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Cómo los cubanos pasaron de ser considerados inmigrantes "privilegiados" a sufrir (casi) lo mismo que otros latinos

Miles de cubanos liberados en EE.UU. con el formulario I-220A, que ahora no se considera una admisión legal al país, han visto truncados sus planes de acogerse a la controversial Ley de Ajuste Cubano y conseguir su 'green card'.

Le pidieron sentarse en una silla y dar el nombre de sus padres. Jorge Luis Martínez dice que los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza no le hicieron más preguntas cuando se entregó en Arizona tras cruzar la frontera sur en 2022.

Lo dejaron ir con el formulario I-220A u Orden de Libertad Bajo Palabra. Pero en septiembre la Junta Federal de Apelaciones de Inmigración dictaminó que ese documento no es una admisión legal a Estados Unidos.

La decisión truncó los planes a cientos de miles de inmigrantes cubanos como Martínez, quienes ingresaron al país con intenciones de acogerse a la Ley de Ajuste Cubano, que desde 1966 ha permitido a los isleños solicitar la green card al año y un día de llegar.

“Imagínate cómo me puede caer esa noticia que puede poner en peligro mi vida si yo regreso o me regresan a (Cuba)”, cuenta a Noticias Telemundo Martínez, un solicitante de asilo político que hoy está navegando el sistema de inmigración estadounidense con unas dificultades que, hasta hace poco, no solían sufrir los cubanos.

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“Es bien difícil ajustar tu estatus aquí en Estados Unidos sin tener los documentos requeridos o sin haber sido admitido”, asegura Martínez quien dice sentir “miedo, incertidumbre y consternación”.

Históricamente, académicos y expertos han considerado “privilegiados” a los inmigrantes de Cuba por poder acogerse a políticas migratorias que les han dado por décadas una vía rápida hacia el estatus legal, en un camino que para otros latinos está lleno de obstáculos y puede tomar años, incluso décadas.

Otros dicen que hay “razones legítimas” para los beneficios migratorios a los cubanos, que han vivido más de medio siglo bajo un régimen autoritario sin elecciones libres, mucho más tiempo que ningún otro país del continente.

Una migrante cubana muestra su pasaporte en una foto de archivo de 2021.
Una migrante cubana muestra su pasaporte en una foto de archivo de 2021.Long Visual Press / UCG/Universal Images Group via G

Martínez no solo no pudo aplicar a la residencia permanente: a mediados de octubre tuvo su primera audiencia ante un juez en una corte de inmigración de Miami, Florida, donde le informaron que podrían dictar su deportación si no demuestra que corre peligro inminente si regresa a Cuba.

“Significaría volver a un país en el que estaré en peligro, seré perseguido y puesto bajo custodia por simplemente expresar mis ideales”, asegura a Noticias Telemundo el joven de 29 años.

Antes de huir de la isla comunista, dice, fue despedido de su empleo por su activismo político tras las protestas masivas del 11 de julio de 2021, que desataron una cruda represión estatal así como la detención y encarcelamiento de decenas de manifestantes. “Yo vine para acá con un objetivo y era ser libre”, lamenta.

“Desasosiego” entre miles de cubanos

La decisión del tribunal en septiembre ha “creado un clima de desasosiego entre miles de inmigrantes cubanos y sus parientes cubanoamericanos en Miami”, explica a Noticias Telemundo Jorge Duany, director y catedrático del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de Florida.

No está claro cuántos de ellos fueron liberados con el formulario I-220A, “pero seguramente se trata de una gran proporción de los 400,000 que han cruzado la frontera entre México y Estados Unidos en los dos últimos años”, precisa Duany.

Anthony Dominguez, abogado de inmigración y socio de la firma Prada Urizar Dominguez en Miami, Florida, calcula que los afectados son “cientos de miles de personas”, a juzgar “por el número de entradas de cubanos” en los últimos meses.

Sólo en el año fiscal 2022, se reportaron más de 220,000 encuentros con cubanos en la frontera sur, según cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Eso sin contar aquellos que intentaron llegar por mar.

La Administración del presidente, Joe Biden, ha insistido en que deben usarse las vías que el Gobierno ha instaurado para reducir los cruces irregulares en la frontera; para los cubanos son el parole humanitario, el parole de reunificación familiar y la reanudación del procesamiento de visas de inmigrantes en la oficina consular estadounidense en La Habana.

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Que los cubanos no puedan ajustar su estatus por la histórica vía rápida solo empeora el atasco en el sistema donde ya se acumulan 1.6 millones casos de asilo pendientes, explica Dominguez, quien no cree que los cubanos desistan de seguir emigrando a Estados Unidos.

