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Denuncian que la mala supervisión del Gobierno de EE.UU. puede haber causado que algunos niños migrantes trabajen en oficios inseguros e ilegales

Un grupo de vigilancia que representa a extrabajadores de un centro para menores no acompañados afirma que el Departamento de Salud podría haber ubicado a niños con patrocinadores que no fueron investigados a fondo. Algunos terminaron trabajando en mataderos riesgosos.

Por Julia Ainsley - NBC News

Un grupo de vigilancia que representa a denunciantes federales planteó el miércoles nuevas preocupaciones, ante el Congreso, sobre el desempeño del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por su sigla en inglés), la agencia encargada de albergar a los niños migrantes no acompañados después de cruzar la frontera, sosteniendo que es posible que la mala supervisión haya hecho que los niños trabajen en condiciones inseguras e ilegales dentro de Estados Unidos.

El HHS encuentra hogares para los menores no acompañados, enviándolos a vivir con patrocinadores adultos que pueden ser parientes o amigos de la familia.

En el informe del Proyecto de Rendición de Cuentas del Gobierno, que fue remitido al HHS y al presidente del Comité Judicial del Senado, el demócrata Dick Durbin, se afirma que los denunciantes alegan que existe la posibilidad de que el sistema de gestión de casos de la agencia no haya emparejado a todos los niños con patrocinadores minuciosamente investigados y no realizó un seguimiento adecuado de los niños cuando salieron de la tutela del Gobierno.

Los denunciantes son trabajadores federales que trabajaron en un centro de emergencia en Fort Bliss, Texas, durante la primavera y el verano de 2021, a principios de la Administración Biden, cuando el número de niños migrantes que cruzaban la frontera sin un padre o tutor aumentó considerablemente. Muchas de las preocupaciones que ya han sido reveladas públicamente se referían a las condiciones de vida, la propagación del COVID-19, la gestión incompetente y casos de mala conducta sexual. 

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Aunque el Gobierno de Biden afirma que desde entonces ha mejorado el proceso de gestión de casos, los denunciantes afirman que los problemas que vieron a principios y mediados de 2021 podrían haber ocasionado que los niños fueran asignados a hogares en los que los adultos los obligaban o permitían que trabajaran en entornos inseguros, como mataderos.

El informe dice que los denunciantes temen que los problemas en el sistema en Fort Bliss hayan provocado "errores atroces en los procedimientos".

"Estas preocupaciones incluyen, por ejemplo, la falta de un sistema coordinado de seguimiento de la gestión de casos, lo que resulta en cientos de niños que languidecen en las instalaciones durante semanas sin siquiera hablar con un administrador; errores atroces en los procedimientos por lo que algunos niños podrían figurar como dados de alta, a pesar de seguir bajo la custodia del HHS", dicen los investigadores del informe.

El HHS no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.

Los denunciantes, empleados federales destinados a Fort Bliss procedentes de diversas agencias gubernamentales, también alegan que no existía un buen sistema para plantear los problemas que observaban.

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"Muchos niños sufrieron en silencio, y cuando los denunciantes plantearon sus preocupaciones, fueron ignorados", según especifica el informe.

NBC News y Noticias Telemundo han informado ampliamente sobre la tendencia creciente entre los niños migrantes, en particular de Guatemala, que terminan trabajando en empleos peligrosos en la industria cárnica.

Los defensores de la inmigración y de los niños dicen que el aumento de menores no acompañados que cruzaron la frontera a partir de marzo de 2021 fue estimulado en parte por las excepciones que el Gobierno de Biden hizo a las restricciones fronterizas por la pandemia, que permitían que los niños entraran al país sin sus padres pero impedían que los adultos, y las personas que viajaban con niños, pudieran ingresar para solicitar asilo.

Esta situación, además de la necesidad que tienen muchos de esos niños que deben pagarles a los contrabandistas que los trajeron a Estados Unidos y mantenerse económicamente a sí mismos, y a sus familiares que están en sus países de origen, creó las condiciones para que fueran explotados laboralmente en trabajos peligrosos, a veces en las industrias cárnica y avícola.

"En última instancia, la incapacidad del HHS para proteger a los niños bajo su cuidado y custodia, gestionar sus casos para garantizar su ubicación segura y supervisar sus propias operaciones y contratistas, ha servido como un conducto entre la oferta y la demanda de mano de obra en el sistema alimentario estadounidense", señaló el Proyecto de Rendición de Cuentas del Gobierno.

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Cuando a principios de este año surgieron dudas sobre si el HHS investigaba minuciosamente a los patrocinadores adultos de los niños, la agencia publicó un informe que revelaba que 344 niños migrantes no acompañados fueron enviados a vivir con patrocinadores no familiares que acogían a tres o más menores no acompañados.

Esta revelación suscitó dudas entre los defensores de los menores, preocupados por la posibilidad de que algunos menores terminaran viviendo con extraños que pudieran explotarlos como mano de obra infantil.

El inspector general del HHS descubrió recientemente que el personal de Fort Bliss carecía de formación y que se habían suprimido salvaguardias, lo que "aumentaba potencialmente el riesgo de que los niños fueran entregados a patrocinadores indebidos".

El HHS tiene más de 10,000 menores migrantes bajo su custodia, ya que el número de niños que cruzan no acompañados ha vuelto a aumentar en las últimas semanas. Aunque Fort Bliss ya no funciona como centro de acogida de emergencia para niños, el HHS acaba de abrir una nueva instalación en Greensboro, Carolina del Norte.

Desde Fort Bliss, el HHS ha ampliado su sistema de gestión de casos para que los niños entregados a patrocinadores no emparentados reciban controles adicionales. El Proyecto de Rendición de Cuentas del Gobierno indicó al HHS que aún debe implementar más reformas para garantizar que los niños sean ubicados en hogares seguros.

"La supervisión y protección de los niños inmigrantes y de los trabajadores agrícolas no ciudadanos exige una reforma", señala el informe.