Mayoría de inmigrantes indocumentados en frontera tiene historial de trauma, dice informe

La mayoría de los inmigrantes ha sufrido algún tipo de trauma psicológico que les ha dejado cicatrices, incluyendo actos de violencia, extrema pobreza, y ataques físicos contra sus familiares, según la Universidad Rice.

WASHINGTON – La mayoría de los inmigrantes indocumentados en la frontera entre California y México ha sufrido algún tipo de trauma psicológico que les ha dejado cicatrices, incluyendo actos de violencia, extrema pobreza, y ataques físicos contra sus familiares, según un estudio divulgado este martes por la Universidad Rice.

Aunque muchos estudios han documentado la violencia y pobreza que dejan atrás los inmigrantes indocumentados para buscar una nueva vida en Estados Unidos, éste es el primer estudio de su tipo que ofrece estimados poblacionales sobre la prevalencia de eventos traumáticos en la vida de los migrantes en este país.

La  principal autora del informe, Luz Garcini, se dio a la tarea de evaluar la prevalencia, o proporción, de los eventos traumáticos y el estrés psicológico entre la población indocumentada.

En entrevista telefónica desde Houston (Texas), Garcini explicó que “es el primer estudio que documenta la prevalencia desde una perspectiva epidemiológica”.

“El estimado de la población sobre el que pude hacer proyecciones fue de 22,000 inmigrantes que viven en esa región fronteriza…es una proyección basada en la metodología para recabar la muestra. Los resultados reflejan la alarmante prevalencia de un trauma en esta población”, precisó.

La prevalencia, de hecho,  fue mucho mayor en comparación con el resto de la población  y, según Garcini, esto es apenas “la punta del iceberg”.

Una comunidad traumada

Según el documento, el 82% de los entrevistados dijo tener un historial de eventos traumáticos, especialmente por ser testigos o víctimas de violencia, o simplemente por vivir privados de un sustento básico.


Entre los que dijeron tener historial de trauma, el 47%  experimentó estrés psicológico clínico agudo.

Mientras, el 59% con ese tipo de estrés psicológico reportó un historial de violencia doméstica o lesiones corporales, el 56% fue testigo de violencia hacia otros, y el 55% dijo sufrir “privación” de bienes materiales.

El 53% dijo que fue testigo de lesión de sus seres queridos, y el estrés psicológico fue parejo entre hombres y mujeres.

Para Garcini, el estudio, titulado “Demasiadas cicatrices: las asociaciones entre eventos traumáticos y el estrés psicológico entre inmigrantes mexicanos indocumentados”, dejó en claro la necesidad de continuar esta investigación para documentar los efectos del continuo estrés de estos inmigrantes.

El objetivo sería ayudar a los legisladores y profesionales de salud a formular políticas y programas adecuados para atender a estos migrantes.

“Lo importante, sobre todo, es la abogacía, porque si no se van a proveer servicios para esta población, se pueden realizar otros tipos de intervenciones. Por ejemplo, se pueden proveer ayudas e intervenciones a través de entidades de la comunidad, como las organizaciones de fe, las iglesias”, señaló Garcini.

“Si la Administración Trump continúa con su afán de deportaciones, en aras de los derechos humanos, las agencias federales y policiales deben tener sistemas de cuidado de salud con intervenciones para traumas… que el personal tenga capacitación sobre intervenciones de trauma para que tratar a estas personas  humanamente”, enfatizó Garcini.

Un ambiente malsano para los inmigrantes

El estudio, que será difundido en la próxima edición de la “Revista de Estrés Traumático”, no deja dudas de que el clima político actual y las acciones punitivas de la Administración Trump contra la inmigración ilegal “pueden aumentar el riesgo de eventos traumáticos” entre estos inmigrantes, explicó Garcini.

Citó como ejemplo el anuncio de la Administración, el pasado 5 de septiembre, de eliminar de forma escalonada el programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, que amparó de la deportación a alrededor de 800,000 jóvenes indocumentados.

Una vez que venzan sus permisos de estancia y trabajo, a partir de marzo de 2018, miles de jóvenes quedarán expuestos a su posible deportación, a menos que el Congreso logre una solución permanente a su limbo legal.

Otro estudio psicológico del mes pasado de la Universidad Rice indicó que cerca de una cuarta parte de los inmigrantes mexicanos indocumentados cerca la frontera entre California y México sufre de trastornos mentales, en particular depresión o ansiedad.

El nuevo estudio se realizó entre inmigrantes indocumentados que llevan más de una década en EEUU, incluyendo 257 mexicanos que residen en barrios de “alto riesgo” – es decir, con un ambiente hostil contra los inmigrantes “sin papeles”- cerca de la frontera entre California y México.

Cerca del 80% de los participantes tenía entre 18 y 45 años de edad, mientras que cerca del 20% restante era mayor de 45 años.

Los inmigrantes participaron en entrevistas clínicas a cargo de estudiantes de posgrado en psicología, bajo la supervisión de profesionales de salud mental.