Se reaviva la vieja discusión sobre un trato “preferencial”

“Durante décadas, los inmigrantes cubanos han disfrutado de un estatus preferencial único en la legislación de inmigración de Estados Unidos, a diferencia de cualquier otro grupo de inmigrantes”, apunta el Instituto de Política Migratoria.

Sus “privilegios”, indica, son un legado de la Guerra Fría y de la “ubicación geográfica estratégica de la Cuba comunista en el Caribe”.

Solicitantes de asilo de Cuba esperan en Yuma, Arizona, en una foto de archivo de 2022 .
Solicitantes de asilo de Cuba esperan en Yuma, Arizona, en una foto de archivo de 2022 . Anadolu Agency / Via Getty Images

En 1996, bajo la Administración del presidente Lyndon B. Johnson, Estados Unidos instauró la Ley de Ajuste Cubano, que por años ha ofrecido a los isleños el derecho a aplicar a la residencia permanente.

Los requisitos han sido mínimos: haber entrado al país después del 1 de enero de 1959 —cuando Fidel Castro tomó al poder— y haber permanecido dentro por al menos un año al momento de presentar su Formulario I-485, detalla el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).

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La discusión sobre el trato “preferencial” para los cubanos no es nueva, pero la decisión de la Junta Federal de Apelaciones de Inmigración la atizó, extendiéndola rápidamente en redes sociales como TikTok, donde usuarios como el activista Carlos Eduardo Ospina, con 6.9 millones seguidores, han criticado que los cubanos tengan “privilegios” sobre otros inmigrantes de Latinoamérica y el Caribe.

Yo vine para acá con un objetivo y era ser libre”

Jorge luis Martínez solicitante de asilo

Yo no creo que hacer leyes de inmigración diferentes para cada país es algo bueno o humano, porque lo único que eso causa es que algunos inmigrantes tengan más beneficios y privilegios que otros cuando no debería ser así”, opinó Ospina en un video viral en el que abogó “por una reforma migratoria justa y pareja para todos”.

Muchos cubanos le respondieron citando las vicisitudes de un régimen que no ha celebrado elecciones con oposición durante más de 60 años y cuya gestión política y económica ha empujado al exilio a millones de cubanos.

Un “privilegio” con “razones legítimas”

Susan Eckstein, socióloga estadounidense y autora del libro Cuban Privilege: The Making of Immigrant Inequality in America, que nació de una investigación académica de seis años, abordó los porqués de ese “privilegio” y con ello se enfrentó a la furia de la diáspora cubana.

Que Florida sea tan decisivo para las elecciones en Estados Unidos ha empujado a los políticos a querer ganarse la simpatía de esta comunidad y continuar otorgándole beneficios, aseguró Eckstein en entrevista con la cadena BBC Mundo.

“No intento justificar las políticas del gobierno cubano, pero Cuba no es el único país que sufre un régimen represivo, y aun así los cubanos poseen privilegios que nadie más tiene”, dijo Eckstein. “Yo soy más partidaria de extender esos derechos a otros inmigrantes que de eliminarlos para los cubanos”, opinó. 

En 2021 había 1.3 millones de cubanos en Estados Unidos, según el Instituto de Política Migratoria. Un 76% vive en Florida y un 66% ya tiene la ciudadanía estadounidense y puede votar.

La Ley Ajuste Cubano sí es un privilegio que personas de otras nacionalidades no tienen, considera el abogado Dominguez, pero “creo que hay razones legítimas para que exista, debido al gobierno comunista en Cuba”.

Negar a los cubanos uno de los requisitos para que puedan aplicar “políticamente no tienen ningún sentido y solo empeora el problema del backlog (atasco en el sistema de inmigración)”, opina. “Nadie quiere salir de su país de origen para sacrificar tanto”.

Una pelea legal en curso

El abogado Dominguez es optimista. Su bufete presentó en 2021 la demanda colectiva Rabelo v. USCIS en la corte federal del distrito sur de Florida, que estableció que los inmigrantes cubanos admitidos en un puerto de entrada autorizado, “deberían haber sido liberados con un parole, en lugar del I-220A”.

Un juez falló en su favor y la querella resultó en un aviso de USCIS en febrero de 2022 a las personas a las que se les había negado el ajuste de estatus para que apelaran y pudieran aplicar a la residencia permanente. La agencia “reabrirá y re-adjudicará el Formulario I-485 previamente denegado”, detallaba el aviso.

Una familia de migrantes de Cuba corre al pasar el muro que separa la frontera sur con México  para entregarse a las autoridades estadounidenses en una foto de archivo de 2021 en Yuma, Arizona.
Una familia de migrantes de Cuba corre para entregarse a las autoridades estadounidenses en una foto de archivo de 2021 en Yuma, Arizona.RINGO CHIU / AFP via Getty Images

Quienes no cruzaron por estos puntos autorizados, aún “están en la pelea”, explica Dominguez “y eso es la gran mayoría de la población”.

