IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

El Gobierno de Biden demanda a Texas por el muro de boyas instalado en el río Grande para detener a los migrantes

El Departamento de Justicia había dado de plazo hasta este lunes al gobernador para retirar la barrera. En una carta al presidente, Greg Abbott defendió que tiene derecho a levantar la frontera acuática y desafió a Biden: “Texas lo verá en corte, señor presidente”

El Departamento de Justicia demandó este lunes al estado de Texas y a su gobernador, el republicano Greg Abbott, por la barrera de boyas flotantes que fueron instaladas en el río Grande para impedir el paso de migrantes de México hacia Estados Unidos.

En la acción legal, el Gobierno pide a una corte que obligue a Texas a remover los casi 1,000 pies (305 metros) de boyas, las cuales considera preocupantes desde el punto de visto humanitario y medioambiental. La demanda también indica que Texas instaló las boyas de manera ilegal, sin permiso de la colindante ciudad de Eagle Pass.

La demanda civil considera que Texas vulnera la Ley de ríos y puertos de 1899 por haberlas instalado sin permiso de la Administración Biden.

"Esta barrera flotante supone una amenaza para la navegación y la seguridad pública, además de suscitar riesgos humanitarios. Además, ha provocado la protesta diplomática de México, poniendo en riesgo la política exterior de Estados Unidos", dijo en un comunicado la fiscal general adjunta Vanita Gupta.

Miembros de la Guardia Nacional patrullan la frontera mientras instalan boyas en el Río Grande cerca de Eagle Pass, Texas, el 12 de julio de 2023.
Miembros de la Guardia Nacional patrullan la frontera mientras instalan boyas en el Río Grande cerca de Eagle Pass, Texas, el 12 de julio de 2023.Eric Gay / AP

Por su parte, Abbott, defendió este lunes más temprano lo que considera su derecho a instalar una barrera de boyas en el río Grande a su paso por Eagle Pass para disuadir el cruce irregular de inmigrantes desde México, y alegó en una carta dirigida al presidente, Joe Biden, que la Constitución federal le otorga la "autoridad soberana para proteger sus fronteras porque el presidente se niega a hacer cumplir las leyes federales".

Abbott respondió con esta carta, hecha pública el lunes, a la que le envió el Departamento de Justicia la semana pasada anunciándole que emprendería acciones legales si no retiraba la barrera de boyas, y dándole de plazo precisamente hasta el lunes. El Departamento de Justicia acusaba en su misiva a Texas de “violar la ley federal, plantear preocupaciones humanitarias, ocasionar riesgos graves a la seguridad pública y al medio ambiente, y tal vez interferir con la capacidad del Gobierno federal para cumplir sus competencias".

[El dinero para el muro de Trump será usado para cuestiones medioambientales y para el Pentágono]

Además de la barrera de boyas, del tamaño de una bola de demolición, el Departamento de Justicia también conminó a Texas a “quitar otras estructuras en el río Grande”, en referencia a la cerca de púas y la alambrada ubicadas en las orillas para dificultar el paso de los migrantes, y que han sido criticadas por activistas defensores de los derechos humanos por el riesgo de causar lesiones e incluso la muerte a quienes intenten cruzar la frontera por esa zona.

Abbott replicó en su carta a Biden: "Si de verdad le importan las vidas humanas, debe empezar a hacer cumplir las leyes federales". "De esa manera puede ayudarme a frenar a los migrantes de jugarse la vida en las aguas del río Grande", agregó, y "a salvar a los texanos, y de hecho a todos los estadounidenses, de drogas letales como el fentanilo, de la violencia de carteles [de narcotráfico], y de los horrores del contrabando de personas".

"Para acabar con el riesgo de que los migrantes sufran daño al cruzar la frontera de forma ilegal, debe hacer cumplir con toda su fuerza las leyes federales que prohíben la inmigración ilegal entre puertos de entrada", agregó. "Hasta entonces, Texas usará toda su autoridad constitucional para hacer frente a la crisis que ha causado", concluyó: "Texas lo verá en corte, señor presidente".

Un oficial del Departamento texano de Seguridad Pública denunció en un correo electrónico enviado a sus mandos el 3 de julio que los agentes estatales y los guardias nacionales que participan en la operación para frenar el paso a los migrantes han recibido órdenes “inhumanas” para cumplir esa labor, como empujar a niños y bebés al río y no ofrecer agua a los que cruzan exhaustos, según confirmó Noticias Telemundo, que tuvo acceso a esos correos.

La Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Pública de Texas dijo que está investigando la denuncia, pero agregó que “no hay una orden de actuar de esa manera”.

El agente expone una serie de incidentes cerca de Eagle Pass, donde hace unas semanas el gobernador ordenó instalar varias millas de alambre de púas y una barrera de boyas. En su correo citó el caso de una embarazada que sufrió un aborto cuando quedó atrapada en el alambre; una niña de 4 años que se desmayó agotada tras intentar cruzar el río mientras era obligada a retroceder por guardias nacionales; y a un adolescente que se rompió una pierna al intentar esquivar el alambre.

La denuncia del oficial fue corroborada en parte por dos mujeres embarazadas procedentes de Centroamérica que aseguraron que pidieron agua tras cruzar la frontera a los agentes tras cruzar la frontera y se les negó, según informó el viernes la cadena CNN.

[Nueva York entregará avisos en la frontera para disuadir a migrantes de viajar hacia allí]

En muchos puntos a lo largo de la frontera, las temperaturas han sobrepasado los 100 grados Fahrenheit en las últimas semanas.

El Departamento de Seguridad Pública de Texas ha negado que exista una orden para no dar agua a los migrantes ni para empujarlos de vuelta al río. “No se han dado órdenes ni instrucciones bajo la operación estrella solitaria que pongan en peligro la vida de quienes intentan cruzar ilegalmente la frontera”, indicó la oficina de Abbott en un comunicado el 18 de julio.

El gobernador republicano ha desplegado a miles de agentes desde hace un año a lo largo de la frontera como parte de la llamada Operación Estrella Solitaria para interceptar a los migrantes que intentan cruzar hacia Estados Unidos.

A inicios de julio, Texas comenzó a instalar boyas en medio del río Grande para obstaculizar el paso de los migrantes. El Gobierno de México ya ha entablado una demanda ante la comisión que regula el uso de las aguas del afluente por una supuesta violación del Tratado Internacional de Aguas que suscribió Estados Unidos.