Las elecciones en Florida se incendian con denuncias de corrupción y un resultado incierto

Como ya sucedió en el año 2000 con Bush y Gore, el resultado dependerá de un puñado de boletas. Trump denuncia corrupción, y ya han intervenido la policía y la justicia.
Un oficial del condado de Broward cuenta los votos en la tarde del jueves en Florida.
Un oficial del condado de Broward cuenta los votos en la tarde del jueves en Florida.AP / AP

Las elecciones de mitad de mandato se celebraron el martes,  y en la mayoría del país ya se conocen los resultados. Florida, sin embargo, sigue sin saber quién será su gobernador ni uno de sus senadores, y la batalla sobre el conteo está encarnizándose: el presidente, Donald Trump, ha denunciado “otro gran escándalo de corrupción”; el gobernador saliente, Rick Scott, envió a la policía a investigar una carrera electoral en la que él es candidato; y la justicia ya ha intervenido en un recuento que cada vez parece más ajustado.

Si esta historia le suena, es porque ya ocurrió hace dos décadas, cuando el recuento en Florida decidió en medio de una monumental batalla legal que el republicano George W. Bush derrotara al demócrata Al Gore en las elecciones presidenciales de 2000 por una ventaja de apenas 500 votos

En esta ocasión la presidencia no está en juego, pero sí la gubernatura de Florida (que ahora ocupa el republicano Scott) y, quizá más importante aún, uno de los escaños al Senado (que ahora es demócrata). Los republicanos cuentan con mayoría en la Cámara Alta, y la han reforzado en las elecciones del martes, pero quizá no tanto como creen, si Florida termina cayendo del lado demócrata.

¿Cuántos votos hay ahora de diferencia?  En la gubernatura, el republicano Ron DeSantis parece aventajar al demócrata Andrew Gillum por un 0,47%, por lo que éste podría solicitar un nuevo conteo pese a haber admitido su derrota en la noche del martes, cuando la diferencia parecía mayor. En el Senado, la diferencia es aún menor: del 0,21% a favor de Scott frente al demócrata Bill Nelson.

Scott ha anunciado que pedirá a Departamento de Aplicación de la Ley que investigue a los oficiales electorales de los condados de Palm Beach y Broward, donde el recuento parece haberse estancado, ante sus sospechas de que podrían estar manipulando el voto a favor del Partido Demócrata (mayoritario en ambos).

“No me quedaré quieto mientras liberales inmorales intentan robar estas elecciones para el gran pueblo de Florida”, dijo el jueves.

Además, ha planteado acciones legales contra la supervisora del condado de Broward, Brenda Snipes, para que entregue los registros de cómo se ha hecho el conteo. Nelson, por su parte, ha acusado a su rival de usar a la policía con fines políticos por desesperación.

La tarde de este viernes la juez de circuito, Carol-Lisa Phillips, ordenó a Snipes la publicación inmediata de los registros de los votantes y fijó las siete de la tarde como la hora límite. Los abogados de la supervisora argumentaron que cumplir con esta medida podría retrasar el conteo de los votos. Pero los abogados de Rick Scott desestimaron la declaración, arguyendo que la ley de por sí requiere que se recopile esta información y que sólo tomaría unos cuantos minutos.

Nelson, por su parte, espera el fallo de otra corte por una demanda que interpuso para evitar que los funcionarios estatales se deshagan de las papeletas con los votos emitidos por correo y en boletas provisionales.

El presidente ha indicado en la red social Twitter que se trata de “otro gran escándalo de corrupción”, sin que quede claro cuáles fueron los anteriores.

Si el sábado, cuando el secretario de Estado de Florida revise los datos, la diferencia es menor al 0,5%, la ley estatal obliga a que se realice otro recuento.