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Texas pedirá donaciones por internet para que “todos en EE.UU. y el mundo entero” paguen el muro fronterizo prometido por su gobernador

Greg Abbott insiste en acusar a los inmigrantes de aumentar la criminalidad pese a que es justo al contrario, y confía en recibir dinero de todo el planeta para su barrera fronteriza.
/ Source: Telemundo

El gobernador de Texas, Greg Abbott, anunció este martes que pedirá donaciones de dinero por internet a ciudadanos para financiar el muro fronterizo que ha prometido construir. 

Abbott anunció el pasado jueves su intención de continuar la construcción de esta barrera, que el presidente, Joe Biden, detuvo en febrero de 2021, pero no dio detalles de cómo lo pagaría. Este martes dijo que abriría una cuenta por internet para recibir dinero de quien quiera contribuir.

"Cuando haga el anuncio a finales de esta semana, también proporcionaré un enlace en el que la gente puede hacer clic y acceder, para todo el mundo en Estados Unidos (realmente para el mundo entero) que quiera ayudar a Texas a construir el muro fronterizo, habrá un lugar allí donde podrán contribuir", dijo Abbott en un podcast sobre política republicana llamado Ruthless.

Abbott repitió falsas acusaciones contra los inmigrantes, como que aumentan el crimen, aunque los datos muestran que esto es falso. El anuncio fue reportado primero por el diario The Texas Tribune.

"A la Administración de Biden simplemente no le importa, así que alguien tiene que defender a esta gente, y ese alguien es el gobernador de Texas", dijo Abbott en el podcast.

Las falsedades que promueve Abbott pueden sonar familiares para muchos inmigrantes, sobre todo mexicanos, puesto que el expresidente Donald Trump inició su carrera a la Casa Blanca afirmando que este país enviaba gente que traía consigo "problemas" y delincuencia. Sin embargo, numerosos estudios demuestran todo lo contrario.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, habla durante una conferencia de prensa en el Capitolio el 8 de junio de 2021 en Austin, Texas.Montinique Monroe/Getty Images

El Cato Institute, que realiza investigaciones independientes y no partidistas sobre políticas públicas, ha analizado varias veces los datos de quienes ingresan en el sistema judicial penal de Texas (el único estado que mantiene registro del estatus migratorio de quienes son arrestados)

En su estudio más reciente, publicado en noviembre, concluyó que, en 2018, la tasa de condenas penales de los inmigrantes indocumentados era de 782 por cada 100,000. En comparación, la tasa entre las personas nacidas en Estados Unidos era de 1,422 por cada 100,000.

Eso quiere decir que los inmigrantes indocumentados son 45% menos propensos a ser condenados por un crimen, incluyendo delitos violentos, delitos contra la propiedad, homicidios y crímenes sexuales. En el caso de los inmigrantes legales, la tasa es de 535 por 100,000, aún menor.

Entre 1990 y 2013, mientras el número de inmigrantes indocumentados en el país subió de 3.5 millones a 11.2 millones, la tasa de crímenes violentos cayó 48%, incluyendo menos asaltos a mano armada, robos, violaciones y asesinatos, según datos del FBI citados en un estudio del American Immigration Council publicado en 2015

Multiples estudios académicos también han demostrado que no existe relación entre inmigración y criminalidad. Uno de ellos, publicado en septiembre de 2019 por Christian Gunadi, economista de la Universidad de California, Riverside, encontró que la probabilidad de que los indocumentados acaben en prisión es 33 veces menor que la de los estadounidenses nativos.

Trump había prometido, en campaña y ya en la presidencia, que construiría 1,000 millas de muro fronterizo a lo largo de toda la frontera, incluyendo a Texas.

Al 4 de enero de 2021, 452 millas del muro fronterizo habían sido completadas, de acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Sin embargo, solo 80 millas pertenecían a barreras nuevas, mientras que el resto solo reemplazó o reforzó estructuras ya existentes.

El costo de ese muro, que terminó siendo construido con vallas de metal de entre 18 y 30 pies de altura, fue de alrededor de 15,000 millones de dólares. México no pagó por él, como había prometido Trump en campaña, sino varias agencias estadounidenses como el Departamento de Defensa, con dinero de los impuestos de los contribuyentes.