Muchas personas han perdido su hogar. Ahora Trump dice que los indigentes "dañan el prestigio" de las ciudades

Más de medio millón de personas están sin hogar en EEUU, pero las propuestas de la Administración Trump para desregular el sector de vivienda han desatado críticas de activistas.
Una persona sin hogar duerme en el asiento de una parada de bus en Los Ángeles, California.
Una persona sin hogar duerme en el asiento de una parada de bus en Los Ángeles, California. REUTERS / REUTERS

WASHINGTON.— Más de medio millón de personas en EEUU, entre éstas más de 122.000 hispanos, tienen por techo la calle, pero el presidente, Donald Trump, fue objeto de críticas hoy al sugerir que el fenómeno de la indigencia ha perjudicado el “prestigio” de ciudades como Los Angeles o San Francisco, sin ofrecer soluciones viables a largo plazo.

De cara a sus esfuerzos de reelección en 2020, Trump ha escogido el tema de la indigencia para responsabilizar a los demócratas por el fenómeno de las personas sin hogar, algo que afecta duramente a estados como California, bajo control demócrata.

“No podemos dejar que Los Angeles, San Francisco y numerosas otras ciudades se destruyan a sí mismas, si permitimos lo que está ocurriendo”, dijo Trump a bordo del avión presidencial rumbo a California para una visita de dos días para recaudar fondos electorales.

Hay personas que viven en las calles, carreteras, y entradas de edificios donde la gente ha pagado “tremendos impuestos” por el prestigio de la zona, y “en muchos casos, vinieron de otros países y se mudaron a Los Angeles o San Francisco por el prestigio de la ciudad”, se quejó Trump.  

“Y de repente están estas carpas. Centenares y centenares de carpas y gente viviendo a la entrada de sus edificios de oficina… y la gente de San Francisco está harta, y la gente de Los Angeles está harta. Lo estamos observando y haremos algo al respecto”, subrayó.

Trump también afirmó que la policía está literalmente “enferma” de lidiar con el problema, haciendo alusión a informes de un agente de Los Angeles que presuntamente contrajo una enfermedad contagiosa al entrar en contacto con indigentes.

Sin ofrecer detalles, Trump dijo que sopesa proponer la creación de un “grupo de trabajo individual” para explorar soluciones a la indigencia, y es algo que discutirá con el secretario de Vivienda, Ben Carson, quien lo acompaña en la visita a California, donde hay alrededor de 130.000 personas sin hogar.

Activistas dentro y fuera de California han sonado la alarma ante la posibilidad de que, según el diario The Washington Post, la Administración Trump estudia la posibilidad de eliminar las carpas en Los Angeles y trasladar a los indigentes a albergues que opera el gobierno en terrenos federales.

El lunes, la Administración Trump dejó entrever que una de las propuestas sobre la mesa es la desregulación del sector de vivienda para así aumentar la disponibilidad de apartamentos, hogares y condominios.

Insuficientes recursos

Pero expertos consultados hoy por Noticias Telemundo aseguraron que el problema de la indigencia requiere de inversiones a largo plazo, tomando en cuenta que la prosperidad económica de EEUU ha pasado de lejos para decenas de miles de personas.

“El problema de la indigencia se debe a la crisis de vivienda a precio asequible para gente pobre, y de hecho no hay suficientes viviendas de este tipo para casi todos en este país. No es que la gente quiera o prefiera vivir en la calle“, dijo Maria Foscarinis, directora ejecutiva del “Centro Nacional Legal sobre la Indigencia y la Pobreza” (NLCHP, por su sigla en inglés).

Según la experta, el problema parece invisible pero en realidad es mayor porque mucha gente que ha perdido su hogar o ha sido desalojada de su apartamento se acomoda en casa de amigos o familiares, “donde duermen en sofás o en el piso”.

Sólo hay unas 286.203 camas en albergues a nivel nacional -insuficiente para la población de indigentes- y muchas veces traen “ataduras” o condiciones, según NLCHP.

Por ello, muchos indigentes los rechazan debido a restricciones: por ejemplo, los obligan a desalojar las instalaciones durante el día, no les permiten guardar sus pocas pertenencias, y siempre hay largas colas para entrar en la noche.

Foscarinis condenó el plan de la Administración para desregular el sector de vivienda, al precisar que los profundos recortes a los subsidios de vivienda desde la era de Ronald Reagan -y no la regulación del sector, especialmente los controles en precios de alquiler- dieron pie a la crisis actual.

