La Unión Europea recibe con orgullo el Premio Nobel de la paz

La Unión Europea recibe con orgullo el Premio Nobel de la paz

Redacción Internacional, 12 oct (EFE).- La concesión del Premio Nobel de la Paz a la UE fue acogida con honor por las instituciones europeas e interpretada como estímulo al euro y a la unión política europea por algunos líderes europeos, como la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy.

Merkel calificó hoy de "decisión maravillosa" la decisión del Comité Nobel y destacó su carácter de "impulso al euro", como idea que va más allá de la mera "unión monetaria".

"La UE se construyó sobre las cenizas de dos guerras" y el galardón supone "para mí, personalmente", un "notable impulso" en los esfuerzos comunes para el proyecto europeo.

Rajoy celebró la "excelente noticia" del galardón a la Unión Europea que, a su juicio, sirve de "estímulo" para avanzar en la unión política, económica y monetaria europea.

Por su parte, el primer ministro italiano, Mario Monti, sostuvo que la "fórmula de la integración para impedir la guerra y promover la paz inventada por la UE" es objeto de "estudio y admiración en muchas partes del mundo".

El Gobierno británico, a través del "Foreign Office", subrayó que "el premio reconoce el papel histórico de la UE en promover la paz y la reconciliación en Europa, especialmente a través de su ampliación hacia el centro y el este de Europa".

A su vez, el ex primer ministro británico Tony Blair resaltó que "en medio de la confusión de hoy, haríamos bien en recordar que cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, Europa estaba en ruinas. Lo que siguió fueron cincuenta años de paz y progreso".

Para el excanciller alemán Helmut Kohl, uno de los padres del Tratado de Maastricht, el premio es sobre todo, "una confirmación del proyecto de paz de Europa", y aliento para continuar desarrollándolo pese a los problemas que quedan aún por superar.

El presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Barroso, destacó el "gran honor para toda la UE y para sus 500 millones de ciudadanos ser galardonados con el premio Nobel de la Paz".

Asimismo destacó que la Unión ha logrado reunir a veintisiete países bajos los valores "del respeto, del imperio de la ley y de los derechos humanos".

"Feliz y muy orgulloso" se mostró desde Helsinki el presidente del Consejo Europeo, el belga Herman Van Rompuy, quien dijo que "todos estamos muy orgullosos de que los esfuerzos de la UE para mantener la paz en Europa hayan sido recompensados".

La alta representante de la UE para las Relaciones Exteriores y la Política de Seguridad, Catherine Ashton, expresó su agradecimiento por el premio, del que dijo que "reconoce el trabajo de la ampliación de la paz y la estabilidad en el continente".

"En la Unión Europea países que han sido enemigos históricos son socios y amigos", dijo Ashton.

El presidente del Parlamento Europeo, el alemán Martin Schulz, destacó hoy el "gran honor" que supone para la UE el galardón, que "es para todos los ciudadanos" de los Veintisiete.

"La Unión Europea ha reunificado el continente a través de medios pacíficos y reunió a grandes enemigos. Este acto histórico de la reunificación ha sido justamente reconocido", afirmó Schulz.

Los partidos políticos europeos celebraron la concesión del Nobel y pusieron de relieve la importancia del proyecto europeo para la paz y la defensa de los derechos humanos, pese a las dificultades que está sufriendo debido a la crisis.

El canciller federal de Austria, Werner Faymann, consideró que la decisión del Comité Nobel es un encargo para luchar por un mayor equilibrio social, más ocupación y respeto a los derechos humanos.

El expresidente de la Comisión Europea Jacques Delors señaló que el galardón es "un mensaje moral y político". "Moral, en la medida en que se saluda a países que, renunciando a su actitud de ayer, han sabido hacer la paz entre ellos. Y político en un momento en el que hay muchas críticas, estadísticas y pronósticos desfavorables hacia Europa".

El tono disonante vino del presidente checo, Vaclav Klaus, quien ironizó sobre la concesión del premio al considerarlo "una broma pesada".

El portavoz presidencial, Radim Ochvat, señaló que la reacción de Klaus fue una "risa amarga", "síntoma de cierta decepción por la hipocresía", a la vista de que la actual UE es una comunidad "casi ilegítima" y donde "la democracia y libertad se arrugan en un rincón".

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, felicitó a la UE por el premio y recordó que esta organización fue una pieza clave a la hora de "dar forma a la nueva Europa".