De asaltante de camiones a fundador de un cártel: así fue la trayectoria de ‘El Marro’

José Antonio Yépez hizo un imperio con la venta de combustible robado, según el Gobierno. Incluso amenazó con narcomantas al presidente López Obrador por su combate al 'huachicol'. Esto es lo que se sabe del presunto capo guanajuatense.

El Gobierno mexicano detuvo este domingo en Santa Cruz Juventino Rosas, Guanajuato, a José Antonio Yépez Ortiz, mejor conocido como ‘El Marro’, líder del cártel de Santa Rosa de Lima y uno de los hombres más buscados en el país desde el año pasado.

El líder ‘huachicolero’ se convirtió en uno de los principales objetivos del Gobierno tras la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia, quien a pocas semanas de su gestión emprendió una lucha para acabar con el robo de combustible y rescatar a la paraestatal Petróleos Mexicanos (PEMEX) de su mal estado financiero.

Su captura supone hasta ahora el golpe más duro que ha dado López Obrador contra el crimen organizado. Pero ‘El Marro’ no sólo era perseguido por las autoridades federales y locales, la poderosa organización criminal del vecino estado de Jalisco, el cártel Jalisco Nueva Generación, liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, también le había declarado una guerra informal.

Momento de la detención de El Marro.Fiscalía de Guanajuato

Ese enfrentamiento entre los dos cárteles por el control de las rutas del tráfico de drogas hacia Estados Unidos y el robo de combustible o ‘huachicol’ provocó una oleada de violencia que convirtió a Guanajuato en el cuarto estado con más homicidios per cápita, según datos oficiales consultados por Animal Político.

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‘El Marro’ acusó a las autoridades sin presentar pruebas de coludirse con el cártel de Jalisco para perseguirlo. Incluso llegó a amenazar al presidente López Obrador con un mensaje escrito en una manta colocada en una refinería de Pemex en Salamanca a fines de enero de 2019, en la que además amagaba con matar civiles inocentes si el Gobierno no detenía su operación contra el ‘huachicol’.

De asaltante de camiones a capo 'huachicolero'

José Antonio Yépez nació el 3 de junio de 1980 en San Antonio de Morelos, en el municipio de Santa Cruz de Juventino Rosas, Guanajuato, según fuentes consultadas por Animal Político.

Cuando tenía 25 años, en 2005, comenzó a comprar y vender drogas al por menor y a robar camiones. En 2008 fue encarcelado por robo, pero fue liberado meses después tras pagar la fianza. No fue sino hasta el 2011 que se inició en el ‘huachicoleo’ o robo de combustible, delito por el que alcanzaría un gran poder en la entidad.

Mediante alianzas con bandas criminales y supuestos sobornos a las autoridades locales entre 2011 y 2015, ‘El Marro’ logró construir los cimientos una poderosa organización criminal, según las fuentes consultadas por el medio citado. Con el vacío de poder que dejó la desaparición de la zona del cártel del Golfo, las bandas aliadas a Yépez ganaron terreno e influencia.

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Las autoridades federales y locales elaboraron sus primeros reportes sobre el incipiente capo en 2012, pero no tomaron medidas suficientes para desarticular la organización criminal.

Para 2016, sus fuerzas consolidaron lo que hoy se conoce como el cártel de Santa Rosa de Lima, el nombre del poblado donde tenían su bastión y desde el cual lanzaban sus operaciones.

Pero el creciente poderío de ‘El Marro’ atrajo la atención de uno de los principales grupos criminales del país. Los sicarios del cártel de Jalisco comenzaron a dejar mensajes para el líder de la organización rival en los cuerpos de los presuntos ‘huachicoleros’ que asesinaban.

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En octubre de 2017, el líder del cártel de Santa Rosa de Lima publicó un video acompañado de hombres fuertemente armados y encapuchados en el que anunciaban la guerra con el cártel vecino.

Se estima que el enfrentamiento entre las dos organizaciones criminales duplicó la tasa de mortalidad en Guanajuato, catapultándolo como uno de los estados más violentos del país.

A medida que la competencia por las rutas del tráfico de drogas hacia Estados Unidos y el robo de combustible se recrudeció a lo largo del 2019, las organizaciones

Un capo debilitado

‘El Marro’ había logrado escapar de varios operativos para detenerlo. En algunas ocasiones fue protegido por pobladores que se oponían al operativo federal para detener el ‘huachicol’. Pero en marzo del año pasado, cuando las autoridades lo hallaron relativamente desprotegido tras ingresar con gran fuerza al poblado de Santa Rosa de Lima, logró escapar por una red de túneles.

Si bien logró escapar de esos operativos, el Gobierno fue minando la fortaleza de su organización mediante la detención de varias figuras clave, incluidos familiares cercanos.

Su padre y su esposa fueron capturados en 2020. Aunque fueron liberados más tarde, su detención fue un signo de que las autoridades le seguían los pasos al capo de cerca. ‘El Marro’ respondió con el asesinato de funcionarios públicos locales y bloqueos en carreteras con vehículos incendiados.

Tras la detención de su madre, ‘El Marro’ publicó un video en el que, con voz cortada, reclamaba a las autoridades por el operativo contra su familiar y pedía apoyo a otras bandas criminales para enfrentar al cártel de Jalisco.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, aseguró que la grabación era signo del debilitamiento de Yépez. “Ya no está en su casa con alberca, ya está en una casa a medio construir, batallando hasta para cubrir la nómina de su gente”, dijo el funcionario.

 ¿Una sentencia condenatoria? Dudas tras la captura

A mediados de junio, soldados detuvieron a 31 personas, supuestos miembros del cártel ‘huachicolero’ durante un operativo en la ciudad de Celaya, Guanajuato. Entre los aprehendidos se encontraban María ’N’ y Juana ’N’, madre y hermana de Yépez, y Rosalba ‘N’, según medios mexicanos su pareja.

Sin embargo, la madre del capo fue liberado a fines de junio. Pues la jueza determinó que la fiscalía no había aportado las pruebas suficientes para sustentar las acusaciones de narcomenudeo. La defensa alegó además que habían sido torturadas y que las pruebas habían sido fabricadas por las autoridades. De ese operativo no quedó ningún detenido.

En opinión de algunos analistas de políticas de seguridad, como expresó Lilian Chapa Koloffon por medio de Twitter, estas liberaciones previas ponen de manifiesto el reto del sistema de procuración de justicia y en particular de las fiscalías, para procesar a los presuntos criminales.

Con información de Animal Político, SinEmbargo.