Julián Castro, el candidato demócrata que rompería el 'techo de cristal' para los hispanos

El camino a la Casa Blanca de Julián Castro empezó lejos de Washington, sino en la frontera.
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El camino a la Casa Blanca de Julián Castro empezó lejos de Washington, sino en la frontera.

Victoria Castro, oriunda del estado mexicano de Coahuila, cruzó la frontera de Estados Unidos con México a los 7 años tras perder a sus padres. No estudiaría más allá del cuarto grado. Trabajaría limpiando casas como empleada doméstica para alimentar a su hija, Maria del Rosario ‘Rosie’ Castro, quien luego sería una activista chicana de derechos civiles en los años 70 y miembro de La Raza Unida, un tercer partido chicano.

El sueño estadounidense fue dando su fruto, y tres generaciones después, el nieto de Victoria se pararía en un podio en la Plaza Guadalupe del oeste de San Antonio para presentar su candidatura por la nominación demócrata.

“Cuando mi abuela llegó aquí, hace ya casi cien años, estoy seguro de que nunca se imaginó que solo dos generaciones después, uno de sus nietos formaría parte del Congreso de los Estados Unidos, y que el otro estaría ante ustedes hoy diciendo las siguientes palabras: Yo soy candidato para Presidente de los Estados Unidos” precisó Castro junto a su esposa, Erica Lira Castro, y sus hijos Carina y Cristián. Finalizó su anuncio al grito en español de "Vámonos".

Fue trabajando como activista que Rosie conoció al padre de Julián, y su hermano gemelo Joaquín, un retirado profesor de Matemáticas que también se dedicó a mejorar los servicios educativos en el Oeste de San Antonio, según el San Antonio Express News.

Julián y Joaquín, además de ser gemelos idénticos, irían ambos por caminos similiares estudiando en la Univerisdad de Stanford y derecho en Harvard.

Julián acredita la política de ‘acción afirmativa’ (affirmative action), lo que lo llevó a entrar en una de las universidades más prestigiosas del país.

“Joaquín y yo entramos en Stanford por ‘acción afirmativa’", dijo Julián al New York Times Magazine en 2010. “Obtuve un puntaje de 1,210 en mis SAT, que fue más bajo que el promedio de estudiantes matriculados. Pero me fue bien en la universidad y en la escuela de leyes. Al igual que Joaquín. Soy un firme partidario de la acción afirmativa porque la he visto funcionar en mi propia vida”.

De vuelta a su natal San Antonio tras completar sus estudios, Julián sería miembro del Concejo Municipal de San Antonio y alcalde de Antonio.

Pero fue su discurso en la Convención Nacional Demócrata de 2012 lo que lo catapultó a la atención pública a nacional. En fue 2014, fue nombrado secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano de Barack Obama.

Se rumoraba que Hillary Clinton lo elegiría compañero de candidatura en las elecciones de 2016, aunque finalmente el senador Tim Kaine fue el elegido como candidato demócrata a la vicepresidencia.

Joaquín, además de ser el presidente de campaña de su hermano, representa a Texas en la Cámara de Representantes.

Si les confunde distinguirlos, no está solo.

Se parecen tanto que cuando Joaquín se presentó en un desfile en San Antonio en vez de su hermano que no puedo asistir muchos pensaban que era él, reporta el San Francisco Chronicle. Julián explicó en el momento que su hermano usualmente lo acompañaba en el River Parade, y que, aunque tenía otro evento a la misma hora su intención no era engañar a nadie. Pero los que acudieron y hasta algunos de los que se encontraban en el bote, pensaban que se trataba de Julián, que en ese momento se postulaba para alcalde.

En los últimos meses, desde que Julián anunció su aspiración por la Casa Blanca, a Joaquín se la ha victo con una barba.

A pesar de su descendencia hispana, y el acento que resalta en su nombre, su manejo del español ha sido un tema de conversación, con él mismo diciendo en 2015 en entrevista con NBC News que no lo habla a la perfección.

“Mi hermano Joaquín y yo entendemos español bastante bien y lo hablamos un poco, pero al momento no lo hablamos de manera fluida”, dijo Castro.

Pero unos tres cuatro años después, fue en español que anunció el pasado 12 de diciembre que crearía un comité exploratorio dando el paso inicial para anunciar su candidatura por la presidencia.

Los Castro conocen de primera mano las historias de su abuela que cruzó la frontera, por lo que no sorprende que fue el primero en presentar un plan migratorio detallado.

Julián proveería una vía hacia la ciudadanía para los indocumentados incluyendo a los Dreamers, y a beneficiarios del programa de ‘Estatus de Protección Temporal’ (TPS, por sus siglas en inglés).  También reduciría sustancialmente las medidas de represión contra los indocumentados.

Además apoya la adopción de un Plan Marshall para promover el desarrollo económico en Centroamérica, similar al puesto en marcha en Europa tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, con el objetivo de reducir la emigración ilegal estabilizando a otras naciones.

Entre sus propuestas también está la creación de seguro médico universal, un programa de kínder universal en todo el país financiado por el gobierno, y en términos de aborto apoya la postura de la pro elección, en la que la mujer tiene derecho a decidir. También está de acuerdo con el Green New Deal, y que se publique el informe del fiscal de la trama rusa, Robert Mueller, completo, según dijo en CNN.

Aunque ha sido considerado una estrella ascendiente dentro del Partido Demócrata, no ha logrado surgir en las encuestas mientras más rivales se suman al ‘ring’.

La página Real Clear Politics, que hace seguimiento a un conjunto de encuestas agregando los datos, lo posicionaba de décimo en la contienda con 0.8% del voto entre el 25 de abril y el 5 de mayo Al momento, el exvicepresidente Joe Biden lidera con un promedio de 41%.

No obstante, entre los Latinos sus números son más positivos. Una encuesta nacional a votantes Latinos difundida el 17 de abril lo posicionada de cuarto con 45% de favorabilidad entre los cinco precandidatos demócratas preferidos por los votantes hispanos. Se posiciona detrás de Joe Biden (59%), el senador Bernie Sanders (58%), y el congresista tejano Beto O’Rourke (48%). La mismta también reveló que un 16% nunca había escuchado de él.

La encuesta fue realizada por Latino Decisions, que realiza estudios enfocados en los latinos, junto con Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos y Designados  (NALEO, por sus siglas en inglés), un grupo bipartidista.

En declaraciones a Noticias Telemundo, Abel Núñez, director ejecutivo de CARECEN, un grupo defensor de los inmigrantes en Washington, opinó que el plan migratorio de Castro no ha tenido trascendencia porque “al electorado le preocupan otros temas”.