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Reunificaciones caóticas: llamadas a medianoche y reencuentros a cientos de millas en Walmart y gasolineras

El Gobierno paga a una compañía 112 millones de dólares para transportar a los menores no acompañados desde Texas hasta las casas de sus patrocinadores, en distintos estados. Las familias denuncian que el proceso está siendo caótico.

Por Lourdes Hurtado y Juan Cooper

La noche del 31 de mayo, Edgardo puso el despertador a las 3:00 am para salir al trabajo al día siguiente y se metió en la cama. A las 11:40 pm, una llamada lo sobresaltó. Era un empleado de la compañía MVM Inc. diciéndole que su hijo acababa de aterrizar en el aeropuerto de Indianapolis.

Apresurado, confundido y somnoliento, este inmigrante hondureño tomó su carro y condujo dos horas y media para ir a buscar a su hijo. Hacía demasiado tiempo que no se veían. Edgardo Jr., de 17 años, llevaba tres meses viviendo en distintos centros de detención en Texas

“Yo estaba preocupado porque creía que mi papá no iba a contestar a esa hora, porque él se duerme temprano. Esperé tres horas en el aeropuerto a que llegara. Pensé que me iban a regresar a Texas”, asegura el joven. 

Ninguno de los dos había imaginado así el ansiado reencuentro. 

Hacía dos días que la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR, en inglés) había autorizado que el joven Edgardo fuera entregado a su padre. “Debe tener paciencia. El proceso de poner a su hijo en la lista de viajes puede tardar entre 10 y 15 días”, le dijeron al teléfono. Pero todo se precipitó en cuestión de horas y Edgardo se angustió.

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“Son unos irresponsables porque no me avisaron con tiempo. El Gobierno les está pagando para que hagan su trabajo pero no lo están haciendo bien. ¿Qué tal que no hubiera escuchado el teléfono? ¿Qué tal que no hubiera tenido carro para salir a esa hora?”, reclama ahora Edgardo.

Migrantes adolescentes caminan dentro del centro de detención de menores en Carrizo Springs, Texas. AP/Eric Gay

A simple vista, esto parece haber sido un error operativo de MVM Inc., la compañía encargada de transportar a los menores que cruzaron a Estados Unidos sin sus padres y que son albergados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, en inglés), en tres centros de Texas, una vez son liberados por inmigración.  

Pero, además de Edgardo, otras familias de inmigrantes han alertado a Noticias Telemundo Investiga sobre los problemas para reunirse con sus hijos. Denuncian que les avisan en el último minuto o les programan un reencuentro a cientos de millas de distancia, agregando más estrés a un proceso ya traumático para las familias que llevan meses separadas.

Contratos multimillonarios con Trump y Biden

MVM Inc. es el sexto contratista más importante del Servicio de Control de Inmigración de Aduanas (ICE). Ha sido contratista de varias agencias del Gobierno federal durante las últimas cuatro décadas. 

La compañía fue fundada en 1979 en Ashburn, Virginia, por Dario O. Marquez Jr., un exagente del Servicio Secreto de Estados Unidos que en los primeros años obtuvo contratos con el Gobierno federal para brindar seguridad a varias embajadas estadounidenses, entre ellas, la de Haití. También presta servicios similares en centros de detención de Puerto Rico y Guantánamo, Cuba.

Desde 2008, ha recibido más de 2,200 millones de dólares: la mayoría en contratos para transportar migrantes detenidos por el Servicio de Control de Inmigración de Aduanas (ICE, en inglés), para el traslado de reos para el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (US Marshals), y para el transporte de los menores no acompañados que gestiona HHS.

Según registros públicos, en el último año fiscal -del 1 de octubre de 2020 al 30 de septiembre de 2021- las Administraciones de Donald Trump y Joe Biden se han comprometido a entregarle un total de 185.7 millones de dólares en contratos.

Menores que ingresaron a EE.UU. sin algún adulto son recluidos en tres centros del Departamento de Salud y Servicios Humanos en Texas, antes de ser entregados a sus familiares. Getty Images

De ese cantidad, 112.4 millones corresponden a un nuevo contrato que comenzó el 25 de marzo con la Administración de Niños y Familias de HHS para transportar y acompañar a 2,600 menores albergados en dos centros de Dallas y a 700 más que están alojados en un refugio de Midland, Texas, hasta las casas de sus familiares una vez son dados de alta por Inmigración y la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR).