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“Nosotros seguimos empujando ese argumento para nuestros clientes ante la corte de la inmigración”, asegura el abogado desde Miami.

La decisión reciente de la Junta Federal de Apelaciones de Inmigración se basó en otro caso, el de Cabrera-Fernandez. Es probable, estima Dominguez, que los jueces de inmigración usen ahora ese dictamen para decir “no, el I-220A no cuenta”, pero “no es el final de la pelea”, explica.

“No conozco el abogado que hizo ese caso, no sé cómo fue el argumento que usó, pero nosotros tenemos confianza en el argumento de nosotros”, detalla.

Sus casos son parte de un complejo proceso legal que no se sabe exactamente cuánto tiempo tomará en resolverse.

¿Qué pueden hacer los cubanos liberados con I-220A?

Lo primero que deben saber es que no todas las personas que fueron liberadas con I-220A tienen casos ante una corte de inmigración, como sí ocurrió con Martínez, el solicitante de asilo citado al inicio de este reportaje.

USCIS no actualizó su dirección y él no recibió documentos importantes sobre su proceso porque la agencia las envió a su antiguo domicilio, asegura. (Noticias Telemundo le explica aquí qué puede hacer cuando algo así ocurre).

El I-220A ha sido otorgado en la frontera sur a discreción de los oficiales, sin una razón o factor que pudiese determinarse como un patrón, comenta el abogado Dominguez. En una familia que viajaba junta, algunos miembros podían recibirlo y otros no, sin explicación.

Mientras hay una resolución de las demandas pendientes, el abogado Dominguez explica que:

  1. Si su caso está ante un tribunal de inmigración, y no tiene una solicitud de asilo, algunos abogados están solicitando que sea desestimado bajo lo que se conoce como Prosecutorial Discretion (PD). No todos los fiscales lo aprueban, aclara.
  2. “Pueden pedir en discreción que los fiscales desestimen la corte o los procedimientos”, precisa. Eso “quita el riesgo de una orden de deportación que en muchos casos debe ser la meta número uno, porque ese es el riesgo más grande e inmediato”, mientras se resuelven las demandas pendientes o si el inmigrante tiene otras aplicaciones en marcha, como una petición familiar.
  3. Cada caso es particular y, si califica para otra “forma de alivio”, deberá consultar con un abogado los siguientes pasos a seguir.
  4. Si huyó de Cuba por miedo y tiene pruebas para defender un proceso legítimo de asilo “puede ser que tome la decisión de seguir adelante e intentar ganar el asilo”.
  5. Tenga cuidado con la información falsa. “Las malas informaciones son algo muy peligroso”, advierte el abogado. En redes sociales circulan consejos sobre cómo manejar un caso, pero pueden confundir los términos o generalizar soluciones que no aplican a todos.
  6. Cerrar administrativamente un procedimiento no es lo mismo que desestimarlo o terminarlo, alerta.
  7. Consulte con un experto qué pasos puede dar para que, si en el futuro hay una decisión a favor del I-220A, pueda ser beneficiado.

“Salvar el pellejo”

A mediados de octubre, Martínez se presentó ante un juez de inmigración en Miami. Tras una breve audiencia inicial, le dieron una nueva fecha para la audiencia final de su caso, donde se decidirá si puede o no quedarse en Estados Unidos: septiembre de 2025.

Con el reloj corriendo en su contra, Martínez reconoce que en la isla las personas saben que “con la Ley de Ajuste Cubano nos podemos ajustar, pero los detallitos, las especificidades y los tecnicismos del sí o el no los desconocemos”.

Un cubano espera en fila afuera de la embajada estadounidense en La Habana en una foto de archivo de 2022.
Un cubano espera en fila afuera de la embajada estadounidense en La Habana en una foto de archivo de 2022.YAMIL LAGE / AFP via Getty Images

Cuando se abandona Cuba, cuenta, “lo único que uno piensa es en salvar su pellejo”. “Es tanto lo que pasa en Cuba, el riesgo que tenemos, que el cubano se arriesga a cruzar selvas, montañas, mares, lagos, lo que sea, con tal de llegar acá con la promesa de ser libres”, lamenta.

Una orden de deportación en su contra sería poner fin a su “potencial como ser humano y profesional”, dice, mientras vive con la incertidumbre de quedarse atrapado en el sistema de inmigración.

“Simplemente voy a estar en una cárcel más grande y con más comodidades, pero voy a seguir siendo preso”, asegura. “La libertad fue lo que me hizo a mí venir”.