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Este inmigrante escapó de la miseria en Honduras y de sus secuestradores en México pero la muerte le esperaba en Texas

Jorge Alfredo Barralaga provenía de una familia humilde. Logró estudiar la secundaria pero no encontró trabajo y emigró cuando sus padres enfermaron. Viajaba en la camioneta de la muerte y su amigo no pudo hacer nada por él: falleció decapitado.
/ Source: Telemundo

Jorge Alfredo Barralaga, de 22 años, había escapado de una casa de seguridad en México donde lo tuvieron secuestrado durante más de tres meses. Venía huyendo de la pobreza y la falta de oportunidades en su natal Honduras, pero al cruzar a Estados Unidos este miércoles perdió la vida en el camino, según ha confirmado su familia a Noticias Telemundo.

Tras esperar 48 horas por la respuesta del consulado hondureño en McAllen, los familiares de Barralaga supieron que se trataba de uno de los 10 migrantes que falleció cuando volcó la camioneta Ford blanca en la que viajaba con 30 más al intentar el conductor hacer un giro con exceso de velocidad en una autopista junto a la frontera, cerca del pueblo de Encino.

Jorge Alfredo Barralaga, migrante hondureño que su familia cree que falleció en el choque de una camioneta en Encino, Texas; el 4 de agosto de 2021.Cortesía

José, otro de los inmigrantes que viajaban en la camioneta y había escapado junto a Barralaga del secuestro en México, trató de salvarle la vida tras sobrevivir al brutal impacto. Sin embargo, al encontrarlo se dio cuenta de que ya había fallecido: “Lo vi que estaba desmembrado del pescuezo”, relató en una entrevista con Noticias Telemundo.

José, quien prefirió no dar su nombre real por temor a represalias, le había prometido a Hilton Ferrera, tío de Jorge, que cuidaría de su sobrino.

“Le dije a él que me cuidara a mi sobrino, ya que estaba con él, y él me dijo: ‘Sí, te lo voy a cuidar’. Entonces, cuando sucedió el hecho, me llamó la hermana [de José] porque él se comunicó con ella, para decirme que mi sobrino estaba muerto”, cuenta Ferrera con la voz quebrada a Noticias Telemundo.

Jorge Barralaga provenía de una familia de escasos recursos de Guanaja, una isla de Honduras, cuenta Ferrera, quien reside en Estados Unidos. Y a pesar de que se esforzó para estudiar la escuela secundaria, no había podido conseguir trabajo. Eso y el mal estado de salud de sus padres lo motivó a buscar una vida mejor en Estados Unidos.

"La verdad es que en Honduras la vida es bien crítica para uno, bien crítica definitivamente. Uno busca trabajo y no encuentra. Estudia a veces para nada", afirmó Ferrera con la mirada fija hacia abajo.

"Tocó que él viniera para acá, pero nunca nosotros pensamos de que nuestro sobrino viniera a perder la vida en ese camino", lamentó.

[La camioneta con 25 personas que chocó en California cruzó por una brecha en el muro, según la Patrulla Fronteriza]

A su paso por México, Barralaga fue secuestrado. Así fue como conoció a José. Para que los liberaran, sus familiares en Estados Unidos tuvieron que pagar alrededor de 5,000 dólares por cada uno. Y aun así, cuenta el tío, tuvieron que escapar después de más de tres meses de captividad pues los secuestradores no los dejaban ir.

“En ningún lado hemos obtenido paz porque en Honduras es lo mismo, por la delincuencia, la pobreza, no se puede vivir, por eso toca emigrar para acá”, afirma Ferrera.

La camioneta Ford blanca que se accidentó cuando transportaba a 30 personas en Encino, Texas; el 4 de agosto de 2021.Damià Bonmatí

Las autoridades de Texas siguen trabajando para identificar a las víctimas del choque fatal en Encino. Hasta ahora se sabe que seis de los fallecidos eran hondureños, tres mexicanos y uno guatemalteco, según el sheriff del condado de Brooks, Benny Martínez.

La familia de Barralaga lo había reconocido en fotografías del accidente por la ropa que vestía y creía que había fallecido por el testimonio de José, quien aseguró verlo ya sin vida.

El sitio del accidente en Encino, Texas, de una camioneta que transportaba a 25 personas, quienes se cree eran migrantes.Codi vía Twitter

Sin embargo, Ferrera tuvo muchas dificultades para confirmar el fallecimiento de su sobrino. Temía acudir con las autoridades tejanas por su estatus migratorio irregular, y el consulado hondureño no respondió sus llamadas telefónicas durante horas que se convirtieron en días.

“No tenemos documentos, no tenemos papeles para poder ir a buscar a nuestro sobrino. Esa es nuestra impotencia. Nuestra familia en Honduras nos habla y nos pregunta qué sabemos”, dijo entre sollozos Ferrera el viernes por la mañana, antes de que las autoridades consulares le confirmaran la trágica noticia.

Noticias Telemundo ha realizado múltiples intentos de contactar al consulado hondureño en McAllen, pero hasta el momento no ha obtenido una respuesta.

“Lo que quisiéramos es que alguien nos ayudara. Queremos tener a nuestro sobrino, queremos que sea sepultado en Honduras”.

“El plan que tenía mi sobrino era venir a este país a ayudar a su madre, a su hermana, que viven en Guanaja, una isla cara para ganarse la vida día a día, a veces aguantando hambre. Mi sobrino venía para poder hacerles una casita, para sacarlas de la pobreza allá, pero lastimosamente vino a perder la vida”, lamentó llorando Ferrera.