El contrato multimillonario vence el próximo 30 de junio; dura apenas tres meses. En otras ocasiones, el Gobierno federal le ha otorgado contratos similares pero de mayor duración: por ejemplo, el que firmó con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) el 31 de marzo de 2020 para transportar a menores no acompañados durante dos años, por un valor de 129.6 millones de dólares.

Cathey Ambush, representante de Every Last One –una organización que ayuda a los menores traumatizados por el trato recibido en centros de detención y albergues– cree que la forma en que opera MVM Inc. es abusiva:

“Con todos los millones de dólares que reciben, ¿por qué no pueden comprarles pasajes de avión a los niños a las ciudades donde viven sus familiares? Es más rápido y más seguro”. 

Eso evitaría, dice, que los padres tengan que hacer viajes tan largos después de esperar durante meses de separación y dos semanas más de papeleo para tener listo el reencuentro.

 “Y luego reciben una llamada repentina para hacer un viaje peligroso, manejando en la mitad de la noche, asustados, a un lugar desconocido porque los citan en gasolineras, tiendas... porque los encuentros no son siempre en aeropuertos o estaciones de bus”, añade Cathey.

Le suma un escalón más de dificultad el hecho de que algunos de estos familiares son indocumentados y no tienen licencia de conducción, por lo que deben pedirles el favor a otras personas que los transporten.

Le citaron en un Walmart para buscar a su hijo

Luis, un padre guatemalteco que prefiere no revelar su nombre real, llevaba dos años y medio sin ver a su hijo de 15 años, Camilo (tampoco es su nombre real). Después de una larga travesía por México en manos de coyotes, finalmente el menor cruzó por Texas y el 15 de abril quedó en custodia del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés).

Un mes después, y tras un proceso de documentación para probar que era su padre, la ORR aprobó que Camilo le fuera entregado, pero pasaron 15 días hasta que Luis recibió la anhelada llamada.

“Es posible que su hijo salga hoy, esté pendiente, le confirmaremos más tarde”, le dijo una persona por teléfono alrededor de las 10:00 am, cuando Luis estaba en su puesto de trabajo, en el sector de la construcción.

Horas más tarde, hacia las 2:00 pm, Luis recibió un mensaje de texto donde le decían que ese día saldría Camilo del albergue de Texas y que, en unas horas, la compañía de transporte se pondría en contacto con él para avisarle del lugar y la hora de entrega del menor.  

Una madre hondureña se encuentra con su hija adolescente en el aeropuerto de Austin, Texas, después de seis años sin verla.AP/Eric Gay

Así fue. Dos horas más tarde, un empleado de MVM Inc. se comunicó con Luis para decirle que ese mismo día le entregarían a Camilo en un Walmart cerca del aeropuerto de Newark, en Nueva Jersey, a las 9:30 pm. Para Luis fue una sorpresa, porque vive en un pueblo de Delaware a más de cuatro horas en coche del punto de encuentro.

Luis se angustió porque aún le faltaban dos horas para terminar su jornada laboral y estaba a una hora en autobús de su casa. Tuvo que interrumpir su trabajo y salir a buscar alguna persona que le hiciera el favor de llevarlo hasta Nueva Jersey, pues no tiene licencia de conducción por ser indocumentado, y tampoco un carro propio.

“Nos pusimos en riesgo, nos tocó ir más rápido de lo normal por la carretera. Yo llevaba mucha ansiedad de ver a mi hijo y quería cumplir con el horario que me asignaron. Además, era consciente de que había otros niños que también tenían que ser trasladados”, asegura Luis.

Finalmente, Luis y Camilo se reencontraron, pero la forma en que MVM Inc. manejó la entrega les dejó un sabor agridulce.

“¿Por qué no buscaron una opción más cercana para entregarme a mi hijo? ¿Por qué no me avisaron al menos con un día de anticipación? Han debido buscar un aeropuerto más cercano, uno paga sus impuestos y tenemos nuestros derechos”, se queja Luis.

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Noticias Telemundo Investiga no obtuvo respuesta cuando se comunicó con HHS para saber si hay agentes del Departamento de Salud involucrados en cada fase del proceso de contactar con los familiares desde que el menor es liberado, y aclarar quién establece la fecha y el lugar del encuentro. 

Según un comunicado que MVM Inc. envió a Noticias Telemundo Investiga, “tanto los administradores de casos de HHS como el personal de MVM se ponen en contacto con las familias y los patrocinadores antes de cualquier unificación, y MVM coordina con los patrocinadores durante todo el proceso de transporte”. 

