La Casa Blanca y los demócratas llegan a un acuerdo presupuestario dejando de lado el nuevo plan de estímulo por el COVID-19

El pacto servirá para negociar una extensión presupuestaria que evite el cierre del Gobierno en septiembre pero no incluye el plan de estímulo que lleva estancado meses en el Congreso.

La Casa Blanca y la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, han acordado informalmente mantener libre de conflictos un proyecto de ley de financiación provisional necesario para evitar un cierre del Gobierno a finales de septiembre.

El acuerdo tiene como objetivo mantener fuera de la mesa cualquier posibilidad de que el cierre ocurra a solo dos meses de las elecciones generales. Para este fin, ambas partes han puesto a un lado sus diferencias sobre el nuevo paquete de estímulo económico por el COVID-19, que mantienen estancadas las conversaciones desde inicios de agosto.

El pacto informal fue alcanzado durante una llamada telefónica el martes entre Pelosi y el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, confirmaron asistentes demócratas y republicanos familiarizadas con la plática. 

Si bien este allana el camino para que el Gobierno siga funcionando al comienzo del año fiscal el 1 de octubre, no resuelve el enfrentamiento sobre el nuevo paquete de ayuda o si se podría incluir algunas medidas de alivio, mientras la pandemia continúa causando estragos a la economía del país y millones de estadounidenses siguen desempleados.

Las negociaciones para una nueva legislación de socorro ante los estragos financieros del COVID-19 siguen estancadas desde el pasado 7 de agosto. 

Pelosi y la Casa Blanca pusieron a un lado sus diferencias sobre el nuevo paquete de estímulo económico por el COVID-19 para evitar el cierre del Gobierno. AP

"Los demócratas de la Cámara están a favor de una resolución limpia y continua", dijo Drew Hammill, portavoz de Pelosi, refiriéndose a la medida de financiación temporal. Por su parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, dijo este jueves: “Creemos que podremos obtener fondos para evitar un cierre (del Gobierno)".

No hay certeza de cuánto durará la medida de financiación temporal luego del 30 de septiembre, aunque durante un año electoral lo usual es que cubra los gastos del Gobierno hasta mediados de diciembre.

Si el acuerdo no se concreta antes de que finalice este mes, el Gobierno podría enfrentar un cierre como el de 2018-2019, que duró 35 días y fue el más largo registrado en el país, cuando el presidente, Donald Trump, insistió en conseguir más fondos para construir el muro fronterizo con México.

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Las noticias sobre el acuerdo llegan en medio del receso de verano de los legisladores de Washington, quienes se están preparando para regresar para una breve sesión previa a las elecciones, que probablemente generará una reanudación de la batalla para la nueva legislación de alivio por el coronavirus.

Sin embargo, las posibilidades de otro proyecto de ley de rescate han disminuido a medida que el verano se acerca a su fin.

El cheque de 1,200 dólares, cada vez más lejanos

Los demócratas del Congreso y la Administración Trump alcanzaron un punto muerto sobre el estímulo desde que se interrumpieron las conversaciones a inicios de agosto.

Ambas bancadas difieren por un billón de dólares en sus respectivas propuestas, y los demócratas presionan por 915,000 millones en ayuda a estados y localidades e insisten en que se mantengan los 600 dólares semanales en beneficios de desempleo suplementarios federales, que expiraron a finales de julio.

Durante la llamada del martes, que según las fuentes duró alrededor de media hora, Mnuchin y Pelosi no pudieron cerrar esta brecha, incluso después de que el secretario del Tesoro señalara que la ayuda fiscal era urgente para determinadas partes de la economía estadounidense.

Pelosi señaló más tarde que los demócratas ya habían reducido su demanda anterior de 3,4 billones de dólares a 2,2 billones.

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Este miércoles, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, dijo en un evento en un hospital en su estado natal de Kentucky: “No sé si habrá otro paquete en las próximas semanas o no”. Y señaló la polarización política de ambas bancadas a medida que se acercan las elecciones de otoño.

Los republicanos del Senado están discutiendo una votación la próxima semana sobre un paquete de aproximadamente 500,000 millones, y aspiran a que la mayoría de sus legisladores lo acepten.

Pero la contraparte demócrata de McConnell, el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, dijo en una carta a sus colegas este jueves que los republicanos no se estaban tomando en serio las necesidades de la economía para avanzar hacia esa votación.

“Los republicanos pueden llamar a su propuesta ‘delgada’, pero sería más apropiado llamarla ‘demacrada’. Su propuesta parece ser completamente inadecuada y, en todos los sentidos, no satisface las necesidades del pueblo estadounidense”, dijo Schumer.

Con información de The Associated Press y Politico