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Opinión: "Estamos cerca"

reforma migratoria

Por Carlos Rajo/Columna de opinión

El grupo de ocho senadores demócratas y republicanos que por varios meses han estado negociando los detalles de la nueva ley de reforma migratoria, al parecer han llegado a un acuerdo y estarían casi listos para presentar el documento ante el Senado en los próximos días.

“Creo que tenemos un acuerdo”, señaló el senador por Carolina del Norte, Lindsey Graham, en una intervención en la cadena CNN. “Tenemos que escribir la legislación, pero 2013, así lo espero, sera el año que aprobaremos una ley bipartidaria de reforma migratoria” añadió el legislador quien es uno de los cuatro republicanos en el grupo de ocho senadores.

En un fin de semana en el cual normalmente hay pocas noticias del mundo político debido a la celebración de la Pascua, el tema de la reforma migratoria ha sonado con una intensidad inusual.

Todo comenzó el viernes en la noche cuando se conoció que había acuerdo en el tema de los “trabajadores huéspedes”, uno de los aspectos más controversiales de cualquier reforma migratoria. Estos trabajadores son los que vendrán en el futuro a Estados Unidos con todas las de ley, una vez que se haya legalizado a los once y tantos millones de indocumentados que hay en el país.

“Con el acuerdo entre los empresarios y los sindicatos, cada uno de los temas mayores (de la reforma migratoria) ha sido resuelto por ‘la pandilla de los ocho’”, señaló el senador demócrata por New York, Chuck Schumer, otro de los legisladores que también es miembro de lo que él llama “la pandilla de los ocho”, en referencia al grupo de senadores de ambos partidos involucrados a fondo el tema de inmigración.

Con lo de “empresarios y los sindicatos”, el senador Schumer se refiere a negociaciones en paralelo a la de los ocho senadores que llevaron a cabo representantes de la Cámara de Comercio de Estados Unidos y de las principales centrales sindicales del país. El punto de estas negociaciones era llegar a un acuerdo sobre cuáles serían los grandes parámetros del futuro programa de trabajadores huéspedes. El tema ha sido en el pasado objeto de serios desacuerdos, tan así que en el 2007, la última vez que se ha intentado aprobar una ley de reforma migratoria, fue uno de los aspectos que impidieron que hubiera tal reforma.

La idea central de estos programas de trabajadores huéspedes -de nuevo, nada que ver con la legalización de los millones de indocumentados que ya están en el país- es que en el futuro la economía de Estados Unidos seguirá demandando fuerza de trabajo en industrias de servicios como los restaurantes, hoteles, construcción y similares (no la agricultura, ya que esta entra en otra categoría de acuerdo). El objetivo del programa es de alguna manera regular el flujo de estos trabajadores.

Los empresarios quieren un programa lo más flexible y barato posible. Los sindicatos exigen un programa estricto que evite tanto la explotación de esos trabajadores huéspedes y que al mismo tiempo no perjudique -tanto en salarios como en puestos de trabajo perdidos- a los que ya están aquí. El desafío es encontrar el balance adecuado entre los intereses de los empresarios y los sindicatos, lo cual al parecer, según lo dicho por el senador Schumer y los mismos voceros de la Cámara de Comercio y la central sindical AFL-CIO, se ha conseguido.

El eventual programa de trabajadores huéspedes -y decimos eventual ya que no será definitivo hasta que no se apruebe la ley de reforma migratoria por el Senado y la Cámara Baja- contempla que en el 2015, el primer año de su vigencia, se aceptarán 20 mil trabajadores, en el segundo 35 mil, en el tercero 55 mil y en el cuarto 75 mil.

Al final habra un límite de 200 mil trabajadores que podran ingresar anualmente -visa ‘W’ se le llamará-, dependiendo cada año de cómo esté la cifra del desempleo, las ofertas de trabajo, la demanda en cada industria y el dictamen que dara una nueva oficina del gobierno que se creará para este propósito la cual estudiará las condiciones del mercado laboral.

