"No puedo manejar esta situación". Doctores que tratan a migrantes en la frontera dejan sus empleos

Al menos dos médicos contratados en centros de la Patrulla Fronteriza en la zona de El Paso, abandonaron sus empleos a finales de mayo "La situación se volvió tan abrumadora, que simplemente renunciaron", cuentan desde el sindicato de la agencia

Dos médicos contratados para trabajar en instalaciones de la Patrulla Fronteriza en la zona de El Paso, Texas, abandonaron sus empleos tras incidentes separados a finales de mayo, según han confirmado dos funcionarios del sindicato de la agencia al Washington Examiner.  

En junio, se desvelaron las condiciones inhumanas que enfrentan menores y adultos migrantes en los centros de la agencia en este estado. En la estación de Clint, un grupo de abogado denunció que había niños hambrientos, enfermos y sin acceso a artículos básicos para la higiene.  

"La situación se volvió tan abrumadora, que simplemente renunciaron", cuenta Wesley Farris, vicepresidente del Consejo Nacional de la Patrulla Fronteriza (NBPC, por sus siglas en inglés) de la sección de El Paso. 

Un agente de la estación de Santa Teresa, en el sureste de Nuevo México, se acercó al sindicato tras el abandono de unos de estos doctores. "Oye, ¿hay algún plan para conseguir un nuevo médico?'", preguntó el agente al sindicato a través de un mensaje de texto. 

Tras recibir reportes como este, la sección local sindicato examinó la situación. Los agentes de la estación contaron que el médico se había ido en medio de una revisión a los migrantes bajo custodia. 

"El médico se fue. Se levantó y se fue. Dijo algo así como: ‘Esto es demasiado. No puedo manejar esto "", cuenta el vicepresidente del sindicato. "Probablemente dijo: ‘Soy médico. No necesito estar aquí’”.  “Cuando ves eso, estás como, 'Esto es malo. Esto debe de ser malo ", añade.  

El Washington Examiner localizó al primer médico que abandonó, una mujer llamada Raquel, pero no respondió a varias llamadas telefónicas solicitando comentarios sobre las condiciones que la impulsaron a retirarse. 

El segundo incidente involucró a un médico contratado en la estación de El Paso en Gateway South Boulevard, según el vicepresidente de la NBPC, Joe Frescas, quien también reside en El Paso. 

Un alto funcionario de la Patrulla Fronteriza en El Paso dijo que los médicos que habían renunciado habían sido provistos a través de un contratista, no personal médico de la Guardia Costera que estaba desplegado en la frontera. 

La mayoría de las 11 estaciones de la Patrulla Fronteriza en El Paso tienen personal médico contratado, guardacostas o agentes capacitados. En promedio, cada una tiene un médico y dos o tres enfermeras, según el sindicato. 

Farris se quejó de que la gestión de la región de El Paso ha hecho muy poco para mantener la salud de los agentes y a los migrantes después de brotes de gripe, piojos, sarna y sarampión, entre otros problemas.  

"La respuesta del sector de la Patrulla Fronteriza a gran parte de este asunto es: 'Compre cajas de desinfectante para manos. Compre cajas de mascarillas’ Y ahora estamos empleado a contratistas médicos”, critica. 

Farris dijo que los oficiales superiores de la Patrulla Fronteriza deben traer expertos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades para asegurar que las personas bajo custodia están recibiendo la atención adecuada y que las condiciones de trabajo para los agentes sean lo más seguras posible. 

"No estamos equipados en absoluto y diría que, como puede ver a través de los casos de los médico que abandona, los contratistas no están preparados para lidiar con esto", zanja.

 

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