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Kenosha: dos tiroteos, dos realidades opuestas marcadas por el racismo

Dos momentos en los que se derramó sangre, a dos días y dos millas de distancia: esta ciudad en Wisconsin es el reflejo de una nación dividida por el desacuerdo sobre la desigualdad racial, el rol de la policía y el significado de la seguridad pública.
/ Source: Telemundo

Por Jennifer Peltz y Russell Contreras - The Associated Press

Un hombre negro, atacado por la policía tras una llamada por una disputa doméstica, tiene heridas de bala en la espalda que probablemente le impidan volver a caminar. Un joven blanco de 17 años, con un rifle en la mano, pasa delante de las autoridades sin ser tocado, entre gritos de que acaba de matar a tiros a tres personas que protestaban por el tiroteo del hombre negro.

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Dos momentos en los que se derramó sangre, a dos días y dos millas de distancia en Kenosha, Wisconsin. Y en esos dos momentos, esta ciudad de tamaño medio del Medio Oeste parece el microcosmos descarnado, el reflejo de una nación destrozada por el desacuerdo sobre la desigualdad racial, el rol de la policía y el significado de la seguridad pública.

La cadena de eventos que comenzó el 23 de agosto con el tiroteo de Jacob Blake se ha convertido en una controvertida radiografía de una sociedad dividida, una imagen en blanco y negro, donde algunos ven la injusticia racial que prueba la urgencia del movimiento Black Lives Matter, mientras que otros ven a un adolescente tratando de defender una comunidad frente al caos.

Pero para muchos en Kenosha, haciendo un balance de una semana convulsa antes de la visita planeada del presidente, Donald Trump, este martes, la situación no es tan simple.

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Hay muchas más de dos perspectivas sobre lo que pasó en Kenosha, lo que significa y el camino a seguir.

"Quería que vieras este lugar"

Charles Stevenson se detuvo en un tranquilo y verde vecindario a 150 millas de su casa en Green Bay. Quería mostrarle a su hijo de 9 años algo.

"¿Ves ese departamento de ahí? ¿El número 4? Ahí es donde crecí", dijo Stevenson. Se dio la vuelta, poniendo una mano en el hombro del niño. "Y aquí es donde le dispararon."

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Ambos miraron al suelo y se quedaron en silencio.

"Quería que viera este lugar para que entendiera los problemas que enfrentamos en este mundo", aseguró Stevenson más tarde.

Ahí fue el lugar donde Blake, de 29 años, recibió siete disparos en la espalda y quedó paralizado por el oficial Rusten Sheskey, que agarró la camisa de Blake mientras se inclinaba a una camioneta. Adentro estaban sus hijos de 8, 5 y 3 años.

A la vuelta de la esquina, Tireece Anderson aseguró que el tiroteo no le había sorprendido. La policía no se lleva bien con los residentes negros como él, afirmó Anderson, un trabajador de almacén de 32 años que ha tenido sus propios encuentros con el sistema de justicia penal y con la policía.

Al mismo tiempo, añadió, los residentes negros necesitan la seguridad y la policía tanto como cualquier otra persona, especialmente después de los disparos y los disturbios y la violencia que siguieron, ya que hubo rumores en la ciudad de que la gente se dirigía a Kenosha para causar más caos.

"No sabemos qué creer", dijo la novia de Anderson, Rose Cavin, de 30 años, que es blanca.

"O en quién confiar", añadió Anderson.

Acaba de dispararles!"

A un par de millas del lugar donde le dispararon a Blake, las balas volvieron a volar dos noches después.

Esta vez, según la policía, los disparos vinieron del rifle de Kyle Rittenhouse, un joven de 17 años de un pueblo cercano de Illinois.

[El joven detenido por el tiroteo mortal de Kenosha enalteció el uso de armas, a la policía y a Trump en redes sociales]

Los edificios fueron incendiados y los negocios destrozados en Kenosha por las protestas de la noche anterior. Rittenhouse, un ex miembro de un programa de cadetes de la policía, dijo al medio de comunicación conservador Daily Caller que estaba allí para vigilar un negocio y ayudar si alguien salía herido. Llevaba un botiquín de primeros auxilios junto con su rifle.

Terminó matando a dos personas, Joseph Rosenbaum y Anthony Huber, e hiriendo a una tercera, Gaige Grosskreutz, en una serie de encuentros que se multiplicaron después de que Rosenbaum lanzara una bolsa de plástico a Rittenhouse, según una denuncia del tribunal.

Luego de disparar, con su rifle AR-15 sobre el hombro y las manos en alto, Rittenhouse caminó hacia los coches de la policía que seguían pasando junto a él, incluso cuando un testigo gritó: "¡Acaba de dispararles!" El jefe de policía Daniel Miskinis justificó la respuesta alegando que los oficiales se enfrentaban a una escena caótica.

Rittenhouse, se entregó más tarde, según sus abogados, y ahora está encarcelado por homicidio. Mientras que los fiscales califican su conducta como criminal, sus abogados dicen que se defendió contra una multitud que intentaba desarmarlo y herirlo. Ellos y otros partidarios lo describen como un héroe que se enfrentó a la anarquía.

Policías antidisturbios desalojan un parque durante los enfrentamientos con manifestantes afuera de la corte del condado Kenosha, en Kenosha, Wisconsin.     AP/David Goldman

"Es un estadounidense valiente, patriótico, compasivo y respetuoso de la ley que ama a su país y a su comunidad. No hizo nada malo", declaró uno de sus abogados, John Pierce.

