Listo para sentencia

Listo para sentencia

LA HABANA (AP) - El juicio al estadounidense Alan Gross, acusado de cometer delitos contra la integridad del Estado en Cuba, finalizó el sábado y quedó listo para que el tribunal diera su veredicto en los próximos días.

Un comunicado oficial cubano emitido en la noche del sábado indicó que Gross hizo una declaración en la cual reconoció que fue "utilizado" y puesto "en peligro" por una empresa contratista de la Administración federal de su país, que lo envió a la isla.

El ciudadano estadounidense, de 61 años, llegó a Cuba con equipos de telecomunicaciones a nombre de Development Associates International (DAI), una firma que presta servicios a la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos con el objetivo de implementar programas de apoyo a la democracia y que la isla denuncia sistemáticamente como una pantalla para financiar actividades antigubernamentales.

"Acusó a la DAI de haberlo puesto en peligro y conducirlo a su situación actual, de arruinar la vida y la economía de su familia", agregó la nota oficial leída en el noticiero estelar de la televisión cubana.

Según el reporte de las autoridades, el juicio quedó listo para la sentencia por lo que el fallo deberá darse a conocer en los próximos días.

La nota indicó además que hubo durante las dos jornadas que duró el juicio 10 testigos, nueve peritos, además de la presentación de pruebas documentales o físicas.

"El juicio ha concluido", dijo a The Associated Press la vocera de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en esta capital, Gloria Berbena.

Berbena indicó que la defensa será notificada del fallo, o sea el veredicto y la sentencia, pero no indicó cuándo podría suceder eso.

La legislación de la isla estipula que los cinco jueces de un caso deben emitir su veredicto inmediatamente o al día siguiente, pero tienen hasta seis días para darlo a conocer.

La Fiscalía pidió en febrero 20 años de prisión para el estadounidense, quien permanece encarcelado desde 3 de diciembre de 2009 por el delito de "actos contra la Independencia o la Integridad Territorial del Estado".

Por la noche una fuente oficial cubana, que solicitó permanecer anónima por no tener autorización de hablar con la prensa sobre el caso, reiteró a la AP que el veredicto para Gross deberá ser pronunciado por los jueces en los próximos días. El comentario fue una reacción a versiones de medios de prensa en el sentido que había sido encontrado culpable.

El proceso oral comenzó el viernes con una sesión que duró unas nueve horas y a la cual asistió la esposa del estadounidense y su abogado. El sábado el trabajo de la corte se extendió por más de ocho horas adicionales.

Según la DAI, la infraestructura que trajo el contratista era para la comunidad judía de Cuba, pero líderes de asociaciones hebreas negaron la información.

La prensa extranjera no tuvo acceso a la sala ninguno de los dos días y nadie hizo declaraciones a los periodistas congregados en la esquina del tribunal.

En ambos días Gross fue conducido en un auto a la sede del tribunal, mientras que por separado llegaron su esposa Judy Gross y el abogado estadounidense del matrimonio, Peter Kahn, así como funcionarios consulares.

Por la noche del sábado Khan envió a medios de prensa un comunicado, en el cual confirmó la versión de que el juicio oral había concluido. "La familia sigue esperanzada en que (Gross) estará pronto en su hogar", agregó el defensor.

Según una nota oficial cubana emitida el viernes, el acusado hizo una declaración y respondió las preguntas de la defensa y la Fiscalía. Hubo además presentaciones de testigos y peritos; para el sábado se evacuarían pruebas documentales y se realizarían las conclusiones.

En el tribunal pudo verse junto a Khan y Judy Gross a la abogada cubana Nuris Piñera, incluso los tres salieron juntos en un auto al final de las sesiones, constató la AP. Informaciones no confirmadas indicaban que ella era quien correría a cargo de la defensa del contratista como su representante cubana.