La Casa Blanca autoriza a los soldados en la frontera a matar a los inmigrantes si lo ven necesario

Los militares podrán detener, registrar y usar fuerza letal contra los inmigrantes de la caravana en Tijuana, según ha confirmado el Pentágono.
Militares colocan alambre de espinos junto al Río Grande en la frontera mexicana en Texas el 16 de noviembre.
Militares colocan alambre de espinos junto al Río Grande en la frontera mexicana en Texas el 16 de noviembre. AP / AP

La Casa Blanca firmó en la tarde del martes un memorándum que autoriza a las tropas desplegadas en la frontera mexicana –unos 6.000 soldados y 2.100 miembros de la Guardia Nacional que por ahora sólo realizan tareas de intendencia– a usar la fuerza de forma letal si lo creen necesario, según ha reportado la web informativa Military Times.               

La orden fue firmada por el jefe de gabinete, John Kelly, y permite al “personal del Departamento de Defensa” realizar “aquellas actividades militares de protección que el secretario de Defensa determine que son razonablemente necesarias” para proteger a los agentes fronterizos. Eso supone, por ejemplo, “mostrar o usar la fuerza (incluyendo fuerza letal, si es necesario), control de multitudes, detención temporal y registros forzosos”.

El secretario de Defensa, Jim Mattis, ha confirmado este miércoles que la Casa Blanca le ha autorizado a proteger a los agentes fronterizos, lo que implica que los soldados podrán detener temporalmente a inmigrantes, pero "por minutos, ni siquiera horas", según informa la agencia de noticias The Associated Press.

Ha confirmado además que podrán usar fuerza letal. Requerirá en cualquier parte autorización del Departamento de Seguridad Nacional, que controla a los agentes migratorios. Mattis ha confirmado que la operación concluirá el 5 de diciembre. 

Esta orden es de dudosa legalidad, según expertos citados por Military Times, puesto que supone que las fuerzas armadas realicen “labores asignadas a agencias civiles o correspondientes al gobierno civil”. Sin embargo, según estas mismas fuentes, el presidente sí está autorizado a usar la fuerza militar para suprimir insurrecciones o hace cumplir la autoridad federal, de forma que los límites son difusos y podrían tener que se determinados a la postre por la justicia.

La orden firmada por Kelly incluye como explicación que existen “evidencias creíbles e inteligencia” que indican que los miles de inmigrantes centroamericanos que han llegado en caravana a la frontera en Tijuana, junto a San Diego (California), “podrían provocar incidentes violentos o disturbios” que supongan una amenaza para los oficiales fronterizos.