La adicción a los videojuegos es un desorden mental, según la Organización Mundial de la Salud

La OMS reconoció la adicción a los videojuegos como un trastorno de salud mental. Estos son los síntomas que indican que una persona necesita ayuda profesional.

Muchos padres ya tienen inquietudes, pero algunos pueden ahora tener un nuevo argumento para limitar el "tiempo de pantalla" de sus hijos: la adicción a los videojuegos ha sido reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un trastorno de salud mental.

La Clasificación Internacional de Enfermedades (DCI) de la OMS, una biblia de referencia de enfermedades reconocidas y diagnosticables describe la adicción a los juegos digitales y de video como "un patrón de comportamiento de juego persistente o recurrente" que se vuelve tan extenso que "tiene prioridad sobre otros intereses de la vida”.

El experto de la OMS en salud mental y abuso de sustancias, Shekhar Saxena, dijo que algunos de los peores casos observados en la investigación global fueron de personas que jugaban hasta 20 horas al día, renunciando al sueño, las comidas, el trabajo o la escuela y otras actividades diarias.

Destacó que solo una pequeña minoría de personas que juegan juegos digitales y videojuegos desarrollarían un problema, pero señaló que el reconocimiento de las señales tempranas de alerta puede ayudar a prevenirlo.

"Este es un comportamiento ocasional o transitorio", expresó, y agregó que solo si ese comportamiento persiste durante alrededor de un año podría hacerse un diagnóstico potencial de un trastorno.

En respuesta a la decisión de incluir la adicción al juego, Video Games Coalition, un grupo de presión de la industria, dijo que sus productos "fueron disfrutados de manera segura y sensata por más de 2 mil millones de personas en todo el mundo" en todo tipo de géneros, dispositivos y plataformas.

Agregó que el "valor educativo, terapéutico y recreativo" de los juegos era fundado y reconocido, e instó a la OMS a reconsiderarlo.

El ICD, que se ha actualizado en los últimos 10 años, cubre 55,000 lesiones, enfermedades y causas de muerte. Constituye una base para que la OMS y otros expertos vean y respondan a las tendencias en salud.

"Nos permite entender mucho sobre lo que hace que las personas se enfermen y mueran, y tomar medidas para prevenir el sufrimiento y salvar vidas", dijo el Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en un comunicado, cuando se publicó el ICD.

El ICD también es utilizado por aseguradores de salud cuyos reembolsos dependen de las clasificaciones de ICD.

Esta última versión, conocida como ICD-11, es completamente electrónica por primera vez, en un esfuerzo por hacerlo más accesible para los médicos y otros trabajadores de la salud en todo el mundo.

El ICD-11 también incluye cambios en las clasificaciones de salud sexual. Las ediciones anteriores habían categorizado la disfunción sexual y la incongruencia de género, por ejemplo, en condiciones de salud mental, mientras que en la CIE-11 estas se trasladan a la sección de salud sexual. La última edición también tiene un nuevo capítulo sobre medicina tradicional.

El ICD actualizado está programado para ser presentado a los estados miembros de la OMS en su Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2019 para su adopción en enero de 2022, dijo la OMS en un comunicado.