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Las imágenes de afganos ensangrentados contradicen las promesas de cambio de los talibanes

Incidentes violentos en Kabul y otras ciudades ponen en duda la buena voluntad de los fundamentalistas, que admiten además no estar preparados para gobernar un país que se asoma al abismo económico y social.

Por The Associated Press - NBC News

Los talibanes disolvieron violentamente este miércoles una protesta en una ciudad del este de Afganistán, dejando al menos una persona muerta y seis heridos, y en un puesto de control de la capital, Kabul, golpearon a un grupo de mujeres y niños.

Todas las acciones de los fundamentalistas en su rápida llegada al poder están siendo escrutadas. Insisten en que han cambiado y que no impondrán las mismas restricciones draconianas que establecieron la última vez que gobernaron Afganistán, eliminando los derechos de las mujeres, llevando a cabo ejecuciones públicas y dando cobijo a Al Qaeda en los años anteriores a los atentados del 11 de septiembre de 2011 contra Nueva York y Washington, D.C.

Pero muchos afganos siguen siendo profundamente escépticos y la violenta respuesta a la protesta del miércoles sólo alimenta sus temores. Miles de personas continúan dirigiéndose masivamente hacia el aeropuerto y las fronteras para huir del país. Muchos otros se esconden en sus casas, con miedo después de que las prisiones y los depósitos de armas fueran vaciados.

En Jalalabad, una ciudad fronteriza con Pakistán, decenas de personas se reunieron para izar la bandera nacional un día antes del Día de la Independencia de Afganistán, que conmemora el fin del dominio británico en 1919. Arriaron la bandera talibán -un estandarte blanco con una inscripción islámica- que los extremistas han enarbolado en zonas capturadas.

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Imágenes de vídeo mostraron a los talibanes disparando al aire y atacando a la gente con porras para dispersar a la multitud. Babrak Amirzada, reportero de una agencia de noticias local, dijo que él y un camarógrafo de televisión de otra agencia fueron golpeados por extremistas cuando intentaban cubrir los disturbios.

En Kabul, fotografías de un reportero del diario Los Angeles Times evidenciaron que se ha socavado la garantía talibán de establecer un corredor seguro hacia el aeropuerto de Kabul, donde miles de personas se agolpan en un intento desesperado por salir del país.

En una de las imágenes se ve a una mujer y a un niño con la cara ensangrentada y aparentemente inconscientes.

 

Los talibanes dijeron que uno de sus líderes y cofundadores, el mulá Abdul Ghani Baradar, había regresado a Afganistán por primera vez en más de 10 años. Un miembro talibán anunció que los líderes fundamentalistas se mostrarían al mundo, a diferencia de lo que ocurría en el pasado, cuando vivían en secreto.

Cientos de personas estaban en las afueras del aeropuerto de la capital el miércoles, según la agencia de noticias The Associated Press. Los talibanes exigieron ver, de acuerdo con la agencia de información, los documentos antes de permitir el ingreso de pasajeros al recinto. En alguna ocasión hicieron disparos para dispersarlos, dijo la agencia.

El diario The Guardian informó de que los insurgentes estaban comprobando los documentos y obligando a dar la vuelta por la fuerza a algunas personas en puestos de control, negándoles el acceso al aeropuerto. NBC News, cadena hermana de Noticias Telemundo, no pudo verificar estos hechos de forma independiente.

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En declaraciones a la prensa el martes, el asesor de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, dijo que habían recibido información de personas que habían sido rechazadas, empujadas o incluso golpeadas cuando intentaban acceder al aeropuerto.

"Estamos abordando eso en un canal con los talibanes para tratar de resolver esos problemas", dijo Sullivan, "y nos preocupa que siga ocurriendo en los próximos días".

Por otra parte, unas fotos no verificadas que circulaban el miércoles por las redes sociales también mostraban la estatua de un líder de la milicia chiíta asesinado por los talibanes en 1996 que había sido volada en la provincia central de Bamyan. NBC News no ha verificado de forma independiente cuándo supuestamente ocurrió el incidente o si la estatua fue destruida por los talibanes.

Simpatizantes de los talibanes llevan las banderas blancas características de los talibanes en la ciudad fronteriza afgano-paquistaní de Chaman, en Pakistán, en julio de 2021.Tariq Achkzai/AP

Sus responsables niegan que sus combatientes hayan estado implicados en este tipo de violencia, y atribuyen las lesiones a hombres que se hacen pasar por talibanes.

El portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid, prometió que no vulnerarán los derechos de las mujeres, acogerán a la prensa libre y no guardarán ningún "rencor" a los enemigos del pasado, y aseguró que el grupo desea mantener relaciones pacíficas con otros países.

"En cuanto a la experiencia, la madurez y la visión, hay una gran diferencia entre nosotros en comparación con hace 20 años", dijo Mujahid, en tono conciliador.

La embajada de Estados Unidos está operando desde el aeropuerto, coordinando nuevas evacuaciones. Hasta 15,000 estadounidenses permanecen en Afganistán, según datos ofrecidos el martes por el Gobierno de Joe Biden a los miembros del Senado. Otros países también se esfuerzan por sacar a sus ciudadanos del país. 

 

 

Con la vuelta al poder de los talibanes llega la enorme tarea de controlar y dirigir la vida cotidiana en la capital.

Un comandante talibán ha admitido a NBC News que su toma de posesión del país se produjo muy rápidamente - "más allá de su imaginación"- y que les dejó sin saber cómo gobernar.

"No estábamos mentalmente preparados para capturar una ciudad tan grande de más de seis millones de personas, ya que tiene muchos problemas que resolver", dijo un comandante talibán en Kabul a NBC News.

El jefe del banco central de Afganistán advirtió que el suministro de dólares físicos del país es escaso. Ajmal Ahmady tuiteó que la falta de dólares probablemente conducirá a una depreciación de la moneda local, el afgano, perjudicando a los pobres del país. Los afganos llevan días haciendo cola ante los cajeros automáticos, y muchos de ellos han sacado los ahorros de su vida.

Ahmady dijo que los talibanes tendrán dificultades para acceder a las reservas del país debido a las sanciones internacionales. Los talibanes han ganado militarmente, pero ahora tienen que gobernar", escribió Ahmady.