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Esta nana latina cambió la vida de George W. Bush. Así le rinde homenaje y esto pide a los políticos para defender a los inmigrantes

En una entrevista con Noticias Telemundo, el expresidente explica qué medidas le pide al Partido Republicano para conceder la ciudadanía a indocumentados y devolver el respeto a los inmigrantes, que "enriquecen el alma" del país.
/ Source: Telemundo

"Todos somos diferentes, todos venimos de orígenes distintos y, sin embargo, todos estamos unidos por los valores estadounidenses. Eso es algo hermoso de nuestro país. Y es fundamental que la gente lo recuerde”, dijo el expresidente republicano George W. Bush en una entrevista con Noticias Telemundo con motivo de la publicación de su libro Out of many, one: Portraits of America's Immigrants.

Desde que dejó la Casa Blanca en 2009, Bush se ha convertido en un prolífico pintor y autor de libros de gran éxito comercial como Decision Points, sus memorias que han vendido más de tres millones de copias; 41, centrado en su padre, el expresidente George H.W. Bush; y una recopilación de sus retratos al óleo de veteranos militares titulado Portraits of Courage.

“Es importante que la gente recuerde que los inmigrantes enriquecen nuestra alma. Muchos vienen para tener una vida mejor. Vienen para trabajar duro, a menudo en nuestro estado, Texas, y no solo ayudan a nuestra economía, sino que suman esa esencia de trabajar para lograr algo mejor para sus familias”, dijo el expresidente, de 74 años, en la entrevista con Arantxa Loizaga, presentadora de hoy Día, el programa matutino de Telemundo.

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En Out of many, one —cuyo título fue tomado de “E Pluribus Unum” la frase en latín del Gran Sello de los Estados Unidos que significa “de muchos, uno”—, Bush vuelve a plasmar su gran pasión por la pintura y la escritura en una serie de semblanzas y retratos dedicados a resaltar las vidas de 43 personas migrantes que han contribuido al desarrollo de Estados Unidos.

Madeleine Albright y Henry Kissinger, exsecretarios de Estado; el exgobernador de California Arnold Schwarzenegger; el capitán del Ejército Florent Groberg, quien ganó la Medalla de Honor; y los atletas Gilbert Tuhabonye, Annika Sorenstam y Dirk Nowitzki son algunas de las figuras que Bush incluye en este libro, con el que fija su posición en el siempre acalorado debate migratorio del país.

El político no solo se centra en figuras mediáticas, también aprovecha la oportunidad para rendirle homenaje a Paula Rendón, una mujer de Cuernavaca, México, que llegó a convertirse en una de las personas más importantes de su vida.

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"Todos fuimos criados básicamente por Paula. Fue más que una niñera en muchos sentidos. Vivía con nosotros y era como una segunda madre. Bastante dura, por cierto", explicó entre risas el exmandatario que, en 2007, propuso un proyecto de reforma migratoria que buscaba crear un camino para la ciudadanía para unos 12 millones de inmigrantes indocumentados. Su iniciativa fracasó en el Senado, bajo control republicano. 

"Lo interesante es que también tenía tres hijos propios y pudo criar a ambas familias, al mismo tiempo, sin sacrificar el amor. Y fue mi primera introducción real a la historia de los inmigrantes. Obviamente, eso se quedó conmigo toda la vida, y estoy muy feliz de haberla pintado", comentó sobre Rendón, quien falleció recientemente.

A continuación, presentamos algunos fragmentos de la entrevista del expresidente con Noticias Telemundo.

De izquierda a derecha: Laura Huizar, Laura Welch Bush, George W. Bush y Paula Rendón.Noticias Telemundo

Pregunta: ¿Cuál cree que fue la influencia de Rendón en su vida?

Respuesta: Ella me enseñó a apreciar a las personas que han salido de la nada, dispuestas a trabajar duro para lograr algo, y me enseñó que tiene que haber simpatía por las personas que arriesgan sus vidas o arriesgan cómo viven para mejorar.

