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Muere por eutanasia Martha Sepúlveda, la mujer católica de Colombia cuyo histórico caso conmocionó al mundo

En octubre pasado, Sepúlveda, una ferviente creyente, había celebrado que podía morir y “descansar en paz”. Pero despertó una fuerte polémica, y la oposición de la Iglesia, y su procedimiento fue cancelado. Ahora, logró finalmente que se concretara.

Martha Sepúlveda, una mujer católica de 51 años, logró finalmente morir por eutanasia, luego de superar múltiples obstáculos, en la mañana del sábado en una clínica de Medellín, Colombia, en compañía de su familia.

Martha partió agradecida con todas las personas que la acompañaron y apoyaron, a quienes oraron por ella y tuvieron palabras de amor y empatía durante estos meses difíciles”, dijeron sus abogados, del el Laboratorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en un comunicado.

La muerte de Sepúlveda en Medellín ocurrió horas después de la eutanasia de Víctor Escobar en Cali, otro paciente cuya enfermedad tampoco estaba en un estado terminal.

Sepúlveda hizo historia en su país sino también en la región en el derecho a una muerte digna. Aunque el camino no fue fácil: tuvo una fuerte resistencia por parte de la Iglesia católica, y debió acudir a la Justicia para que se garantice su derecho. Su caso trascendió fronteras por hablar abiertamente de su deseo de morir y la tranquilidad que tenía como ferviente católica. “Dios no me quiere ver sufrir”, dijo en una entrevista de televisión con Caracol que hizo famosa su historia. 

La mujer colombiana padecía Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad grave, incurable y degenerativa, y había decidido con el apoyo de su familia pedir la eutanasia ante los intensos dolores que sufría y las dificultades motoras.

El procedimiento fue autorizado y ella pidió que se realice un domingo, el 10 de octubre a las 7 de la mañana, “el día de la misa”, en sus palabras. Pero el comité médico de la clínica donde debía hacerlo, el IPS Instituto Colombiano del Dolor (Incodol), canceló la eutanasia a último momentoapenas 36 horas antes.

Sepúlveda presentó de inmediato una acción de tutela que fue avalada por el Juzgado 20 Civil del Circuito de Medellín el miércoles 27 de octubre. “Obligar a una persona a prolongar por un tiempo indeterminado su existencia, cuando no lo desea y padece profundas aflicciones equivale a un trato cruel e inhumano”, explicó el juez en su sentencia.

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A partir de esta decisión , Martha pudo elegir una nueva fecha y hora para su muerte digna y decidió hacerlo el sábado 8 de enero en la mañana.

Sus abogados dijeron que esperaban que su caso sea ejemplificador. “Quienes quieren ejercer y garantizar su derecho a morir dignamente, no deben tener miedo a hacerlo público. Quien ejerce sus derechos jamás debe esconderse”, dijo Lucas Correa Montoya, del equipo de DescLAB a Noticias Telemundo. 

El viernes, un día antes de que le aplicaran la eutanasia a Sepúlveda, Colombia ya había dado un gran paso en el derecho a la muerte digna. En una clínica de Cali, se le practicó la eutanasia a Víctor Escobar, un transportista colombiano de 60 años que padecía varios problemas de salud desde hacía 30 años. Fue el primer procedimiento de este tipo en ese país y en América Latina a un paciente en estado no terminal.

Una sonrisa que ocupó todas las pantallas

En octubre pasado, Martha Sepúlveda recibió la noticia de su muerte con alegría, y se mostró celebrando con su hijo en las cámaras de televisión con algunas cervezas en mano. “Lo mejor que puede pasar es descansar”, explicó. 

La mujer sufría intensos dolores debido a su enfermedad, que no tiene cura y acaba progresivamente con las neuronas motoras, y ya no podía caminar ni hacer aseo personal sin asistencia. Algunos pacientes con ELA viven meses o décadas, pero la mayoría de dos a cinco años.

Martha Sepúlveda sufre de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), conocida en Estados Unidos como enfermedad de Lou Gehrig, una enfermedad que no tiene cura y que debilita los músculos hasta que pierden su funcionalidad.
Martha Sepúlveda sufre de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), conocida en Estados Unidos como enfermedad de Lou Gehrig, una enfermedad que no tiene cura y que debilita los músculos hasta que pierden su funcionalidad. Cortesía Captura / CARACOL

Martha no quiso esperar esa progresión y mantener el sufrimiento y habló de un Dios como un “padre que no quiere ver sufrir a sus hijos”. La Iglesia católica la invitó a reflexionar, y muchos la cuestionaron públicamente, en un país donde gran parte de la población es creyente. 

