México deporta a 34 inmigrantes en Tijuana. EE UU insiste en que hay 500 criminales en la caravana

"Muchos son agresivos y arrogantes”, dice el alcalde de Tijuana. La mayoría han sido detenidos por pequeños delitos. Pero Estados Unidos insiste en que todo es un engaño para los medios.
Una familia de inmigrantes, parte de la caravana de centroamericanos, pide este martes a un conductor ayuda para llegar desde Mexicali hasta Tijuana.
Una familia de inmigrantes, parte de la caravana de centroamericanos, pide este martes a un conductor ayuda para llegar desde Mexicali hasta Tijuana. REUTERS / REUTERS

Las autoridades mexicanas han detenido a 34 inmigrantes de la caravana de centroamericanos llegada a Tijuana para pedir asilo en la frontera estadounidense. Están acusados de posesión de drogas, emborracharse en público, quebrar la paz y resistencia a la policía, y serán deportados a sus países de origen, según ha informado en un comunicado la ciudad de Tijuana.

Antes de continuar, unas cifras para poner la información en contexto: la caravana agrupaba a entre 4.000 y 6.000 inmigrantes (aunque Estados Unidos afirma que podrían ser hasta 10.000), que viajaron en grupo desde Honduras para protegerse de los peligros del camino. Los 34 detenidos, todos hombres, todos por faltas menores, suponen así menos del 1% del total.
Tijuana es una ciudad de 1,8 millones de habitantes. El Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal, una organización mexicana que elabora un listado de las urbes más peligrosas del mundo, coloca a Tijuana en el cuarto lugar, con casi 2.000 homicidios al año. El Departamento de Estado la cataloga bajo el grado de “amenaza crítica” por el “problema muy real del crimen”, desde ladrones de baja estofa que roban hasta carteles que asesinan y trafican con drogas y personas

Pese a ello, el alcalde de esta ciudad fronteriza, Manuel Gastelum, ha insistido en su desagrado ante la llegada de este grupo de inmigrantes: “Han llegado todos de golpe, con un montón de gente. No todos, pero muchos son agresivos y arrogantes”.

El presidente estadounidense, Donald Trump, había indicado que en la caravana viajan criminales, dando a entender que incluso podría haber terroristas islámicos, para justificar así el despliegue de 5.800 soldados en la frontera. Ahora, el Departamento de Seguridad Nacional ha ido más allá y ha cifrado en 500 los supuestos criminales que viajaban en la caravana, sin especificar cómo lo saben ni de qué crímenes se les acusa.

Según indicaron fuentes del Departamento de Seguridad Nacional durante una conversación con periodistas, “la mayoría de miembros de la caravana no son mujeres ni niños”, sino hombres jóvenes o adultos que han empujado al resto al frente de la caravana para lograr la simpatía de los medios.

Según estas fuentes, hay cerca de 6.000 personas en Tijuana esperando para pedir asilo, un proceso en el que se avanza a un ritmo de unas 100 personas al día. Entre tanto, muchos inmigrantes tienen miedo, ante las protestas violentas vividas en Tijuana en su contra, gritando “¡Fuera, fuera!”. “Estoy muy asustada”, ha indicado Dulce Alvarado, una hondureña de 28 años que viaja con su hijo de dos años y fue rodeada por estos manifestantes gritándole que no la quieren allí. Un agente de policía tuvo que escoltar a la mujer hasta un lugar seguro.

“El problema es que hay muy mala información circulando por las redes sociales, con vídeos de dos o tres inmigrantes actuando mal, trepando muros agarrando comida en las tiendas”, ha explicado otro policía, Víctor Coronel. Según este agente, la mayoría de inmigrantes son gente pobre que sólo busca un trabajo.