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Antony Blinken y Marcelo Ebrard discuten "la necesidad de un esfuerzo regional" para coordinar el flujo migratorio en la frontera

"Es un desafío que estamos trabajando para abordar con nuestras contrapartes en la región. Hablé con Marcelo Ebrard sobre nuestros esfuerzos para promover una migración segura, ordenada y humana", tuiteó el secretario del Departamento de Estado de Estados Unidos.

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, mantuvo una conversación telefónica el lunes con el secretario del Departamento de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, en la que dialogaron sobre la coordinación para gestionar los flujos de migración irregular que llegan hasta la frontera. 

La llamada entre los dos cancilleres surgió en medio de la crisis migratoria en la frontera de Texas con Coahuila, donde desde la semana pasada, miles de migrantes, la mayoría de ellos de nacionalidad haitiana, han cruzado la frontera en el área de Del Rio. 

["Que nos regresen es una miseria", dice un inmigrante haitiano en la frontera entre México y EE.UU.]

Alrededor de 15,000 se instalaron en un campamento improvisado bajo un puente en la ciudad fronteriza que lleva el mismo nombre y muchos están regresando a México para evitar ser deportados.

Ned Price, el portavoz del Departamento de Estado, afirmó que los dos países pretendén impulsar una migración ordenada, segura y humana, y explicó que Ebrard y Blinken discutieron durante la llamada maneras de abordar la crisis migratoria.

"El secretario Blinken compartió sus preocupaciones sobre los peligros de la migración irregular, que pone a las personas en un gran riesgo y, a menudo, requiere que los migrantes y sus familias incurran en deudas abrumadoras (para pagar a los coyotes, principalmente). Los dos también discutieron la necesidad de un esfuerzo regional coordinado para detener el flujo de migración irregular", explicó.

Blinken publicó en Twitter que "la migración irregular plantea graves riesgos para los migrantes y sus familias". "Es un desafío que estamos trabajando para abordar con nuestras contrapartes en la región. Hablé con Marcelo Ebrard sobre nuestros esfuerzos para promover una migración segura, ordenada y humana", tuiteó.

Ebrard apuntó que aproximadamente el 15% de los migrantes haitianos en México han aceptado recibir asilo en esta nación. En lo que va del año, unos 19,000 haitianos han solicitado refugio en territorio mexicano. “México no tiene inconveniente en que puedan estar en nuestro país (los migrantes haitianos) siempre y cuando respeten las leyes de México”, señaló.

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La crisis ha crecido en los últimos días hasta desbordar la capacidad de ambos Gobiernos y el lunes se divulgó una foto de un agente de la Patrulla Fronteriza montado a caballo y aparentemente usando un lazo contra migrantes haitianos que cruzaban la frontera. La Casa Blanca calificó las imágenes de “horribles” e inaceptables.

“No creo que nadie que haya visto esas imágenes piense que eso es aceptable”, declaró la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, en rueda de prensa el martes.

El secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, habla al término de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, o CELAC, en el Palacio Nacional de la Ciudad de México, el sábado 18 de septiembre de 2021.AP Photo/Fernando Llano

 En los últimos años, un gran número de haitianos ha migrado a Estados Unidos desde Sudamérica. Muchos de ellos salieron de su país tras un devastador terremoto en 2010. Cuando se acabaron los empleos relacionados con los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro, muchos emprendieron el peligroso trayecto hacia la frontera con Estados Unidos a pie, en autobús y en auto, que incluía pasar por la temida selva del Darién en Panamá.

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Algunos de los migrantes en el campamento de Del Río dijeron que tenían miedo de volver a un país que parece más inestable ahora de lo que era cuando se marcharon, debido a otro reciente terremoto en Haití y al asesinato del presidente Jovenel Moïse.

“En Haití no hay seguridad. El país está en una crisis política”, lamentó Fabricio Jean, un haitiano de 38 años que llegó a Texas con su esposa y sus dos hijas, a la agencia de noticias The Associated Press.

Sin embargo, Mayorkas defendió su decisión reciente de otorgar a migrantes haitianos el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sussiglas en inglés) debido a los problemas políticos y civiles que atraviesa la nación caribeña, pero sólo a los que estaban en Estados Unidos antes del 29 de julio. La medida no es aplicable a los que están siendo expulsados en estos momentos.

“Realizamos una evaluación basándonos en las condiciones del país... de que Haití podía recibir a estas personas de manera segura”, declaró el funcionario.

["Tenemos hambre", dicen los inmigrantes haitianos que cruzan desesperadamente a EE.UU.]

Había seis vuelos programados hacia Haití para el martes, tres a Puerto Príncipe y otros tres a Cap-Haitien, en el norte del país, dijo Jean Négot Bonheur Delva, director de migración de Haití.

Algunos migrantes señalaron que planeaban salir nuevamente de Haití en cuanto les fuera posible. Valeria Ternission, de 29 años, dijo que ella y su esposo querían viajar con su hijo de 4 años de regreso a Chile, donde ella trabajaba como cajera en una pastelería.

“Estoy realmente preocupada, en especial por el niño. Aquí no puedo hacer nada", declaró a la agencia AP.