La familia, siempre remarcando el derecho a cada persona a decidir y opinar en autonomía, siguió adelante con su lucha. “Respetamos que desde el sector religioso se le invite a la reflexión, es más, respetamos que alguien crea que quien se practica la eutanasia se va a condenar al infierno, por gracioso que suene, la gente tiene derecho a pensar eso y decirlo”, había dicho en su momento su hijo, Federico Redondo, a una radio local

¿Por qué Martha pudo pedir morir por eutanasia? 

Colombia despenalizó la eutanasia en 1997, siendo un país pionero en el mundo en el derecho a morir con dignidad, pero tomó décadas para que las autoridades de la salud hicieran un protocolo, que reguló el procedimiento para quienes tenían una enfermedad terminal (un pronóstico de vida de seis meses o menos). 

En julio del año pasado, la Corte Constitucional amplió el derecho aún más eliminando este requisito de terminalidad, ya que “puede imponer la continuación de la vida en condiciones que la persona considera indignas o humillantes”, dijo el tribunal reivindicando el derecho a la autonomía. 

Esa era la oportunidad que Martha estaba esperando: cuatro días después del fallo pidió la eutanasia que fue concedida en un acta emitida el 6 de agosto. Sería realizada en octubre. 

Pero el viernes 8 de octubre, dos días antes del procedimiento, el comité médico de muerte digna de la clínica informó en un comunicado que fue cancelado porque la paciente no cumplía “con el criterio de terminalidad”. 

El acta mencionó además las imágenes de Martha en televisión. La decisión es “irrespetuosa” e “ilegal”, dijo la familia

La discusión en torno a decidir morir 

La negativa a la eutanasia de Martha provocó un intenso debate jurídico y médico en torno a su caso y al derecho a morir en lo que parecía ser un complejo entramado de decisiones judiciales y legales en Colombia. ¿Quién toma la decisión? ¿Cómo se establece que una persona está enferma de gravedad?

Era un debate que trascendía fronteras: en diversos países como Chile, Uruguay y Argentina ya existen proyectos de ley que buscan despenalizar el procedimiento

Martha Sepúlveda descansa en su hogar tras una entrevista televisiva, días antes de su eutanasia programada, en lo que iba a ser el primer caso de una paciente sin una enfermedad en estado terminal en recibir el procedimiento.
Martha Sepúlveda descansa en su hogar tras una entrevista televisiva, días antes de su eutanasia programada, en lo que iba a ser el primer caso de una paciente sin una enfermedad en estado terminal en recibir el procedimiento.Captura Gentileza / CARACOL

El Juzgado 20 Civil del Circuito de Medellín zanjó la discusión al responder al recurso presentado por los abogados de la mujer. “El juez reconoció que le corresponde a cada persona juzgar y definir qué tipo de sufrimiento considera indigno e incompatible con su idea de dignidad”, explicó Lucas Correa Montoya, abogado de Sepúlveda. 

No le corresponde ni a los médicos ni a la opinión pública, ni a la Iglesia, determinar quién sufre más o quien sufre menos"

Lucas Correa Montoya Abogado de sepúlveda

“No le corresponde ni a los médicos ni a la opinión pública, ni a la Iglesia, determinar quién sufre más o quien sufre menos”, agregó. 

Martha cumplía con todos los requisitos más recientes de la Corte, señaló el juez: padece de una enfermedad grave e incurable, cuyos sufrimientos considera incompatibles con su idea de vida diga (lo cual es una valoración personal y no puede ser cuantificado) y ha dado su consentimiento al procedimiento de manera libre, informada e inequívoca.

Como consecuencia, anuló la decisión del comité médico del 8 de octubre y le ordenó a la clínica práctica el procedimiento.

“La reafirmación de mis derechos en este momento tan complejo de mi vida me llena de alegría y reafirma mi confianza en la justicia”, dijo Sepúlveda en una carta publicada tras conocerse el fallo.