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Dos menores migrantes cuentan qué vieron en un albergue de Texas cuestionado. Y el Gobierno prepara más espacios para quien cruza

"Según el tiempo que estuvimos nosotros allí, no vimos nada malo", dice Josué, un joven de El Salvador al que trasladaron al centro Freeman Coliseum de San Antonio, Texas. Mientras tanto, la Administración habilita hoteles para alojar familias y un centro de convenciones en California para menores no acompañados.
/ Source: Telemundo

Tras entregarse a las autoridades en la frontera de Texas, Josué quedó detenido en una estación de la Patrulla Fronteriza. Después, lo trasladaron al centro Freeman Coliseum, en San Antonio: es uno de los lugares que la Administración ha ido habilitando de emergencia para alojar a migrantes ante su llegada masiva a Estados Unidos. Un esfuerzo todavía en marcha, porque el flujo no para

Allí, cuenta a Noticias Telemundo este joven salvadoreño que no dejó su apellido, notó la diferencia de trato. En el refugio, destinado a menores de edad, "hay camas, todo con cobija real, le dan más comida aquí a uno", asegura Josué, quien recién cumplió 18 años pero todavía no tenía esa edad cuando cruzó y lo detuvieron. En cambio, agrega, en la instalación fronteriza todo era más complicado y a los migrantes los hacían acostar en “colchonetas en el suelo”.

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El centro Freeman Coliseum está en el centro de una diatriba entre el Gobierno federal y el de Texas, después de que Greg Abbott, gobernador republicano de este estado, dijera que recibió denuncias de presuntos abusos a menores, así como quejas por presunta falta de personal, comida suficiente para los niños y protocolos adecuados para los que se contagiaron de COVID-19. Abbott exigió el cierre del lugar. 

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo el viernes que el gobierno asume "muy en serio la seguridad y el bienestar de los menores a nuestro cuidado" y que las autoridades deberían investigar las aseveraciones de Abbott, pero que en este momento "carecemos de fundamento para su petición" de cerrar la instalación.

 

 

Josué, quien estuvo en el albergue junto al guatemalteco Erick, otro joven de su misma edad, dice que no vio nada de lo que denuncia Abbott. "Según el tiempo que estuvimos nosotros allí, no vimos nada malo. Allí lo portan bien a uno", afirma el joven mientra su amigo lo escucha. A los que daban positivo por COVID-19, agrega, "se los llevaban y la cama la desapartaban". 

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Algunos legisladores demócratas visitaron el albergue este viernes. El representante Joaquin Castro criticó las afirmaciones de Abbott y lo acusó de querer instrumentalizar la cuestión por intereses políticos, según WOAI-Tv, afiliada local de nuestra cadena hermana NBC News. "Nunca estuvo allí ni vio a los niños", aseguró. 

Activistas han apoyado las reclamaciones de mayor control de este lugar expresadas por el gobernador de Texas, pero han cuestionado el momento en que lo hizo y sus motivaciones, afirmando que durante mucho tiempo no intervino cuando el presidente del país era Donald Trump. 

Los jovenes migrantes Erick, a la izquierda, y Josué, a la derecha, este viernes en San Antonio, Texas.AP

Habilitan hoteles para familias migrantes

Mientras tanto, autoridades informaron de que parte de las familias migrantes detenidas en la frontera sur serán alojadas en hoteles. Según la senadora demócrata Kyrsten Sinema, se tratará de "varios hoteles a lo largo de la frontera suroeste, incluidos en Chandler y Phoenix", ambas ubicadas en Arizona. 

Según la agencia de noticias The Associated Press, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) se negó a identificar los hoteles, así como su ubicación, y sólo dijo que mediante su contrato de 86,9 millones de dólares con Endeavors Inc., anunciado el mes pasado, tendrá unas 1,200 camas de hotel disponibles en Texas y Arizona. Las familias migrantes permanecerán detenidas en términos generales menos de 72 horas para su procesamiento.

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La Patrulla Fronteriza encontró el mes pasado 52,904 familias a lo largo de la frontera con México, comparadas con 19.286 en febrero y 3,455 en marzo de 2020. Las autoridades prevén una cifra récord de llegadas de familias para el periodo de 12 meses que concluirá el 30 de septiembre, según el contrato con Endeavors.

 

 

Para ahorrarse tiempo, las autoridades fronterizas ha dejado en libertad a familias migrantes con niños de menos de seis años —unas 9,600 hasta el martes, según el representante federal Henry Cuellar— sin entregarles notificaciones para que comparezcan ante un tribunal. Sin embargo, se les ha solicitado que se presenten en 60 días ante una oficina del ICE.

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Además, el mes pasado fueron interceptados 19,000 niños que llegaron sin compañía de un familiar adulto, el total más alto que se haya registrado nunca. El Departamento de Salud y Servicios Humanos, que coloca a menores no acompañados con "patrocinadores" —más a menudo padres y parientes cercanos— ha encontrado espacio en centros de convenciones, bases militares y otras grandes instalaciones

Funcionarios del condado Los Ángeles dijeron el viernes que un centro de convenciones se utilizará temporalmente para albergar a unos 2,500 niños que llegaron sin un adulto.

Con información de AP y WOAI-Tv