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Condenan a tres años y medio de cárcel a uno de los policías que participó en el homicidio de George Floyd en Minneapolis

J. Alexander Kueng se declaró culpable de complicidad en un homicidio en segundo grado para evitar una acusación más grave. Presionó la espalda de Floyd mientras un compañero lo asfixiaba durante un brutal arresto en 2020.
/ Source: The Associated Press

El exagente de la policía de Minneapolis que se arrodilló sobre espalda de George Floyd mientras otro agente le presionaba el cuello, asfixiándole hasta la muerte, fue sentenciado este viernes a tres años y medio de prisión por su complicidad en este homicidio en segundo grado, que desató protestas sociales en todo el país en 2020 contra la brutalidad policial y el racismo sistémico en las fuerzas del orden y en la sociedad estadounidense.

J. Alexander Kueng se declaró culpable en octubre del delito por el que ahora ha sido condenado, a cambio de que se retirara la acusación de complicidad en un asesinato. Ya está cumpliendo una condena a nivel federal por violar los derechos civiles de Floyd; ambas sentencias se cumplirán ahora al mismo tiempo.

J. Alexander Kueng en una foto de archivo de junio del 2020.
J. Alexander Kueng en una foto de archivo de junio del 2020.AP

Kueng compareció en la vista por video desde una prisión federal de Ohio. Cuando se le dio la oportunidad de dirigirse al tribunal, declinó hacerlo.

Los familiares de Floyd tenían derecho a hacer declaraciones, pero ninguno lo hizo. El abogado Ben Crump, que ha representado a la familia, dijo en una declaración antes de la vista que la condena de Kueng “supone otro acto de justicia para la familia Floyd”.

“Mientras la familia enfrenta otra temporada de días festivos sin George, esperamos que momentos como estos continúen brindándoles una medida de paz, sabiendo que su muerte no fue en vano”, afirmó Crump.

Floyd murió el 25 de mayo de 2020, después de que el exoficial Derek Chauvin se arrodillara sobre su cuello durante 9 minutos y medio mientras Floyd decía repetidamente que no podía respirar y finalmente se quedó sin fuerzas.

El asesinato, que fue grabado en video por un transeúnte, desencadenó protestas en todo el mundo como parte de un amplio ajuste de cuentas sobre la injusticia racial.

Kueng se arrodilló sobre la espalda de Floyd durante la maniobra. El entonces agente Thomas Lane sujetó las piernas de Floyd y Tou Thao, también agente en ese momento, impidió que los transeúntes intervinieran. Todos fueron despedidos y enfrentaron cargos estatales y federales.

Como parte de su acuerdo de culpabilidad, Kueng admitió que sujetó el torso de Floyd, que sabía por su experiencia y formación que sujetar a una persona esposada boca abajo creaba un riesgo sustancial, y que inmovilizar de Floyd no era razonable dadas las circunstancias.

Matthew Frank, quien dirigió la acusación de la Fiscalía General de Minnesota, dijo repetidamente durante la vista que Floyd era víctima de un delito y que la acusación “se centraba en los agentes” que causaron su muerte.

Añadió que el caso no pretendía ser un examen amplio de la actuación policial, pero aseguró que espera que reafirme que los agentes de policía no pueden tratar a quienes “están en crisis como si no fueran personas o ciudadanos de segunda clase”.

“El señor Kueng no fue un simple espectador aquel día. Hizo menos de lo que algunos de los transeúntes intentaron hacer para ayudar al señor Floyd”, dijo Frank.

El abogado de Kueng, Thomas Plunkett, culpó el viernes a la dirección del Departamento de Policía de Minneapolis de la muerte de Floyd y del castigo a Kueng. Y acusó a Medaria Arradondo, jefa de policía en el momento de la muerte de Floyd, de no poner en práctica el entrenamiento de detener a un colega si este viola los protocolos policiales.