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Por qué es tan difícil castigar a un policía acusado de abusos violentos

Una polémica doctrina blinda a los funcionarios públicos: los agentes creen que sin esa protección su trabajo sería imposible. Pero abogados y activistas denuncian que muertes como la del latino Eddie Irizarry pueden quedar impunes por su culpa. ¿Cómo funciona?

"Papá Dios, eso está claro", reflexionaba Eddie Irizarry tras ver los videos en los que un policía mataba a su hijo —un joven latino de 27 años llamado como él— de seis balazos y sin mediar palabra.

"Lamento que fuera un policía, pero más claro no puede estar", explicaba el hombre a Noticias Telemundo. En efecto, la Fiscalía de Philadelphia acusó de asesinato al agente, identificado como Mark Dial, de 27 años. Pero menos de tres semanas después, una jueza lo exculpaba y salía libre.  

La Fiscalía recurrió la exoneración del agente y a finales de octubre una juez reestableció los cargos criminales en contra del agente. La familia presentó además una demanda civil por violación de los derechos de Irizarry ante una corte federal. Pero el camino legal, sin embargo, es complicado debido a una inusual protección a policías.

Qué es la inmunidad calificada y cómo protege

Hace seis años, otro agente, Hugo Barron, en este caso en Fort Worth (Texas), disparó contra otro joven, David Collie. Una bala de punta hueca le cercenó la espina dorsal y le perforó un pulmón, dejándolo paralizado de cintura para abajo. El policía buscaba a gritos a unos ladrones. Collie sacó una mano del bolsillo para indicar a dónde se dirigía, y fue baleado pese a ser inocente, estar a 30 pies de distancia, dar la espalda al agente y no ir armado.

El agente no fue acusado criminalmente ni perdió su empleo. Collie lo demandó por violación de derechos civiles, como ahora la familia de Irizarry, pero una corte de apelaciones determinó que el policía, un hombre blanco, merecía ser protegido de la demanda.

Dos años después, Collie, un hombre negro, murió.

El agente que disparó a Collie se benefició de una doctrina legal conocida como inmunidad calificada que se remonta al movimiento por los derechos civiles. En 1961, los conocidos como Freedom riders recorrían estados del Sur para reclamar justicia racial, pero eran recibidos a veces a golpes por turbas de gente blanca que defendía la segregación racista. 

Activistas de derechos civiles conocidos como los ‘Pasajeros de la Libertad’ desembarcan de su autobús en ruta desde Montgomery, Alabama, a Jackson, Mississippi, mientras buscan imponer la integración mediante el uso de salas de espera ‘solo para blancos’ en las estaciones de autobuses.
Activistas de derechos civiles conocidos como los ‘Pasajeros de la Libertad’ desembarcan de su autobús en ruta desde Montgomery, Alabama, a Jackson, Mississippi, mientras buscan imponer la integración mediante el uso de salas de espera ‘solo para blancos’ en las estaciones de autobuses. (Foto de Daily Express / Archivo Hulton vía Getty Images).Daily Express / Archivo Hulton vía Getty Images

En Jackson (Mississippi), la policía arrestó a varios de ellos acusándolos de alterar el orden público por usar una sala de espera para personas blancas siendo ellos negros. Fueron condenados a 30 días de cárcel, aunque luego sus sentencias fueron anuladas.

Cuatro de ellos demandaron a policías por violación de derechos civiles, pero la Corte Suprema le dio la razón a los agentes en 1967 en un dictamen histórico (Pierson v. Ray ) que determinó que un “oficial que arresta con causa probable no es responsable de falso arresto solo porque luego se pruebe la inocencia del sospechoso".

De esta forma, la Corte Suprema estableció cierta inmunidad legal para los policías si actuaban "de buena fe", sentando las bases de una doctrina que hoy protege a los agentes de muchas demandas —en algunas cortes, de la mayoría— por violación de derechos civiles.

El 4 de mayo de 1961, James Farmer condujo a 13 Freedom Riders (siete negros y seis blancos) fuera de Washington D.C. en autobuses Greyhound y Trailways.
El 4 de mayo de 1961, James Farmer condujo a 13 Freedom Riders (siete negros y seis blancos) fuera de Washington D.C. en autobuses Greyhound y Trailways.Jahi Chikwendiu / The Washington Post via Getty Images

"Fue un invento de la Corte Suprema para proteger a los oficiales", opina Luís Carrillo, un abogado que ha litigado casos de derechos civiles durante los últimos 20 años y que antes le dedicó otros 20 a la práctica criminal. 