Al destacar las contradicciones de la Administración, Foscarinis recordó que el propio gobierno federal publicó un informe en 2018 en el que delineó un "plan estratégico" para acabar con la indigencia mediante más inversiones en vivienda a precios asequibles y la “descriminalización” de la población indigente.

Pero Stephen Eide, analista del Instituto Manhattan para Investigaciones de Política, consideró que, ante la magnitud del problema, “ninguna respuesta federal jamás será adecuada”,  y en realidad la respuesta proviene de las autoridades locales y estatales,  a través de leyes y regulaciones en el sector de vivienda.

“Evitar la indigencia en primera instancia es tan importante como resolverla. La comunidad hispana, pese a tener enormes retos con la pobreza, ha logrado evitar altos niveles de indigencia debido a la fortaleza de sus familias”, afirmó Eide.

“En buena medida, el problema de la indigencia se reduce a no poder contar con la familia, por lo que, entre los hispanos, el tener familias fuertes sigue siendo un recurso importante”, enfatizó.

El mapa de la indigencia

Un mapa interactivo de la Alianza Nacional para Eliminar la Indigencia (NAEH, por su sigla en inglés), creado con datos del 2018 del Departamento de Vivienda (HUD), muestra que 552.830 personas durmieron en la calle al menos una noche el año pasado, es decir 17 de cada 10.000 personas en EEUU.

El 67% de los indigentes en EEUU son individuos y el 33% restante son familias con niños. La lista de grupos vulnerables incluye a jóvenes menores de 25 años que viven solos, veteranos de guerra y discapacitados, según NAEH, que aboga por más recursos del gobierno federal.

Aunque el problema de la indigencia afecta principalmente a personas de raza blanca -con el 49% del total-,  el mapa de la NAEH muestra que el fenómeno también golpea a las minorías: los hispanos son aproximadamente el 22% de la población total de indigentes.

Entre los hispanos, 122.476 están “sin hogar”, de los cuales 44.296 viven en la calle y el resto con suerte consigue un albergue para pasar la noche, según datos de HUD.

En general, el problema de la indigencia varía de un estado a otro, éste se concentra en algunas de las principales ciudades en la costa occidental y en el noreste del país. Según datos oficiales, el 47% de las personas sin hogar o albergue vive en California, el estado más poblado del país, mientras que ciudades como Boston (Massachusetts), Nueva York, y la capital estadounidense también registran altos índices de indigencia. La ciudad de Nueva York por sí sola contiene más de una quinta parte de todos los indigentes alojados en albergues en EEUU.

Viven en lugares inhóspitos

Un informe preparado por el Concejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, difundido ayer lunes, señaló que alrededor del 65% de las personas indigentes en EEUU se encuentran en albergues temporales mientras que el 35% vive a la intemperie, durmiendo en las cunetas, parques, automóviles o edificios abandonados.

Estas personas “tienen que tomar decisiones dentro de opciones muy limitadas, con frecuencia en el contexto de circunstancias extremas, trastornos de abuso de sustancias, enfermedades mentales sin tratamiento, o por consecuencias imprevistas de políticas bien intencionadas”, indicó el documento.

El informe del Concejo argumentó que la excesiva regulación de los mercados de vivienda agrava el problema de la indigencia porque aumenta los precios de vivienda y que, en cambio, la desregulación reduciría en un 13% el problema en las once áreas metropolitanas con mayores restricciones.

Según el Concejo, el uso de la policía también puede ser "una herramienta importante" para eliminar a los indigentes de las calles, aunque no está claro que esa medida, de implementarse, supere una batalla en las cortes, que ya han impuesto restricciones al respecto. 

En declaraciones a Noticias Telemundo, un portavoz de la Casa Blanca, Judd Deere, señaló que Trump ha fijado su atención en la crisis de indigencia, especialmente en ciudades y estados donde las políticas demócratas “de excesiva regulación, excesivos impuestos y pobre calidad de servicios públicos se han combinado para incrementar drásticamente la pobreza y los riesgos a la salud pública”.  

Deere recordó que, en junio pasado, Trump firmó una orden ejecutiva para confrontar las barreras regulatorias para el desarrollo de viviendas a precios asequibles y “ha pedido a su equipo que elabore un rango de opciones para responder a esta tragedia”.

La Casa Blanca no ha precisado cuáles opciones unilaterales tomará la Administración para responder a la crisis, una vez que reciba las recomendaciones, ni cuándo.