Trump sugiere retrasar las elecciones de noviembre, pero no tiene el poder para hacerlo

El presidente, que va atrás de Joe Biden en las encuestas para el 3 de noviembre, expresó en Twitter su desconfianza en el voto por correo. Pero él no tiene poder legal para postergar la votación, explicamos por qué.

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/ Source: Telemundo

Donald Trump, que va atrás en las encuestas de cara a las elecciones del 3 de noviembre, sugirió este jueves aplazar la votación.

El presidente escribió en Twitter que la votación "será un momento de vergüenza para Estados Unidos", parte de sus ataques infundados al voto por correo que ha sido adoptado o expandido en múltiples estados debido a la pandemia del COVID-19. 

"Con la votación universal por correo (no la votación en ausencia, la cual es buena), 2020 será la elección más IMPRECISA Y FRAUDULENTA de la historia. Será una gran vergüenza para los Estados Unidos. ¿Retrasar la elección hasta que las personas puedan votar de manera adecuada y segura???", escribió Trump.

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Sin embargo, Trump no tiene ningún poder legal para postergar el voto ni mover la fecha de las elecciones, que está en manos del Congreso desde 1845.

Desde ese año se estableció que las elecciones deben ser el martes inmediatamente después del primer lunes de noviembre.

Las críticas de Trump a las boletas enviadas por correo son injustificadas, y no ha ofrecido evidencia de que pueda haber fraude como él dice.

Varios estudios demuestran que el fraude en la votación es extremadamente poco frecuente en Estados Unidos, y desde 2018 cinco estados realizan sus elecciones casi completamente vía votos por correo o la votación en ausencia. Entre esos estados se encuentra Utah, de gobierno republicano.

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Para noviembre, más estados se están preparando para aumentar hasta 10 veces sus operaciones de voto por correo, dado que el sufragio en persona pudiera representar un riesgo de contagio durante la pandemia de COVID-19.

La sugerencia de Trump de postergar la votación, que aunque no puede hacerlo, se suma a sus comentarios recientes que dan la impresión de que intentará desacreditar los resultados si pierde contra el exvicepresidente y virtual candidato demócrata Joe Biden, como las encuestas muestran que pudiera suceder.

En las últimas semanas, el presidente no ha querido comprometerse a aceptar los conteos futuros, una postura que no ha tomado ningún otro mandatario de Estados Unidos en el pasado.

 Ni Abraham Lincoln postergó las elecciones durante la Guerra Civil de 1860 ni Franklin D. Roosevelt lo hizo en 1944, en plena Segunda Guerra Mundial. 

En abril de este año, en tres días distintos, Trump reafirmó que las elecciones ocurrirían el 3 de noviembre. Lo hizo en una reunión informativa del 3 de abril, en un tuit del 18 de abril, y de nuevo el 20 de ese mes. 

Pero en una entrevista con la cadena conservadora Fox News dijo que "Habrá que ver" cuando le preguntaron si reconocerá lo que decida democráticamente la población estadounidense. Dijo además que cree que el voto por correo "va a amañar" la elección, sin ofrecer prueba alguna.

Este martes, el fiscal general William Barr también declaró durante una comparecencia en el Congreso que "si los resultados son claros, [Trump] dejará el cargo".

Constitucionalmente, un presidente no puede quedarse en el cargo más allá del 20 de enero del año posterior a las elecciones, según la 20ª Enmienda. 

Los demócratas lo criticaron inmediatamente y sin contenerse, lo cual no es sorpresa. Lo que sí es notorio es que varios republicanos de renombre, que apoyan incondicionalmente a Trump, también dicen que esto es inaceptable. 

"Está escrita en piedra"

El senador Ted Cruz por Texas le dijo a la cadena CNN que "el fraude electoral es un problema grave, tenemos que detenerlo y combatirlo, pero no, las elecciones no deberían aplazarse".

Su colega Marco Rubio por Florida dijo que "ojalá (Trump) no hubiera dicho eso, pero no va a cambiar que vayamos a tener elecciones en noviembre". Otro senador republicano fiel a Trump, Lindsey Graham, dijo que la sugerencia del presidente "no me parece una idea particularmente buena". 

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, le dijo a NBC News, nuestra cadena hermana, que la fecha de la elección "está escrita en piedra". 

 Todos lo defendieron apasionadamente durante el juicio político al que fue sujeto el presidente a finales de 2019.

Los demócratas habían estado avisando que era probable que Trump sugiriera modificar la votación. Así lo dijo Biden este 23 de abril: "Acuérdense de mis palabras: creo que va a tratar de retrasar las elecciones de alguna manera; inventarse una explicación de por qué no se pueden llevar a cabo".

Una vocera y asesora principal de Partido Demócrata, Lily Adams, dijo a la prensa que la amenaza de Trump era "un intento desesperado por distraer de las devastadoras cifras económicas de hoy, que dejan en claro que su respuesta fallida al coronavirus ha derrumbado la economía y provocado que decenas de millones de estadounidenses pierdan sus empleos".

Pero afuera de Washington, organizaciones sin partido también lo criticaron sin tapujos.

Alphonso David, el presidente de Human Rights Campaign, organización que aboga por los derechos humanos, dijo en una declaración a la prensa que si Trump "está preocupado por llevar a cabo las elecciones durante una pandemia" debería apoyar leyes que garanticen que los gobiernos estatales y locales puedan implementar el voto por correo y "ayudar a garantizar que todos los estadounidenses puedan votar de manera segura en noviembre, en lugar de continuar avanzando en la desinformación y socavando nuestra democracia".