IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

Los republicanos prometieron mejorar la economía. Pero el partido atraviesa una “guerra civil” interna sobre cómo cumplir

El Partido Republicano centró su mensaje de campaña antes de las elecciones de medio término en el estado de la economía y la alta inflación. Sin embargo, la mayoría de los candidatos ofreció pocos detalles sobre sus planes y ahora parecen estar divididos sobre qué políticas impulsar.

Por Shannon Pettypiece - NBC News

WASHINGTON — La promesa de los republicanos de atajar la alta inflación y reforzar la economía fue un elemento central de su discurso ante los votantes en las elecciones de medio término, pero el Partido Republicano está atravesando una “guerra civil” interna sobre cómo cumplir.

Una vez asegurado el poder —los republicanos controlarán la Cámara de Representantes—, el partido tendrá mayor poder de decisión en el manejo de la economía.

[¿Sus deudas aumentaron rápidamente en 2022? No se encuentra solo y estas son las razones]

En una señal de lo mucho que los republicanos se han enfocado en la economía, Donald Trump hizo de esta el centro de su discurso de candidatura para 2024, poniendo de lado sus recurrentes acusaciones falsas de que le robaron las elecciones en 2020.

Los votantes de estas elecciones de medio término citaron la inflación como su principal preocupación, y uno de cada cinco reveló que este problema les ha causado graves dificultades económicas, según encuestas a boca de urna.

Y los republicanos recibieron mejores calificaciones que los demócratas en estas encuestas, en cuanto a la gestión de la economía.

Aunque los republicanos trataron de aprovechar esa ansiedad económica durante la campaña, la mayoría de los candidatos ofrecieron pocos detalles sobre sus planes.

Además, los republicanos parecen estar divididos dentro del partido, ya que algunos abogan por recortar los impuestos y reducir el gasto público, mientras que otros están adoptando un enfoque más populista de impulsar políticas comerciales proteccionistas y limitar la inmigración. 

“El Partido Republicano todavía no sabe cuál es su política económica en un mundo post-Trump”, opinó Brian Riedl, que trabajó durante seis años como economista jefe del senador republicano Rob Portman, y ahora es miembro sénior del Instituto Manhattan.

“Hace diez años habrían impulsado recortes de gastos, una reforma regulatoria, el libre comercio y las políticas de libre mercado, y en un mundo post-Trump, todas esas políticas han perdido popularidad. Así que en realidad está ocurriendo una especie de guerra civil dentro del partido en torno al asunto de la economía", dijo.

[¿Cuánto tardará en bajar la inflación sobre los precios de la vivienda en EE.UU.?]

Los republicanos estarán limitados en lo que pueden lograr con el control de la Cámara de Representantes porque los demócratas controlan el Senado y el presidente, Joe Biden, tendrá poder de veto sobre las leyes que se aprueben.

Biden ha dicho que no tiene planes de cambiar su enfoque sobre la economía, a pesar de los que han expresado los votantes en las encuestas, lo que hace poco probable que llegue a acuerdos con los republicanos en materia de política económica.

Una de las más fuertes herramientas de los republicanos en el tema de economía será su capacidad para impedir que los demócratas hagan más gastos en áreas como la respuesta al COVID-19 o en programas para ayudar a los hogares con bajos ingresos, incluyendo el crédito fiscal para niños y las iniciativas de vivienda asequible.

Los republicanos han argumentado que ese tipo de gasto gubernamental ha contribuido a la inflación. 

La gente compra alimentos en un supermercado en Monterey Park, California, el 19 de octubre de 2022.
La gente compra alimentos en un supermercado en Monterey Park, California, el 19 de octubre de 2022.Frederic J. Brown / AFP via Getty Images

“Las grandes iniciativas partidistas están fuera de la mesa porque no hay camino para lograr algo grande si hay desacuerdos”, explicó Douglas Holtz-Eakin, presidente del American Action Forum y exasesor económico de George W. Bush y John McCain.

Si se produce una recesión, como han previsto algunos economistas, el control republicano de la Cámara de Representantes significaría probablemente que cualquier paquete de estímulo o de ayuda a los hogares y las pequeñas empresas sería significativamente menor, dada la clara oposición de los republicanos a este tipo de gasto adicional.

"Los republicanos van a tener que lograr resultados"

Cuando vuelvan a vender sus propuestas a los votantes en 2024, los republicanos también corren el riesgo de enfrentarse al mismo tipo de reproches sobre el estado de la economía que lanzaron contra los demócratas.

“Los republicanos van a tener que lograr resultados en la economía, especialmente si empeora y si la inflación se agrava”, señaló Riedl. “Los republicanos se verán presionados para cumplir o, al menos, para presentar una agenda que les permita contrastarla con la gestión de Biden”.

Los republicanos han dicho que bloquearán los impuestos adicionales a las corporaciones, como los impuestos especiales que Biden ha sugerido poner a las compañías de petróleo y gas.

Pero aprobar grandes recortes de impuestos o hacer permanentes los recortes de impuestos de la era Trump —algo que los republicanos prometieron hacer durante la campaña— sería mucho más difícil debido a la oposición de muchos demócratas.

Lo que sí podrán hacer

Una cosa que los republicanos tendrán el poder de hacer con el control de la Cámara de Representantes es lanzar investigaciones y audiencias sobre el manejo de la economía por parte de la Administración Biden.

Kevin Brady, el principal republicano del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, dijo que los republicanos planean investigar el supuesto mal uso del dinero de los contribuyentes durante la crisis del coronavirus, las políticas del Servicio de retas Internas y la expansión de la cobertura sanitaria de Biden. 

“Nuestro objetivo va a ser correr la cortina, enseñar al público cómo se gasta el dinero de sus impuestos y cómo funciona su Gobierno”, declaró Brady en una entrevista en Fox Business el jueves.

El control dividido del Congreso aumentará la posibilidad de otro enfrentamiento sobre el techo de la deuda que podría provocar un cierre del Gobierno o el impago de la deuda de Estados Unidos, por primera vez.

“Creo que los votantes deberían estar preparados para algún drama desafortunado en torno a la elevación del techo de la deuda, y los republicanos podrían intentar negociar algunos recortes de gastos a cambio de elevar el techo de la deuda”, señaló Michael Strain, director de estudios de política económica del American Enterprise Institute.

La inflación mostró algunos signos de moderación a principios de esta semana, con un aumento de los precios al consumidor que se redujo al 7.7% en octubre respecto al año anterior, y al 8.2% visto en septiembre.

Los elevados precios de la gasolina han sido un motivo de especial preocupación, ya que el 65% de los encuestados afirma que han supuesto una dificultad financiera para ellos, según las encuestas a boca de urna de NBC News.

[Compre con cautela esta Navidad. Muchas tiendas están restringiendo sus políticas de devolución]

Los analistas e inversores del sector de la energía han afirmado que es poco lo que se puede hacer desde el punto de vista político para bajar los precios, que han subido por una serie de factores, como el aumento de la demanda tras la pandemia, la guerra de Rusia en Ucrania y la limitada capacidad de las refinerías. 

En última instancia, el principal factor que influye en la inflación sería la Reserva Federal, dada su capacidad para subir los tipos de interés. Los analistas económicos creen que no hay mucho que el Congreso pueda hacer incluso si lo controlara un solo partido. Al menos no a corto plazo.