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Dos niños inmigrantes murieron bajo custodia de la Patrulla Fronteriza. Pudieron salvarse, según los médicos

Felipe Gómez Alonzo, de 8 años, y Jakelin Caal, de 7, fallecieron de gripe y de una infección grave mientras estaban bajo custodia federal tras cruzar la frontera. Esto es lo que pasó y por qué ha sido tan polémico.
/ Source: Telemundo

Por Julia Ainsley- NBC News.

Dos niños inmigrantes que murieron bajo custodia de la Patrulla Fronteriza a finales de 2018 podrían haberse salvado si los agentes y los médicos hubieran tomado las medidas adecuadas para garantizar su atención médica, según las cartas de una pediatra y profesora de la Facultad de Medicina de Harvard presentadas al Congreso este miércoles y obtenidas por NBC News, cadena hermana de Telemundo

Felipe Gómez Alonzo, de 8 años, y Jakelin Caal, de 7, ambos de Guatemala, murieron de gripe y de una infección grave, respectivamente, mientras estaban bajo custodia de la Patrulla Fronteriza, poco después de cruzar a Estados Unidos con sus padres en diciembre de 2018.

En aquel momento, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) aseguró que los lugares poco accesibles a los que llegaban los niños y los difíciles viajes que habían tenido que soportar complicaban su atención médica, lo que aliviaba a los agentes fronterizos de cualquier culpa en sus muertes.

Jakelin Caal (izquierda) y Felipe Gomez Alonzo, en imágenes de archivo. NBC News

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Pero las cartas a los padres de los niños escritas por Fiona Danaher, pediatra del Hospital General de Massachusetts e instructora de la Facultad de Medicina de Harvard, indican que se podría haber hecho más para salvar sus vidas.

Danaher revisó las declaraciones de los testigos y los informes de las autopsias de Gómez Alonzo y Caal.

"Sus médicos pasaron por alto importantes pistas sobre la gravedad de su enfermedad y les recetaron el medicamento equivocado", dijo Danaher al escribir al padre de Gómez Alonzo.

Y continuó: "Cuando más tarde usted le pidió a los agentes de la Patrulla Fronteriza que llevaran a Felipe de vuelta al hospital debido al empeoramiento de su condición, el agente tardó casi una hora y 15 minutos en llegar. Todos estos errores retrasaron la posibilidad de que Felipe recibiera la atención médica, que necesitaba urgentemente".

Danaher escribió al padre de Jakelin Caal: "Lamentablemente, los agentes de la Patrulla Fronteriza en la base operativa donde Jakelin fue aprehendida no realizaron suficientes exámenes para identificar su enfermedad antes de que el primer autobús partiera hacia la estación de la Patrulla Fronteriza".

Danaher testificó en una audiencia del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes el miércoles sobre la atención médica de los niños.

Le dijo a ambos padres que lo que le pasó a sus hijos no fue su culpa.

"Los sistemas de aplicación de la ley que deberían haberla protegido, le fallaron", señaló Danaher al padre de Caal en su carta.

La Oficina de Aduanas no respondió a una solicitud de comentarios hecha por NBC News.

El representante republicano por Tennessee Mark Green le dijo a Danaher que sus conclusiones de que las muertes de los niños se podrían prevenir si la Patrulla Fronteriza hubiera hecho más eran injustas y políticamente parciales.

"El estándar de atención en el Hospital General de Massachusetts en un día determinado nunca será comparable con el triaje de 160 migrantes en la oscuridad de la noche", señaló Green.

La Oficina de Responsabilidad del Gobierno (GAO, en inglés) publicó un informe antes de la audiencia indicando que la CBP no ha implementado políticas de atención médica de manera consistente en todas sus instalaciones ubicadas en la frontera suroeste.

"La GAO encontró que algunos lugares no estaban llevando a cabo de manera consistente entrevistas de salud y evaluaciones médicas, como lo requieren las directivas médicas", asegura el informe.

El informe halló que la CBP también gastaba el dinero asignado para atención médica en otros fines, como comida para perros, motos de cross y altavoces.

El Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), Joseph Cuffari, llegó a una conclusión diferente sobre las muertes de Caal y Gómez Alonzo.

"Ambas investigaciones determinaron que todos los empleados de la CBP que estaban involucrados hicieron todo lo posible para asegurar que ambos niños recibieran tratamiento médico. Nuestras investigaciones no encontraron mala conducta o malversación por parte de ningún personal".

El representante demócrata por Mississippi Bennie Thompson, presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, aseguró que el inspector general debería haber mirado más allá de responder si había habido mala conducta o malversación.

"Los informes [del inspector general] no examinan muchas de las cuestiones preocupantes que estas muertes plantean en relación con la capacidad de la CBP para cuidar de los niños en custodia, incluidas las cuestiones sobre la adecuación de las políticas, procedimientos y formación de la agencia", señaló Thompson en su declaración de apertura el miércoles.

"Además, aunque la oficina del inspector general ciertamente realizó muchas entrevistas, parece que los documentos y pruebas clave no fueron recogidos y revisados".

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