"No será la última niña en morir bajo custodia del Gobierno"

"Podemos y debemos evitar que más niños sufran", han advertido dos expertos médicos. Ya se encontraron un caso aterrador antes: aquella vez sí pasaron cosas.
Claudia Maquin sostiene una fotografía de su hija Jakelin en Raxruha, Guatemala, el 15 de diciembre.
Claudia Maquin sostiene una fotografía de su hija Jakelin en Raxruha, Guatemala, el 15 de diciembre. AP / AP

la muerte de jakelin caal “pudo sorprender a muchos, pero no a nosotros”, han indicado este miércoles dos expertos médicos del departamento de seguridad nacional al diario the washington post.

la niña guatemalteca, de siete años, murió el 8 de diciembre bajo custodia de la patrulla fronteriza tras cruzar la frontera en una zona remota de nuevo méxico junto a su padre. empezó a sentirse mal en el autobús en el que era trasladada a la base más cercana, a 90 millas de distancia, según la oficina de aduanas y protección fronteriza (cbp, en inglés). cuando llegó, ya no respiraba: sufrió un paro cardiaco, y murió horas después en un hospital de el paso (texas).

“durante cuatro años, hemos inspeccionado centros de detención como contratistas del departamento de seguridad nacional. somos expertos del gobierno en cuidados médicos y de salud mental para niños y familias en centros de detención”, han explicado scott allen y pamela mcpherson.

“jakelin fue detenida en un desierto remoto de nuevo méxico y no estuvo en un centro de detención familiar, lo que hace su caso ligeramente diferente a los que hemos estudiado cuidadosamente”, han añadido, “pero nos tememos que, a menos que las autoridades estadounidenses dejen de detener a niños, jakelin no será la última niña en morir bajo custodia del gobierno”.

los dos expertos aseguran haber documentado hace años lo mal preparado que está el departamento de seguridad nacional para proveer un cuidado adecuado a los niños bajo custodia en el centro de detención de artesia (nuevo méxico). allí encontraron, por ejemplo, a un niño de 16 meses tan enfermo que su vida corría peligro después de que el personal del centro lo tratara de forma inadecuada.

avisaron entonces a “múltiples agencias”, incluyendo a altos cargos del departamento, del riesgo que corrían los niños en estas instalaciones, y lo cerca que estuvo en aquella ocasión de suceder una tragedia. recomendaron cerrar aquel centro, y se cerró casi de inmediato, pero se abrieron otras dos instalaciones a cambio. “nuestros esfuerzos de avisar a los oficiales del departamento de seguridad nacional han fracasado a la hora de lograr resultado alguno”, han añadido.

dicen no estar solos en esta denuncia, que respaldan 14 asociaciones médicas. y añaden: “los oficiales de la cbp no están tratando de dañar deliberadamente a niños, pero cuando su detención se prioriza sobre su cuidado, los riesgos derivados de las condiciones de su detención previsiblemente se disparan”.

“podemos y debemos evitar que más niños sufran como jakelin”, concluyen, “estados unidos es mejor que esto, les debemos a esos niños cuidado y compasión, no encierro”.

la cbp ha querido dejar claro que la niña muerta  nunca llegó a estar detenida en sus centros, que sus agentes reciben formación de atención sanitaria y clases de español, y que en el caso de jakelin caal, el padre no reportó una emergencia médica hasta que ya estaba siendo transportada en autobús y no se podía hacer otra cosa que seguir adelante para darle la mejor atención.