La mayoría se cura de coronavirus. Pero ¿pueden volver a enfermar?

Expertos aseguran que el virus podría comportarse como la gripe, mutando de forma que la inmunidad que provoca haber enfermado ya sólo dure un periodo de tiempo limitado.

[Este artículo fue publicado en marzo; actualmente hay nueva información sobre reinfecciones. Lea: ¿Es posible volver a contagiarse de COVID-19 y entonces cuánto dura la inmunidad al SARS-CoV2?]

 

Aunque la cifra de muertes mundiales por el COVID-19 ya supera un espeluznante umbral de 1 millón de personas muertas debido a la enfermedad, esta ha contagiado a más de 38 millones en todo el planeta. 

Tal que es un pequeño porcentaje de enfermos el que fallece por el nuevo coronavirus (depende generalmente de la edad y condiciones médicas previas de la persona). El resto se recupera, pero ¿puede volver a enfermar si entra en contacto de nuevo con contagiados unos meses después?

“En ciencia, el concepto riesgo cero no existe, pero descartando que el virus mute y surjan cepas diferentes, y considerando que la persona infectada tenga un sistema inmunológico sano, lo normal es que desarrolle una respuesta inmune que le proteja de una reinfección”, explica a Noticias Telemundo el neurovirólogo José Antonio López Guerrero.

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Los temores a volver a contagiarse han surgido después de reportes de pacientes que mostraron síntomas una vez curados. A juicio de López Guerrero, director de Neurovirología de la Universidad Autónoma de Madrid, probablemente no en todos los casos se trata de un rebrote de la enfermedad sino de “un falso curado”.

“El virus puede quedar en pequeñas cantidades en pequeños reservorios del cuerpo, como el intestino, porque se sabe que puede ser excretado tiempo después de ser asintomático, y por ello puede recobrar fuerza y volver a dar otra vez síntomas”, explica. “Más que una reinfección puede darse una reactivación del mismo virus que nos infectó”, señala.

No obstante, si la persona tiene un sistema inmune débil “sí podría reinfectarse”, advierte.

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La clave sobre la inmunidad radica en los anticuerpos producidos por las personas que se han recuperado de COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus.

Los anticuerpos son proteínas en el torrente sanguíneo que atacan a intrusos extraños, como virus y bacterias. Aquellos producidos en respuesta al coronavirus son indispensables a la hora de lograr una vacuna a largo plazo y para ajustar las medidas de salud pública, como cuándo será seguro poner fin al distanciamiento social. Además, los anticuerpos de personas recuperadas también están siendo probadas para tratar a pacientes críticos cuyo propio cuerpo no ha producido las proteínas suficientes o capaces de combatir el virus.

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Se necesita más investigación en ambas áreas, pero mientras tanto, altos funcionarios de salud han expresado su confianza en que los anticuerpos contra el coronavirus probablemente puedan evitar que la mayoría de las personas que tienen la infección se enferme por segunda vez.

El doctor Anthony Fauci, jefe del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedad Infecciosas, ha explicado a NBC News: "No lo sabemos con un 100% de certeza porque no hemos hecho el estudio, pero estoy realmente seguro de que si este virus actúa como cualquier otro virus que conocemos, una vez que se infecte, mejore y elimine el virus, tendrá inmunidad que lo protegerá contra la reinfección".

Según los expertos, si esa protección será a largo plazo depende de una serie de factores.

El primero es si el virus muta. Si se mantiene estable, aquellos que lo han tenido tienen una alta probabilidad de poder "detenerlo en la puerta" si están expuestos por segunda vez porque los anticuerpos en su sangre lo reconocerán y evitarán que se replique en sus sistema, explica Lund.

El coronavirus es un virus de ARN, es decir, su material genético está compuesto de ácido ribunocleico; como en el caso de la gripe estacional, estos patógenos tienden a mutar de año en año. 

"Es por eso que cada año hay una nueva vacuna contra la gripe", explica Tim Schacker, doctor en enfermedades infecciosas y vicedecano de la Universidad de Minnesota. "La gripe ha estado aquí desde siempre; estamos produciendo anticuerpos contra algunas partes del virus todo el tiempo, pero es contra las partes novedosas contra las que se quieren tener".

Dado que este coronavirus "es un virus nuevo", dice Schacker, todos somos vulnerables.

El otro factor para evitar la reinfección es qué tan buenos son los anticuerpos que las personas producen contra el nuevo coronavirus. Los humanos casi siempre producen anticuerpos cuando se exponen a un virus. Pero no todos son lo suficientemente potentes como para impedir que el virus infecte las células nuevamente, y los científicos aún no han descubierto si los anticuerpos contra el coronavirus son lo suficientemente fuertes para combatirlo.

Incluso si lo son, la inmunidad que proporcionan podría disminuir con el tiempo.

"Debido a que esto es tan nuevo, es difícil predecir lo que sucederá",  explica Joel Baines, virólogo de la Universidad Estatal de Louisiana, Agrega que "habrá un período de inmunidad, y podría ser tan poco como ocho meses a un año, o durar incluso varios años".

Este período es conocido como memoria inmunológica, indica Schacker, y depende de las células que hacen que los anticuerpos se dividan y permanezcan en la sangre algún tiempo.

"Si se vuelve a exponer a ese patógeno y tiene una cantidad suficiente de células para producir anticuerpos, está protegido contra la reinfección", asegura, pero "realmente no sabemos aún qué va a pasar con esta infección".

Con información de NBC News