Hartas de la impunidad, mexicanas toman el control de edificios de Gobierno y son desalojadas con violencia

Comenzó cuando madres de personas desaparecidas y de niñas abusadas sexualmente, desgastadas por la falta de avances en las investigaciones, irrumpieron en la Comisión Nacional de Derechos Humanos. La acción ha sido replicada en varios estados incluso después de que activistas fueron golpeadas en una de las sedes.

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/ Source: Telemundo
By Marina E. Franco

CIUDAD DE MÉXICO.- Empezó con una acción desesperada de una madre que ya no sabía a qué recurso apelar para que le hicieran caso y decidió amarrarse a una silla de la organización que presuntamente defiende los derechos humanos en México. Esa acción se ha vuelto un movimiento.

Desde la noche del jueves, colectivos y activistas han hecho como Marcela Alemán, cuya hija de 5 años fue sometida a abusos sexuales en su colegio. Cuando denunció, según contó Alemán a Noticias Telemundo, la menor fue maltratada por las autoridades que la cuestionaron a solas durante horas antes de dejar en libertad a los acusados.

La semana pasada, Alemán y otras mujeres, muchas de ellas madres de mujeres que fueron asesinadas, de personas desaparecidas o de niñas que fueron violentadas, tomaron control de la sede de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en Ciudad de México para exigir ayuda para sus casos, que están atorados desde hace tiempo o ni siquiera han sido bien investigados.

Grupos de mujeres han intervenido luego las oficinas estatales de las defensorías públicas de los derechos humanos a lo largo del país –hasta ahora, en Veracruz, Puebla, Tabasco y Aguascalientes–  para demandar acciones concretas. En algunos sitios han tapizado los muros exteriores de las oficinas con reportes policiales de mujeres desaparecidas.

En México la mayoría de los delitos ni siquiera se reportan y, de los que son registrados, más del 90% no se castigan. En los casos de abuso sexual, el 99.7% de los reportes no resultan en arrestos o condenas.

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En promedio, 10 mexicanas son asesinadas cada día. El 77% de mujeres dice padecer seguido por la inseguridad y acoso en las calles, e incluso durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19 se han registrado aumentos en las violencias hacia las mujeres.

Las tomas de las oficinas de comisiones de derechos humanos, órganos autónomos que en teoría están pensados para representar y apoyar a víctimas de delitos, han crecido en las últimas horas de este viernes, en repudio también a que las autoridades del Estado de México reprimieron violentamente a las manifestantes que entraron por la noche a la comisión estatal en Ecatepec.

Las acciones de ocupación empezaron hace una semana con la toma de las oficinas de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en Ciudad de México.Reuters

Las activistas en Ecatepec, que es de los sitios con los peores índices de violencia hacia las mujeres en todo el país, denuncian que antes de ser llevadas a la fiscalía por cargos de “ocupación ilegal” fueron golpeadas, a pesar de que estaban junto a sus hijos y a que entre el grupo había una embarazada.

“Nos quitaron los celulares; nos golpearon a todas... Estaba lleno de sangre ahí adentro”, contaron sobre su arresto en un video grabado después de que el furor público llevó a que fueran puestas en libertad.

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Ellas denuncian también que los servidores públicos las amenazaron con gritos como: “Ahora sí, hijas de su puta madre, ya valieron”. Las golpizas de los oficiales fueron grabadas por varias de las activistas.

Durante la madrugada, familiares que fueron a la Fiscalía en Atizapán para poder saber qué fue de ellas inclusive fueron rociadas con extintores para incendio, según consta en videos.

 En el Estado de México sucedieron tales violencias pese a que hay hasta sentencias internacionales que condenan el uso excesivo de la fuerza por parte de autoridades estatales: un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos exigió implementar cambios hace dos años a partir del caso de grave tortura sexual hacia mujeres que se manifestaban en la localidad de Atenco.

Como parte de la toma en la CNDH en la capital, las mujeres y niñas la renombraron "casa de refugio" y han realizado grafitis con consignas de justicia –entre ellas “No perdonamos ni olvidamos” – pintados encima de cuadros de héroes patrios.

Hasta ahora, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha dicho poco sobre la situación, más que comentar este viernes que pedirá investigar lo sucedido en Ecatepec. Entre sus declaraciones respecto al tema, en general ha indicado que lamenta que las manifestantes hayan pintado el cuadro del revolucionario Francisco I. Madero.

En respuesta, activistas lo criticaron por lamentar más lo sucedido a una pintura que lamentar la violencia que viven miles de mujeres en el país.

Las mujeres renombraron las oficinas de la CNDH "Casa de refugio Ni Una Más" y pintaron sobre cuadros de figuras mexicanas como José María Morelos (izq.), Benito Juárez (centro) y Francisco I. Madero (derecha).EFE

En repetidas ocasiones López Obrador ha dicho que su Gobierno hace mucho por las mujeres, sin aclarar qué es lo que está haciendo. Ante preguntas expresas no ha podido nombrar un solo programa pensado para protegerlas de la violencia.

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A mediados del año se reportó que su Gobierno quería recortar el presupuesto de los centros de atención a mujeres víctimas de delitos, y en mayo López Obrador opinó que la mayoría de las mexicanas que llaman al 911 para pedir ayuda por abuso doméstico hacen la llamada en falso. Los datos de su propio Gobierno demuestran que esas llamadas son legítimas.

Entre los cambios hechos por las mujeres al cuadro de Madero están unas flores pintadas por una niña que fue abusada sexualmente hace unos meses.

El artista del cuadro, Juan Manuel Núñez, tomó una postura distinta a la del presidente: le regaló el cuadro a la niña, según dijo la madre de esta a medios.