He estado involucrado con el tema de la inmigración desde que fui gobernador de Texas, en realidad, desde que era niño y Paula me decía, "cómete tu comida". Así que espero haber abordado el tema con simpatía y compasión. Paula me enseñó a ser compasivo con las personas que creemos que pueden ser diferentes, pero descubrimos que no lo son porque todos somos hijos de Dios.

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P: Usted está tratando de volver a humanizar a los inmigrantes tras el mandato presidencial de Donald Trump. ¿Cómo se puede lograr eso en un país tan profundamente dividido?

R: Hasta ahora he estado bastante callado. Así que espero que la combinación de mi lado artístico, que es impactante para muchos ciudadanos, y hablar, después de haber guardado silencio, centre la atención en una forma más compasiva de abordar el tema migratorio.

Y creo que la gente entiende que todos somos hijos de Dios y todos importamos ante los ojos de Dios, por eso participará en un debate más decente. Estos son temas difíciles, lo reconozco, y nadie quiere fronteras abiertas porque la gente necesita la vigilancia fronteriza. Pero podemos hacerlo sin demonizar a las personas, por eso este libro honra a los que han venido y son ciudadanos de nuestro país. Solo son 43, pero representan a miles de personas.

El expresidente George W. Bush mostrando uno de los retratos de su Out of many, one: Portraits of America's Immigrants, su más reciente libro.Noticias Telemundo

P: Dice que este es un país de legalidad, pero que también es un país acogedor, ¿a qué se refiere?

R: Lo que quiero decir es que tenemos leyes laborales que reconocen que hay trabajos que deben hacerse y que no se están haciendo, hay personas aquí cuyos padres los trajeron cuando eran niños y forman parte del DACA, nosotros podemos resolver estos problemas respetando la ley. En este tema, la verdad es que la reforma de las leyes fortalece la frontera. Si tenemos más tribunales de asilo, los agentes de la patrulla fronteriza no tendrán que hacerle seguimiento a las personas en nuestro sistema judicial, pero pueden hacer cumplir las leyes en la frontera.

Al discutir la importancia de la inmigración no estoy sugiriendo que tengamos fronteras abiertas, porque esa es la manera más fácil de convertir un tema político en demagogia. Lo que sugiero es que el sistema está dañado. Y mientras lidiamos con un sistema dañado podemos ser compasivos con la gente. Cuando alguien trae a su hijo desde Centroamérica, me rompe el corazón. Es difícil creer que la condición humana sea tan mala como para que una madre tenga que pagarle a un coyote para que se lleve a su hijo y lo escolte hasta la frontera. Tenemos que abordar estos problemas de una manera decente.

P: ¿Cómo se siente cuando ve las historias en la frontera? En este momento tenemos una crisis con la llegada de niños indocumentados sin sus padres. ¿Qué piensa cuando ve cómo los abandonan los coyotes?

R: Mi primera reacción es que me enojo con los coyotes. Es difícil creer que existan esas personas dispuestas a explotar la desesperación. En segundo lugar, me recuerda cuán afectado está el sistema de asilo, está abrumado. Y debería haber una mejor manera para que la gente defienda su caso sin tener que arrojar a sus hijos al otro lado de la frontera. De modo que, o los aceptamos bajo nuestras leyes o no los aceptamos.

Ahora mismo, hay un incremento [en el flujo migratorio]. Y la pregunta es, ¿podemos lograr que México, Guatemala y Honduras nos ayuden a lidiar con este aumento repentino? Creo que sí. Pero es una llamada de atención sobre un sistema que necesita ser reparado. Tenemos que arreglar DACA, tenemos que arreglar las visas de trabajo. Creo que las personas indocumentadas que han estado aquí durante un largo período de tiempo deberían tener la oportunidad de convertirse en ciudadanos, siempre y cuando paguen sus impuestos y hayan sido respetuosos de las leyes, pero hay que sacarlos de las sombras. Entiendo que estos son problemas complejos. Pero hay que empezar por algún lado. Y estoy tratando de empezar.