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Los líderes del G-7 se reúnen para discutir la fecha límite de la retirada de EE.UU. de Afganistán

Los líderes internacionales se reúnen de urgencia de manera virtual por la crisis de Afganistán y tratarán de convencer al presidente Joe Biden para extender el plazo del 31 de agosto que permita más evacuaciones, a pesar de las amenazas talibanes.

Por Matther Lee - The Associated Press

Hace dos meses, los líderes de las siete principales democracias del mundo se reunieron en pleno verano en la costa suroeste de Inglaterra. Fue un encuentro feliz: la primera cumbre en persona de las naciones el G-7 tras dos años debido a la pandemia de COVID-19 y la bienvenida del presidente Joe Biden y su mensajes de "Estados Unidos ha regresado" en asuntos como el cambio climático o la gestión de la pandemia.

Este martes se vuelven a reunir en formato virtual reunir para conversar sobre Afganistán. La creciente crisis de refugiados del país, el colapso de su Gobierno y los temores de un resurgimiento del terrorismo han colocado a los aliados del G-7 en una posición delicada de disputas.

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El primer ministro británico, Boris Johnson, anfitrión de la cumbre de junio en el balneario inglés de Carbis Bay, está reuniendo a los líderes en medio del desagrado generalizado de los aliados de Estados Unidos por la gestión de Biden de la retirada de Afganistán. Las quejas provienen especialmente de Gran Bretaña, Francia y Alemania.

Los legisladores que encabezan los comités de asuntos exteriores de las naciones del G-7 instaron a los líderes en una carta el martes a "evitar fechas arbitrarias para poner fin al apoyo militar a la evacuación".

Johnson y otros, incluido el presidente francés Emmanuel Macron, están presionando a Biden para que extienda su fecha límite del 31 de agosto para la retirada total de las fuerzas estadounidenses a fin de garantizar la evacuación de todos los ciudadanos extranjeros, así como de los afganos que trabajaron para o apoyaron a la operación de la OTAN dirigida por Estados Unidos que venció a los talibanes en 2001.

El presidente Joe Biden
El presidente Joe Biden en la Casa Blanca, el 23 de agosto de 2021.Drew Angerer/Getty Images

"La posición británica es que queremos quedarnos más tiempo si es posible", declaró Ben Wallace, secretario de Defensa del Reino Unido, .

Pero dijo que los 1,000 soldados británicos en el aeropuerto de Kabul no podrían continuar con la operación cuando parta el contingente estadounidense mucho más grande.

A pesar del anuncio de Biden en abril de que Estados Unidos se retiraría completamente de Afganistán para el vigésimo aniversario de los ataques del 11 de septiembre de 2001, la nación fue casi una ocurrencia tardía cuando el G-7 se reunió en junio.

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El COVID-19, China y el cambio climático dominaron la agenda. Y las expectativas sobre la inminente cumbre de Biden con el presidente ruso Vladimir Putin estaban acaparaban la opinión pública.

Los líderes colocaron a Afganistán en el puesto 57 de los 70 puntos de su comunicado final de 25 páginas, detrás de Ucrania, Bielorrusia y Etiopía. Afganistán ni siquiera figuraba en el resumen de una página y media del documento. La OTAN ya había firmado la retirada de Estados Unidos y todo lo que parecía quedar era la finalización de una retirada ordenada y las esperanzas de un acuerdo de paz entre el Gobierno afgano y los talibanes.

“Hacemos un llamado a todas las partes afganas para que reduzcan la violencia y acuerden las medidas que permitan la implementación exitosa de un alto el fuego permanente y se comprometan plenamente con el proceso de paz. En Afganistán, un arreglo político inclusivo y sostenible es la única forma de lograr una paz justa y duradera que beneficie a todos los afganos ”, señalaron los líderes, sin una pizca de urgencia.

Los mandatarios dijeron que estaban decididos a "ayudar al pueblo de Afganistán, incluidas las mujeres, los jóvenes y los grupos minoritarios, en su búsqueda de preservar los derechos y libertades ganados con tanto esfuerzo".

Pero a medida que el verano concluye, esas esperanzas se han desvanecido.

En la víspera de la reunión, la Casa Blanca comunicó que Biden y Johnson habían hablado por teléfono y discutido "la importancia de una estrecha coordinación con aliados y socios para gestionar la situación actual y forjar un enfoque común para la política de Afganistán".

La oficina de Johnson dijo que los dos líderes "acordaron continuar trabajando juntos para garantizar que aquellos que son elegibles para irse puedan hacerlo, incluso después de que finalice la fase inicial de la evacuación".

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Los funcionarios de la Administración Biden se han negado a confirmar sobre si hay probabilida de una prórroga dada la demanda de los talibanes de que todas las fuerzas estadounidenses se vayan antes de la fecha límite del 31 de agosto.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, señaló que esperaba que las preguntas sobre el cronograma de evacuación de Afganistán fueran parte de la reunión del G-7. Psaki no predijo ningún anuncio de la reunión, pero dijo que el objetivo sería evacuar a los estadounidenses y los aliados afganos lo más rápido posible.

Los asesores de la Casa Blanca han dicho que creen que la reunión podría volverse polémica, ya que los aliados de Estados Unidos han mirado con desaprobación la tumultuosa salida estadounidense.

Los altos oficiales militares británicos han expresado su enojo por la retirada de Estados Unidos, diciendo que expone el vacío de la "relación especial" transatlántica, una frase utilizada desde la Segunda Guerra Mundial para enfatizar los lazos de historia, amistad e intereses diplomáticos compartidos entre Londres y Washington.

Y el Gobierno alemán se muestra impaciente por el ritmo del esfuerzo de evacuación. El ministro de Relaciones Exteriores, Heiko Maas, dijo que la mayoría del personal local que trabajaba para su país en Afganistán aún no había salido y calificó la reunión del G-7 de este martes de "muy importante" para discutir el acceso internacional al aeropuerto de Kabul más allá del última día de este mes.

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El ministro de Defensa británico, Wallace, que calificó el acuerdo de Estados Unidos con los talibanes que estableció el plazo como un "error", se mostró consternado por las perspectivas de una extensión del esfuerzo de evacuación.

"Creo que es poco probable. No solo por lo que han dicho los talibanes, sino que si miras las declaraciones públicas del presidente Biden, creo que es poco probable", declaró a la cadena Sky News.

"Definitivamente vale la pena que lo intentemos todos, y lo haremos", concluyó.