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Biden se compromete a reducir a la mitad las emisiones de carbono de EE.UU. para 2030 como parte del pacto climático de París

La cumbre climática organizada por el presidente de Estados Unidos comienza este jueves en formato virtual con la participación de 40 líderes internacionales, entre los que figuran los jefes de Estado ruso, Vladímir Putin, y chino, Xi Jinping.

Estados Unidos pretende reducir a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 como parte de su nuevo compromiso con el acuerdo climático de París, según anunció este jueves el presidente, Joe Biden.

Biden hizo la promesa, llamada Nationally Determined Contribution (Contribución Determinada Nacional), cuando habló en la cumbre climática virtual de dos días a la que asisten decenas de líderes mundiales desde este jueves por la mañana.

"Estas medidas pondrán a Estados Unidos en la senda de una economía con cero emisiones netas a más tardar en 2050", dijo Biden en declaraciones desde la Casa Blanca. "Pero la verdad es que Estados Unidos representa menos del 50% de las emisiones mundiales. Ninguna nación puede resolver esta crisis por sí sola, como sé que todos ustedes comprenden perfectamente", agregó.

El presidente hizo hincapié en que, según los científicos, la década actual será decisiva para abordar la crisis climática.

"Esta es la década en la que debemos tomar decisiones que eviten las peores consecuencias de la crisis climática", dijo Biden, y añadió: "No podemos resignarnos a ese futuro. Tenemos que tomar medidas al respecto y esta cumbre es nuestro primer paso en el camino que recorreremos juntos."

Emisiones de una central eléctrica de carbón en Independence, Missouri.AP

 

Un llamado global

Biden y la vicepresidenta, Kamala Harris, abrieron la cumbre climática el jueves, con la participación del secretario de Estado, Antony Blinken, y el enviado enviado especial contra el calentamiento del presidente, John Kerry.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que acabará con la práctica de "exportar crudo y comprar gasolina" y propuso a Biden financiar el programa Sembrando Vida, que consiste en ofrecer visas de trabajo con derecho a residencia a inmigrantes que trabajen tres años en reforestación en México y Centroamérica.

El presidente de China, Xi Jinping, reiteró este jueves su compromiso de lograr la neutralidad de carbono antes de 2060. "Debemos comprometernos con el desarrollo ecológico. Mejorar el medio ambiente es impulsar la productividad", aseguró.

Xi afirmó que los países desarrollados, responsables de la mayor parte de las emisiones históricas de carbono, deben asumir una mayor responsabilidad a la hora de realizar cambios en casa y ayudar a los países en desarrollo a financiar su transición hacia economías bajas en carbono.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, afirmó que el mundo está "al borde del abismo" a causa del cambio climático y debe tomar medidas agresivas para evitar la catástrofe.

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, prometió que Canadá reduciría sus niveles de emisiones de efecto invernadero entre un 40% y un 45%, con respecto a los niveles de 2005, para 2030.

El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo, por su parte: "Rusia está realmente interesada en impulsar la cooperación internacional para seguir buscando soluciones eficaces al cambio climático". Y afirmó que Moscú está dispuesta a ofrecer una serie de proyectos conjuntos y a dar preferencia a las empresas extranjeras que deseen invertir en tecnologías limpias. El líder ruso dijo que busca "reducir significativamente el volumen acumulado de emisiones netas" para 2050, aunque no fijó un objetivo concreto.

EE.UU. en la lucha climática

Biden se reincorporó al pacto climático de 2015 en febrero, revirtiendo la decisión del expresidente, Donald Trump, de retirar a Estados Unidos de la coalición global para frenar las emisiones de carbono.

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Las emisiones estadounidenses de gases de efecto invernadero se desplomaron el año pasado debido a la pandemia de coronavirus, que frenó grandes segmentos de la economía. Pero a medida que el país se recupera, se espera que las emisiones aumenten de nuevo, y la Administración Biden está buscando la manera de que el país cumpla objetivos aún más ambiciosos de los que científicos apuntan que son necesarios para evitar los peores efectos del calentamiento global.

El Gobierno ha estado bajo una inmensa presión por parte de grupos ambientalistas y científicos del clima para comprometerse con una reducción de emisiones de al menos el 50%, en comparación con los niveles de 2005. Reducir a la mitad las emisiones a nivel mundial para 2030 se considera necesario si el mundo quiere cumplir los objetivos de la ONU de limitar el calentamiento global 1.5 grados Celsius.

El objetivo de reducción de emisiones más ambicioso que Estados Unidos se ha fijado hasta la fecha, la promesa esperada de Biden de un recorte del 50% al 52%, probablemente enfrentará críticas de grupos ambientalistas que afirmaran que con ello no logrará colocar a Estados Unidos a una posición de liderazgo.

La Unión Europea (UE), por ejemplo, ha prometido un recorte de al menos el 55% para 2030, mientras que el Reino Unido ha prometido un 68% para 2030 y un 78% para 2035.

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Estados Unidos está presionando a los mayores emisores del mundo para que hagan recortes igualmente ambiciosos. Pero después de que Trump abandononara el Acuerdo de París, otros países están analizando de cerca las acciones de Estados Unidos para ver si Washington respaldará su duro discurso con acciones y si serán políticamente duraderas.

Los funcionarios de la Administración Biden dijeron a los periodistas en una sesión informativa antes del anuncio que Estados Unidos también considerará un "ajuste de la frontera de carbono", más conocida como tarifa de carbono, en el que Estados Unidos gravaría las importaciones de países que no tienen controles de emisiones similares.

Aunque la oficina del representante comercial de EE. UU. ha planteado la idea antes, otros en la Administración, incluido el enviado enviado especial contra el calentamiento del presidente, han advertido contra ella.

La promesa anterior de Estados Unidos para el Acuerdo de París, establecida por el presidente Barack Obama antes de que Trump retirara a Estados Unidos del acuerdo, fue un recorte del 26% al 28% para 2025. Como parte del acuerdo de París, que no es legalmente vinculante, los países se suponía que actualizarían regularmente sus promesas, con los objetivos para 2030 previstos antes de la cumbre climática de la ONU en noviembre en Escocia.

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Mientras tanto, Biden se ha fijado un objetivo de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050.

El presidente, Joe Biden, en la Casa Blanca en Washington D.C, el martes 20 de abril de 2021.AP Photo/Evan Vucci

Sin embargo, su propia Administración ha reprendido a otros países por establecer metas que suenan poco realistas a largo plazo mientras hacen poco a corto plazo.

La Casa Blanca argumentó que puede lograr un recorte del 50%  para finales de la década al apuntar a los sectores más emisores, incluida la reducción a cero de las emisiones de las centrales eléctricas para 2035, impulsando la eficiencia energética para hogares y negocios, reduciendo las emisiones de los tubos de escape a través de regulaciones e incentivos para los vehículos eléctricos y expandiendo los "sumideros de carbono", como los bosques y la agricultura.

"Vemos múltiples caminos para alcanzar este objetivo", afirmó un funcionario de la Administración.

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Con información de NBC News y AP.