Mientras tanto, la novia de Huber ayudó a planear el funeral del chico de 26 años y recordó que él la llevó a un callejón antes de correr detrás de Rittenhouse cuando Rosenbaum recibió un disparo.

"Conocía las posibles consecuencias de sus actos y estaba preparado para morir para que los demás no lo hicieran", aseguró la mujer, Hannah Gittings. "Eso es ser un héroe".

"Esto es diferente"

Situada a lo largo del lago Michigan, entre Chicago y Milwaukee, Kenosha es hasta cierto punto una radiografía del país.

Sus 100,000 residentes son 80% blancos, 12% negros y 18% hispanos, algo pero no abrumadoramente más blancos que el país en su conjunto, según muestran las cifras del censo. El ingreso familiar medio de unos 54,000 dólares está un 10% por debajo de la media nacional. Trump ganó el condado de Kenosha sobre la demócrata Hillary Clinton en 2016 por cerca de 250 votos.

La ciudad, un antiguo centro de fabricación de automóviles ha crecido en las últimas décadas con un centro de distribución de Amazon y una fábrica de electrónica de Foxconn en las cercanías. Se han construido condominios y museos en un sitio a la orilla del lago.

Pero los residentes todavía se apresuran a decir que Kenosha tiene un aire de pueblo pequeño, y muchos se han quedado atónitos al ver su ciudad afectada por un nivel de conflicto que habían estado observando desde lejos este verano, en ciudades desde Minneapolis a Nueva York hasta Portland, Oregon.

"He sido el alcalde durante mucho, mucho tiempo. Pero esto no es a lo que estoy acostumbrado", comentó John Antaramian, un demócrata que regresó a la oficina en 2016 después de servir de 1992 a 2008. "Esto es diferente".

"Hay dos sistemas de justicia"

"Hay dos sistemas de justicia. Hay uno para ese chico blanco... y luego hay un sistema de justicia para el mío", sentenció el padre de Blake, el señor Jacob Blake, a una multitud diversa de unas 1,000 personas en un mitin el sábado.

"El racismo es el sistema", añadió a los periodistas más tarde.

La familia de Blake y los representantes de la policía discuten mucho sobre lo que pasó. Los investigadores del estado dicen que comenzó con una llamada de una mujer que dijo que su novio no debía estar allí.

Un sindicato de policías aseguró que Blake se peleó con los oficiales, se negó a dejar caer un cuchillo y no respondió cuando lo aturdieron dos veces con una pistola eléctrica.

Por el contrariom el abogado de su familia, Ben Crump, aseguró que Blake solo intentaba acabar con una discusión, no provocó a la policía y no fue visto con un cuchillo. Los investigadores del estado han dicho que solo los oficiales vieron un cuchillo en el suelo del coche.

La familia de Blake ha pedido cargos por intento de homicidio contra Sheskey y el despido de otros dos oficiales involucrados en el encuentro.

Tumbado en su cama de hospital de Milwaukee esta semana, Blake se agarró a la mano de su padre y preguntó: "¿Por qué me dispararon siete veces?", relató su padre en el mitin.

"No se suponía que te dispararan en absoluto", le respondió.

"La policía es la gente buena"

La mañana después del mitin por Blake, un grupo mucho más pequeño se reunió en la misma plaza para enviar un mensaje diferente: "Apoya al Azul" (en apoyo a los policías).

"La policía es la gente buena. Deberían dejarlos hacer su trabajo", aseguró Amy Busick.

Ella y su compañero, Dustin Bose, viven cerca del centro de las protestas y los altercados de la semana. Los dos dijeron que habían pasado noches en su porche con sus armas cargadas, sintiendo que necesitaban proteger su hogar y su familia, incluyendo a un niño de 5 años y a un discapacitado de 19 años.

No culpan a Rittenhouse; él se estaba defendiendo, dicen: "Creo que el niño es un patriota", dijo Bose, de 40 años, que trabaja en un taller de fabricación de metales.

Ninguno de los dos ve el tiroteo de Blake como un resultado del racismo.

"Necesitamos un frente unido"

John y Patricia Baldwin se quedaron durante días en su tienda de teléfonos móviles casi toda la noche, John llevando su larga pistola, para vigilar el lugar mientras personas saqueaban las tiendas vecinas. Una noche, la puerta de cristal se rompió y se llevaron algunos teléfonos. Las lágrimas brotaron de los ojos de John a la mañana siguiente cuando miró la tienda que logró comprar 15 años atrás.

"¿Qué te hace pensar que destrozar mi tienda va a beneficiar a la causa?" se preguntó John, que es negro. "Estamos luchando por las mismas razones, y no deberíamos ser la víctima".

Sin embargo, la pareja se unió a las protestas pacíficas esta semana, equilibrando su frustración con sus propias experiencias de racismo.

Sintieron que el momento exigía asumirlo.

"Si no lo intentamos ahora, nunca lo sabremos", dijo John. "Esta nación se siente tan quebrantada en este momento".

Necesita la ley y el orden, dice, pero también necesita agentes de policía que hagan lo correcto y traten a la gente con justicia. Necesita nuevas leyes para asegurar que lo hagan.

Y sobre todo, "necesitamos un cambio. Necesitamos un frente unido, por una causa unida, por una nación unida", añadió.