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Este hombre atropelló con su auto a una multitud en Times Square. Dijo que "quería matarlos a todos". Pero no irá a prisión

El abogado de Richard Rojas reprodujo un video en el que se le ve salir de su auto y gritar: ¿Qué pasó?… Oh, Dios mío, ¿qué pasó?”. "Perdió la cabeza", dijo. El jurado estuvo de acuerdo.

Un hombre que embistió en 2017 a una multitud con su vehículo en Times Square, en la ciudad de Nueva York, causando la muerte de un joven turista y graves lesiones a varios peatones, fue absuelto criminalmente este miércoles porque sufre una enfermedad mental.

El jurado aceptó el argumento de la defensa de Richard Rojas, que indicó que estaba tan perturbado psicológicamente que no sabía lo que estaba haciendo. El juez explicó tras la decisión del jurado que Rojas califica para permanecer internado en un centro psiquiátrico por un tiempo indefinido, en lugar de cumplir una pena de prisión.

Rojas, de 31 años, seguirá en prisión hasta una nueva audiencia este jueves, según reportó la agencia de noticias The Associated Press.

Richard Rojas, quien estrelló su auto contra una multitud en Times Square, Nueva York, durante una audiencia en Manhattan, el 13 de julio de 2017.
Richard Rojas, durante una audiencia en Manhattan el 13 de julio de 2017.Jefferson Siegel / AP

Estaba acusado de herir a más de 20 personas y de matar a Alyssa Elsman, de 18 años y residente de Michigan, quien estaba visitando el popular destino turístico con su familia.

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Su abogado, Enrico DeMarco, calificó el veredicto como “correcto y humano”, y agregó que ganarse al jurado fue una batalla cuesta arriba “porque [el atropello mortal] fue un acto tan horrible”.

Durante el juicio, que comenzó el mes pasado, el fiscal, Alfred Peterson, le dijo al jurado que Rojas era muy consciente de lo que estaba haciendo cuando embistió a los turistas en 2017.

Era “imposible que no supiera exactamente lo que estaba pasando”, dijo Peterson. “Sin embargo, no se detuvo”, agregó.

Rojas solo paró cuando chocó su auto contra un objeto, tras lo cual exclamó ante un agente de tránsito: “¡Quería matarlos a todos!”.

La defensa llamó a declarar a familiares de Rojas, que dijeron que se había vuelto paranoico tras su expulsión de la Marina en 2014.

Nunca estuvo en duda que Rojas estuvo detrás del volante del auto que atropelló a la gente. Varios videos de seguridad lo muestran saliendo del vehículo después. Pero el juicio se basó en si su capacidad mental le convertía o no en responsable de sus actos.

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En su argumento final, el fiscal reconoció que Rojas estaba teniendo un episodio psicótico, en el que escuchó voces, aunque aseguró que no estaba completamente desconectado de la realidad porque pudo maniobrar el auto sobre la acera y conducirlo con precisión durante tres cuadras, llevándose por delante a todo el que se interpusiera.

El impacto en las víctimas fue brutal. La pelvis de una de ellas se separó de su columna por la fuerza del golpe. Los médicos estaban seguros de que iba a morir, pero ella sobrevivió pese al pronóstico.

La hermana menor de la víctima mortal, Eva, quien tenía 13 años cuando ocurrió el ataque, testificó en el juicio sobre sus heridas: costillas rotas, un pulmón colapsado, una fractura compuesta de pierna y otras heridas que la mantuvieron semanas hospitalizada.

El abogado defensor dijo al jurado que “no debería haber ninguna duda” de que su cliente cumple con la definición legal de locura. Un psiquiatra que llamó a comparecer la defensa dijo que sufría esquizofrenia y “carecía de una capacidad sustancial para saber que lo que estaba haciendo estaba mal”, según afirmó su abogado.

DeMarco reprodujo un video en el que se ve a Rojas salir de su auto y gritar: ¿Qué pasó?… Oh, Dios mío, ¿qué pasó?”, mientras un agente lo sometía. Rojas, concluyó su abogado, “perdió la cabeza”.