Kent Scheidegger, director legal de la Criminal Justice Legal Foundation, una organización alineada con las agencias de seguridad, opina sin embargo que la inmunidad calificada "protege al oficial del impacto de una sentencia financieramente devastadora solo por hacer lo que razonablemente pensó que era su trabajo".

El escándalo de Watergate reforzó este blindaje

En 1975, la Corte Suprema reafirmó esta doctrina al determinar que un oficial puede recibir esta protección si actúa "con sinceridad" y cree que "hace lo correcto". Y luego el mayor escándalo político de las últimas décadas, el Watergate, amplió quién podría beneficiarse.

Ernest Fitzgerald a los 44 años. El experto en costos civiles que denunció los crecientes costos del avión de carga C-5, aparece en su oficina en el Pentágono el último día de su primer trabajo en la Fuerza Aérea. Su cargo de adjunto de sistemas de gestión quedó extinto. Contrario a los rumores, Fitzgerald dijo que no le habían ofrecido un nuevo puesto en el Gobierno.
Ernest Fitzgerald a los 44 años. El experto en costos civiles que denunció los crecientes costos del avión de carga C-5, aparece en su oficina en el Pentágono el último día de su primer trabajo en la Fuerza Aérea. Su cargo de adjunto de sistemas de gestión quedó extinto. Contrario a los rumores, Fitzgerald dijo que no le habían ofrecido un nuevo puesto en el Gobierno.Bettmann vía Getty Images

Ernest Fitzgerald, un contratista militar, testificó ante el Congreso en 1968 y 1969 sobre un exceso de gastos millonario en el programa del avión militar Lockheed C-5 Galaxy. En una de las grabaciones del caso Watergate se escuchó al expresidente Richard Nixon insultar a Fitzgerald y alardear de haberle expulsado de la Fuerza Aérea. 

Fitzgerald demandó a dos asesores del exmandatario acusándolos de conspirar para violar sus derechos civiles, pero la Corte Suprema les otorgó como funcionarios del Gobierno esa misma protección que hasta entonces solo protegía a oficiales de policía.

Richard Nixon (1913-1994) extiende el pulgar tras su dimisión como 37mo presidente de Estados Unidos. Su yerno David Eisenhower lo acompaña mientras se despide de su personal en la Casa Blanca en Washington D.C.
Richard Nixon (1913-1994) extiende el pulgar tras su dimisión como 37mo presidente de Estados Unidos. Su yerno David Eisenhower lo acompaña mientras se despide de su personal en la Casa Blanca en Washington D.C.Gene Forte / Consolidated News Pictures vía Getty Images

Ese dictamen judicial de 1982 cambió el estándar para establecer la inmunidad calificada, consagrando que solo se le pueda negar a los oficiales que "violen derechos legales o constitucionales claramente establecidos". 

Desde entonces casi todos los funcionarios públicos pueden invocar esa defensa y revocarla "no solo requiere demostrar que los derechos constitucionales fueron violados sino que haya un caso fácticamente idéntico sobre el cual se haya decidido antes", explica Lauren Bonds, directora del National Police Accountability Project, una organización que aboga por abolir la inmunidad calificada.

Una doctrina legal, dos visiones opuestas 

"Una vez que tomaste la decisión de jalar el gatillo porque sientes que tu vida está en peligro, hay una fracción de segundo donde tu cerebro le está diciendo a tu dedo que reaccione y no es posible arrepentirse de eso”", dice Ray Hunt, un policía de Houston (Texas) con 34 años de servicio que defiende la inmunidad calificada.

Scheidegger, director de la Criminal Justice Legal Foundation, coincide en que los oficiales "tienen que tomar decisiones rápidas sobre cuánta fuerza es apropiada", y agrega que "las reglas no siempre están claras".

Hunt, quien además es el director del sindicato de policías de Houston, explica: "Si eres extremadamente negligente, si eres imprudente y no respetas tu entrenamiento, la inmunidad calificada no influye. Aún puedo ser demandado personalmente por eso".

