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"Por buscar una vida mejor, encontró la muerte": habla la madre de uno de los hondureños fallecidos en el accidente en Texas

Antes de emprender su viaje, Jorge Alfredo Barralaga le dijo a su madre que la amaba y que por eso se iba: “Ya estaba cansado de verme trabajar tanto”, relató la mujer a Noticias Telemundo.
/ Source: Telemundo

El hondureño Jorge Alfredo Barralaga, 'Jorgito' como le llamaban sus seres queridos, se vio obligado a dejar su país con tan solo 22 años. Decidió emigrar a Estados Unidos porque en Guanaja, una isla de Honduras, no encontraba trabajo. 

“Por buscar una vida mejor, encontró la muerte”, dijo a Noticias Telemundo su madre, Zulma Herrera.

Barralaga es uno de los 10 migrantes –seis hondureños, tres mexicanos y un guatemalteco– que perdieron la vida cuando volcó la camioneta Ford blanca en la que viajaban 30. El accidente sucedió cuando el conductor intentó hacer un giro con exceso de velocidad en una autopista junto a la frontera, cerca del pueblo de Encino.

Antes de emprender su viaje, el joven le dijo a su madre que la amaba y que por eso se iba: “Ya estaba cansado de verme trabajar tanto”, según relata la mujer que se dedica a vender baleadas, un plato típico hondureño hecho con tortillas de harina y frijoles. "Me dijo: Mami, cuando yo llegue nada le faltará".

De izquierda a derecha, la hermana de José Alfredo Barralaga, su madre, Zulma Herrera y él.Cortesía

"Cuando yo llegue ya no tendrá que trabajar y matarse trabajando. Le haré una casa y pondré un negocio para usted y mi hermana estén bien y no sufran por la pobreza", le dijo antes de partir.

Imágenes enviadas a Noticias Telemundo muestran la humilde vivienda rural que Barralaga dejó atrás: pisos de tierra, paredes de madera y apenas los servicios más básicos.

Barralaga se esforzó para estudiar la secundaria en Colón, donde vivió con su abuela paterna. Pero al regresar a la isla no pudo conseguir trabajo. Eso y el mal estado de salud de sus padres lo motivó a buscar una vida mejor en Estados Unidos.

"Él nos amaba y solo quería darnos lo mejor. Estaba ilusionado porque ya iba a llegar y empezar a trabajar para ayudarnos", continuó la mujer. Su hijo era un chico muy amoroso con ella y la gente del pueblo.

"La verdad es que en Honduras la vida es bien crítica para uno, bien crítica definitivamente. Uno busca trabajo y no encuentra. Estudia a veces para nada", afirmó Hilton Ferrera, tío del joven fallecido.

Él supo del accidente por medio de la hermana de José, un migrante, que sobrevivió al percance y prefirió no dar su nombre real por temor a represalias. “(Me llamó) para decirme que mi sobrino estaba muerto”, contó Ferrera.

[El conductor de la camioneta en la que murieron 10 inmigrantes en Texas giró a demasiada velocidad y chocó con un poste]

Tras el accidente, la incertidumbre fue larga para los familiares: pasaron más de 48 horas para que el consulado hondureño en McAllen les atendiera y confirmara que Jorge estaba entre los 10 fallecidos. Y todavía no saben dónde se encuentra el cuerpo.

“Nosotros hemos estado llamando al consulado pero el teléfono siempre suena como ocupado. Cuando nos metemos a la página dice que está cerrado”, asegura.

Como él, varias familias hondureñas dicen que ha sido imposible hablar con el consulado hondureño en McAllen. Pero desde Honduras, la cancillería confirmó a Noticias Telemundo que habló con cuatro de las seis familias con compatriotas muertos. Otros siete hondureños también resultaron heridos.

La difícil repatriación del cuerpo

Tras la tragedia, Herrera solo tiene un deseo: tener el cuerpo de su hijo de vuelta. "Solo quiero que traigan el cuerpo de mi hijo. Quiero darle el último adiós", aseguró.

Pero con la familia endeudada, Herrera no sabe cómo van a repatriar el cuerpo. “No tenemos dinero para eso, para poder traerlo para acá”, aseguró. Con el objetivo de recaudar fondos y tener al joven de regreso a Honduras, familiares han creado una página de GoFundMe.

Y para los familiares que viven en Estados Unidos el luto es todavía más amargo porque, al ser indocumentados, no se atreven a buscar el cuerpo.

Jorge Alfredo Barralaga, migrante hondureño que su familia cree que falleció en el choque de una camioneta en Encino, Texas; el 4 de agosto de 2021.Cortesía

“No tenemos documentos, no tenemos papeles para poder ir a buscar a nuestro sobrino. Esa es nuestra impotencia. Nuestra familia en Honduras nos habla y nos pregunta qué sabemos”, dijo entre sollozos el tío el viernes por la mañana, antes de que las autoridades consulares le confirmaran la trágica noticia.

Secuestrado en México

Barralaga no solo tuvo que escapar de la pobreza, en México huyó de una casa de seguridad donde lo tuvieron secuestrado durante más de tres meses. Así fue como conoció a José. Para que los liberaran, sus familiares en Estados Unidos tuvieron que pagar alrededor de 5,000 dólares por cada uno. Y aun así, cuenta el tío, tuvieron que escapar después de más de tres meses de cautividad pues los secuestradores no los dejaban ir.

“En ningún lado hemos obtenido paz porque en Honduras es lo mismo, por la delincuencia, la pobreza, no se puede vivir, por eso toca emigrar para acá”, afirma Ferrera.

Tras conocer la noticia de su fallecimiento, familiares, amigos y vecinos en la pequeña isla de Guanaja le rindieron homenaje con globos y música en su honor.

El periodista Damià Bonmati realizó la entrevista que se utilizó para escribir este texto.