Un par de detalles importantes de este acuerdo entre empresarios y sindicatos es que esos trabajadores que eventualmente vengan a Estados Unidos recibirán un salario similar a lo que es el promedio en la industria o lo que se le paga a cualquier estadounidese que haga el mismo trabajo -es decir, un patrón no podrá pagar salarios menores a la media-. Igualmente, estos trabajadores podrán cambiar de trabajo y después de un año solicitar su residencia permanente.

No se crea que ha sido fácil alcanzar este acuerdo en el programa de trabajadores huéspedes. Recién hace una semana las negociaciones entre empresarios y sindicatos estuvieron a punto de romperse por los desacuerdos en los salarios que se les pagaría a los trabajadores que lleguen en el futuro. El factor de peso que hizo que ambas partes siguieran en la negociación y de alguna manera encontraran puntos de coincidiencia, es el clima positivo a la reforma migratoria que existe ahora en la nación. Un poco como que nadie podía darse el lujo de aparecer como el “malo de la película” o ser el responsable de dinamitar algo mucho más grande como es la reforma migratoria toda.

“La fuerza del concenso a traves de Estados Unidos por una reforma (migratoria) justa, nos ha permitido alcanzar un acuerdo en principio para desarrollar un nuevo tipo de visa para empleadores”, señaló para el caso, Richard Trumka, líder de la AFL-CIO. “Esperamos que este nuevo programa, con beneficios no sólo para los empresarios sino para todos, promoverá reformas necesarias también para otros programas (como el de los trabajadores de la agricultura)”.

Aun con todo el entusiasmo y el “ruido” favorable del fin de semana de que hay acuerdo en lo de la reforma, hay que ser realistas y no olvidar que todo esto son los previos a la discusión que se dará en el Congreso. El fin de semana mismo hubieron ya voces llamando a la calma. El Senador republicano Marco Rubio, no obstante que forma parte de ese grupo de los ocho senadores que ha estado negociando y que en teoría -si es cierto lo que dicen sus colegas Graham y Schumer- acepta lo de los trabajadores huéspedes y demás, dijo el sábado en la noche en una carta que envió al presidente del Comité Judicial del Senado (donde comenzará a discurtirse la ley de reforma) que no había que “apresurarse a legislar”.

Parte del problema de Rubio y otros senadores republicanos es que aun cuando quizá apoyen la reforma migratoria, saben que no pueden darse el lujo de alienar o enojar a sus bases conservadoras muchas de las cuales están en contra de la reforma. Es un acto de balance que tienen que hacer de por un lado mostrarse en favor de la reforma y con ello supuestamente quedar bien o ganarse a los votantes latinos, y por el otro satisfacer a sus bases que o bien se oponen a la reforma o quieren que antes de un programa de legalización para millones de indocumentados se resuelvan problemas como la llamada “seguridad en la frontera”. Además, este tipo de acciones también buscan satisfacer las demandas de sectores que apoyan a los republicanos  como es el caso de los empresarios.

“Reportes de que el grupo bipartidario de ocho senadores han llegado a un acuerdo en una propuesta legislativa son prematuros”, añadió Rubio en la citada carta.

Más allá de los detalles, de si hay prisa o demasiado entusiasmo de parte de los senadores, lo cierto es que entre los ocho senadores hay acuerdo en los puntos centrales de la reforma migratoria y que en los próximos días se terminará de escribir el proyecto de ley. “No significa...que hemos cruzado cada \'T\' y puesto el punto sobre cada \'i\', pero ciertamente estamos cerca”, explicó el senador republicano por Arizona Jeff Flake, en declaraciones al programa “Meet the Press”.

Una vez terminado, el proyecto de ley se presentará ante el Comité Judicial del Senado  en donde iniciará su discusión (se espera que sea en la segunda semana de abril). Luego si es aprobado -lo cual no debería de ser problema ya que los demócratas tienen mayoría en el Comité- el documento pasa al pleno del Senado donde tiene que obtener al menos 60 votos para su aprobación. Como señaló el republicano Graham, o en su momento lo ha dicho el Presidente Obama, este 2013 parece ser el año en el que habrá reforma migratoria.