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La 'Reina del Pacífico' triunfa con un video en redes sociales tras salir de la cárcel por narcotráfico: "Soy yo", dice con una toalla

"Disculpen que no les haya escrito como debe de ser, he tenido un poquito de ocupaciones”, asegura Sandra Ávila Beltrán en TikTok mientras arregla una maleta de viaje.

Sandra Ávila Beltrán, conocida popularmente como La Reina del Pacífico, ha pasado de la cárcel mexicana, acusada de ser una pieza clave del cártel de Sinaloa en el envío de cargamentos de cocaína a Estados Unidos, a triunfar en redes sociales con videos en TikTok.

“Sí soy yo”, dice Ávila Beltrán con una toalla en la cabeza en un video publicado hace unos días, “las otras [cuentas] no son mías”.

"Para todas las personas que preguntan si soy la verdadera y la real, sí", agrega mientras arregla su maleta de viaje; el video dura poco más de un minuto y tiene ya más de 200,000 visualizaciones. En solo unos días, la cuenta ha sumado más de 13,000 seguidores.

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“Quería darles las gracias por estar conmigo", dice, "por todos esos comentarios tan hermosos que me ponen. Disculpen que no les haya escrito, que no les haya contestado como debe de ser, he tenido un poquito de ocupaciones”.

Desde que fue liberada en 2015, poco se sabía sobre la mujer que inspiró al escritor español Arturo Pérez Reverte en la Reina del Sur.

Ávila Beltrán fue detenida en septiembre de 2007 en México por narcotráfico, pero ganó varios recursos judiciales a las autoridades mexicanas durante el sexenio de Felipe Calderón. En 2010 un juez determinó que no había elementos suficientes para relacionarla con las operaciones del cártel de Sinaloa y en 2012 fue extraditada a Estados Unidos, donde enfrentó un juicio por narcotráfico.

Ávila Beltrán negoció esos cargos y se declaró culpable de asistir económicamente a su pareja sentimental, Juan Diego Espinoza El Tigre, operador del cártel del Norte del Valle de Colombia.

Fue condenada a 70 meses de prisión, que cumplió hasta el 20 de agosto de 2013, cuando regresó deportada a México y fue internada en el penal de Nayarit. Allí cumplía una sentencia de cinco años por lavado de dinero, pero una jueza dictaminó que fue condenada por el mismo delito en Estados Unidos y fue liberada en febrero de 2015.

En 2019 ganó la batalla legal al Gobierno mexicano y consiguió que le liberaran ocho cuentas bancarias.

Ávila Beltrán se convirtió en una figura muy popular que inspiró dos libros (La Reina del Pacífico de Julio Scherer García; y La reina del sur de Arturo Pérez-Reverte) y varios narcocorridos. Siempre ha negado todos los señalamientos en su contra, así como ser familia de capos mexicanos célebres como Félix Gallardo y Emilio Quintero Payán.

Sin embargo, admitió que conoció a líderes del narcotráfico como Joaquín El Chapo Guzmán; Ismael El Mayo Zambada; Amado Carrillo Fuentes; y los hermanos Arellano Félix. “El Gobierno me relaciona con los capos, como si fuera uno de ellos. Pero yo los conocí cuando eran personas comunes y corrientes”, le dijo a Scherer en su libro.