La compañía afirma que su “enfoque principal es sacar de manera rápida y segura a los niños de los refugios de emergencia para que puedan reunirse con sus familiares o patrocinadores”.

Estos menores migrantes viajaron desde Centroamérica hacia los Estados Unidos, para conocer a sus padres. Damià Bonmatí

Niños esperando en buses durante días

Desde 2015, Kevin Marquez, de 39 años, hijo del fundador, dirige la compañía y durante este tiempo ya ha recibido varias críticas por el servicio que presta en el transporte de los menores no acompañados.

En mayo pasado, nuestra cadena hermana NBC News reportó que algunos niños tuvieron que permanecer dentro de autobuses estacionados en Dallas durante cuatro días, antes de ser trasladados hacia las ciudades donde los esperaban sus familiares.

En ese tiempo, los menores no tuvieron autorización para bajarse de los autobuses, así que no pudieron bañarse y saturaron el único baño que había dentro del vehículo, según reveló a NBC News el empresario que le alquila los buses a MVM Inc.

El Secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos, Xavier Becerra, lo calificó de inaceptable: “Estamos investigando esta situación para llegar al fondo de lo sucedido y trabajaremos para que esto nunca vuelva a pasar. La seguridad y el bienestar de los niños es nuestra prioridad”.

HHS no respondió a una solicitud de comentario sobre la marcha de esta investigación, ni tampoco a nuestras preguntas sobre las denuncias de los padres. En un comunicado enviado a Noticias Telemundo investiga, dijo que están “aumentando los servicios de gestión de casos de menores para reunir a los menores con sus patrocinadores lo antes posible”.  

Hay señalamientos anteriores contra MVM Inc. En 2018, Reveal publicó que la compañía encerró durante varios días a menores no acompañados en oficinas desocupadas en Phoenix, Arizona, sin las condiciones sanitarias y de acomodación apropiadas, mientras organizaban su transporte en buses hacia diferentes estados.

Un migrante se baja de un bus de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, en el puente internacional de McAllen-Hidalgo, para ser deportado a México. AP/Julio Cortez / AP

A los pocos días, la alcaldesa de la ciudad, Kate Gallego, anunció que MVM Inc. terminó anticipadamente el contrato de arrendamiento con las oficinas después de una inspección municipal.

En 2020, las organizaciones civiles Institute for Constitutional Advocacy and Protection y Texas Civil Right Project denunciaron a MVM Inc. por encerrar a menores migrantes durante días en hoteles de varias ciudades de Texas. Según los activistas, eso impedía que pudieran solicitar asilo, de manera que los menores eran deportados inmediatamente. La demanda aún sigue en curso en una corte de Maryland. 

Con el cambio de política migratoria de la Administración Biden, es posible que la demanda de servicios de transporte de menores aumente. La semana pasada, el Secretario de Estado, Antony Blinken, y el Secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, anunciaron la expansión del programa de Menores Centroamericanos (CAM). 

Esto permitirá que un mayor número de menores de Honduras, Guatemala y El Salvador se reúnan con sus familiares en Estados Unidos.

En su último reporte, el Gobierno informó que hay 1,041 menores no acompañados en custodia de la Patrulla Fronteriza y otros 14,894 en manos del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).  Esta última cifra revela un aumento de 4,000 niños que están alojados en los refugios del HHS desde marzo de 2021.

En los últimos 10 días, MVM Inc. ha publicado más de treinta ofertas de nuevos empleos, una buena parte de ellos relacionados con el transporte de menores migrantes no acompañados. 

Demandados por discriminación racial y religiosa

MVM Inc. se publicita como una compañía que valora la diversidad. El 80% de sus empleados, aseguran en su website, se identifica como parte de una minoría étnica. Sin embargo, no todos los empleados han sentido que trabajen en un entorno de respeto hacia su religión o grupo étnico. 

En 2015, Kelvin Davis, un exempleado musulmán y negro, interpuso una demanda laboral por discriminación racial y religiosa. Según la demanda, los supervisores no le permitieron trabajar más por haberse negado a afeitarse la barba que usan a veces los miembros de esta comunidad religiosa. Finalmente, la compañía tuvo que indemnizar a Davis con 135,000 dólares.

En 2020, la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, por su sigla en inglés), una agencia federal que hace cumplir las reglas contra la indiscriminación racial de los empleadores, interpuso una demanda civil contra MVM Inc. por tener un patrón de discriminación contra sus empleados negros. En una corte de Maryland, la compañía se comprometió a pagar 1.6 millones a nueve exempleados afroamericanos.