Pero el dictamen de la Corte Suprema obliga a los tribunales "a cumplir un estándar muy alto para prevalecer en un caso contra un oficial", explica Bonds, la directora del National Police Accountability Project. Según cuenta, los jueces solo pueden negar la inmunidad a los policías cuando existe un caso previo donde ya se haya declarado ilegal la acción por la que fueron demandados. 

En 2013, un joven negro de 25 años, Khari Illidge, recibió 19 descargas de taser de agentes de Phenix City, en Alabama. Luego le inmovilizaron sus tobillos con cadenas y conectaron las ataduras de pies y manos, una práctica llamada en inglés hogtie que muchos departamentos de policía prohíben a sus oficiales. Después, un oficial de 385 libras de peso presionó la espalda del joven con una de sus rodillas. Según el reporte del forense, Illidge murió de un paro cardíaco.

Su madre demandó y un juez dictó que, al no haber un precedente establecido de que el trato que recibió Illidge era ilegal, los policías estaban protegidos por la inmunidad calificada. El caso llegó a la Corte Suprema pero rechazó escucharlo, lo que validó la sentencia.

“Es la única profesión en este mundo que puede matar y mantener su trabajo y su pensión”, critica Grace Fruto, una activista de Nueva York que aboga por reforzar el escrutinio legal a la policía. “Como maestra, si yo mato a uno de mis estudiantes, nunca más puedo ser maestra. Como médico, si un doctor mata al paciente, pierde su licencia. Pero la policía no. Al policía se le permite hacer lo que le dé la gana sin ninguna consecuencia”, lamenta.

Hunt, el veterano policía de Houston, opina sin embargo que, “si la inmunidad calificada desapareciera, de ninguna manera alentaría a nadie a convertirse en oficial de policía”, alegando que “lo demandarían constantemente” por su trabajo.

Lauren Bonds, del National Police Accountability Project, y Alfredo Izaguirre, un abogado criminalista de Miami (Florida), denuncian además “cierta preferencia”, en palabras del jurista, de la Fiscalía por el punto de vista de los policías, que la activista atribuye a “sus estrechas relaciones de trabajo”.

Para conocer sus políticas sobre el uso de la inmunidad calificada al defender a sus agentes, Noticias Telemundo contactó a los departamentos de policía de la ciudad de Nueva York, Los Ángeles y Houston. Los dos primeros no respondieron; el de Houston nos refirió a la oficina del alcalde de la ciudad, que tampoco respondió.

Policías de Nueva York esposan a un ciudadano en una estación del metro.
Policías de Nueva York esposan a un ciudadano en una estación del metro.Third Eye Corporation vía Getty Images

Diferencias geográficas en la inmunidad calificada

El servicio de investigación legal Westlaw y la agencia de noticias Reuters analizaron 529 opiniones de cortes de apelaciones emitidas entre 2005 y 2019. En ese periodo, la del Undécimo Circuito, donde apeló la sentencia la madre de Illidge, ratificó en el 60% de los casos la inmunidad calificada de policías demandados por violaciones de los derechos civiles. Ese porcentaje se elevó hasta el 64% en la del Quinto Circuito, que incluye a Texas, donde David Collie presentó su caso tras quedar paralizado por la bala hueca de un agente.

En contraste, la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito —que abarca la mayoría de los estados de la Costa Oeste— solo falló a favor de los agentes en el 42% de los casos. Esa disparidad se replicó en las cortes federales de distrito, las primeras que juzgan estos casos, según determinó la investigación.

"La Corte de Apelaciones del Tercer Circuito es un mejor lugar para estos casos en comparación a lugares como Texas o Alabama", opinó Lauren Bonds, la directora del National Police Accountability Project, al ser cuestionada por la demanda del papá de Irizarry.

El padre, por su parte, pide para el juez que maneje el caso que "Dios le dé sabiduría y entendimiento para que puedan hacer su trabajo correctamente". "Nunca me imaginé que esto me iba a pasar en la vida. Yo lo veía en otras personas y me imaginaba: ‘¿Qué sufrimiento debe tener esa persona?’. Pero cuando le toca a uno realmente...”, agregó conteniendo las lágrimas.

"No es que se fue", concluye sobre su hijo, "sino es saber vivir con que no vas a ver esa persona más junto a ti. Me da un coraje...".