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México pide que los retornados al país desde EE.UU. a la espera de asilo estén vacunados y no sean embarazadas ni niños

El programa 'Quédate en México' obliga a los solicitantes de asilo a esperar allí por la resolución de sus casos. El país pide que la política no se aplique a a quienes están en situación de vulnerabilidad. Entre 1,500 y 2,000 personas son devueltas cada día.

El Gobierno mexicano dio a conocer este miércoles que pidió a las autoridades de Estados Unidos que los inmigrantes no vacunados contra el COVID-19 y aquellos en situación de vulnerabilidad –como embarazadas y menores, no sean retornados al país bajo el programa Quédate en México, que obliga a los solicitantes de asilo a esperar en territorio de ese país por la resolución de sus casos.

El canciller, Marcel Ebrard, indicó en una conferencia de prensa este miércoles que cada día entre 1,500 y 2,000 migrantes son retornados a México (un tercio de ellos son mexicanos).

"Alrededor del 10% de ese flujo son personas que desean solicitar asilo. Entonces, lo que se está planteando es que les den cita en el juzgado para que puedan presentar su caso", dijo Ebrard.

El canciller indicó que lo que solicitó México al Gobierno estadounidense es "que haya apoyo de los organismos internacionales para asistir a estas personas y que las personas estén vacunadas, que no sean personas en situación vulnerable, por ejemplo, mujeres embarazadas, menores de edad".

El programa de la Administración de Donald Trump que obliga a los solicitantes de asilo a esperar el proceso en México se convirtió en una herramienta para rechazar en forma generalizada a quienes intentaban entrar a Estados Unidos. Marco Ugarte / AP

Los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, por su sigla en inglés), designación formal del programa Quédate en México, se establecieron en 2019 bajo la Administración de Donald Trump. Desde entonces, Quédate en México ha sido cuestionado en tribunales, lo que ha ocasionado suspensiones temporales.

El presidente, Joe Biden, desechó la norma de su predecesor republicano poco después de asumir el cargo en enero de este año, pero luego de que los estados de Texas y Missouri demandaran la anulación, un juez federal determinó que debía restablecerse. Quédate en México volvió a ser implementado el pasado 6 de diciembre.

La Administración de Biden apeló la decisión, pero un tribunal federal rechazó la solicitud. Los magistrados consideran que el Gobierno “se adjudica el poder de aplicar un cambio masivo de política, que afecta a miles de millones de dólares e innumerables personas, simplemente escribiendo un nuevo documento de Word y publicándolo en internet”.

México y Estados Unidos han alcanzado una serie de acuerdos en cuanto a cómo implementar el programa, que incluye un compromiso de las autoridades estadounidenses por ofrecer la vacuna contra el coronavirus a los migrantes y agilizar los procesos de asilo para que esperen menos tiempo en el país vecino por una resolución.

Otra de las concesiones que presuntamente ha hecho el Gobierno del presidente, Joe Biden, para lograr el acuerdo de México es apoyar la creación del programa Sembrando Oportunidades, anunciado el miércoles por las autoridades de ambos países.

El pedido de México con respecto a que el programa no se aplique a grupos vulnerables fue realizado el martes durante un encuentro con el secretario de Estado, Antony Blinken, sobre la pandemia del COVID-19 y las medidas necesarias ante el avance de la variable ómicron. Estuvieron presentes países de todo el mundo. "Lo que hicimos fue una primera revisión de lo que hay en todo el mundo, quién está haciendo qué", contó Ebrard.

Al ser consultado sobre cúanto tiempo durará Quédate en México, el canciller dijo que no podía precisarlo. "Es difícil saberlo, la temporalidad no la puedo determinar en este momento", señaló.

Bajo la política de 2019, quienes solicitan asilo deben pasar semanas, a veces años, en México hasta que se les asigne una fecha ante una corte de Estados Unidos en lugar de esperar su audiencia en territorio estadounidense. En su primera implementación entre enero de 2019 y febrero del 2021 cerca de 70,000 solicitantes de asilo bajo MPP fueron enviados a México.

Actualmente, más de 26,500 peticionarios están en las listas de espera de los MPP en ocho ciudades mexicanas fronterizas, reveló un estudio reciente de la Universidad de Texas en Austin.

Biden condenó la medida durante su campaña y los defensores de los migrantes han advertido que estos quedan atrapados en ciudades fronterizas expuestos a secuestros y otros peligros.

La ONU también ha expresado su preocupación por el restablecimiento del programa. “Nos preocupa que cualquier tipo de refuerzo a los procedimientos de seguridad para tratar la migración solo empuje a los migrantes hacia rutas más inseguras y tememos que recurran a las vías más peligrosas y a las redes de tráfico de personas”, dijo la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani la semana pasada.

Sin embargo, el Gobierno de Biden sí ha seguido implementando —y defendiendo en otro caso judicial— la política de salud pública creada bajo el paraguas de restricciones por el COVID-19 y conocida como Título 42, que le permite retornar a la mayoría de solicitantes de asilo que llegan a la frontera sin escuchar siquiera sus casos.