ICE elimina una ayuda para migrantes tras aparecer en una exitosa serie de televisión

"Ten cuidado, al parecer si se entera el Gran Hermano la cancela", se decía en la serie televisiva. Y se hizo realidad.
Conos de tráfico con las siglas de ICE cerca de Miami (Florida) este domingo.
Conos de tráfico con las siglas de ICE cerca de Miami (Florida) este domingo.  REUTERS / REUTERS

La cadena Netflix tiene una exitosa serie de televisión cuyo argumento acaba de convertirse en realidad para desgracia de los inmigrantes afectados.

La serie, titulada Orange is the New Black (El naranja es el nuevo negro), cuenta la historia de un grupo de mujeres encerradas en una prisión federal. En su séptima temporada, sin embargo, añade una trama en un centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés).

Cuenta la historia de Maritza, arrestada por ICE en un club nocturno, y Blanca, que tras cumplir su sentencia en prisión es trasladada a ese centro de detención para migrantes. Ninguna de ellas se pensaba en riesgo de ser deportada: Maritza llegó al país cuando era niña de la mano de sus padres, y se creía ciudadana estadounidense; Blanca tenía la residencia permanente por green card.  

En el quinto episodio de este temporada (disponible desde el 26 de julio), Maritza tiene noticia de una línea telefónica gratuita a través de la cuál puede ponerse en contacto con un abogado de oficio. Cuando muestra su alegría, otra prisionera, Gloria, le advierte: “Pero ten cuidado, al parecer si se entera de que estás usando esta línea, el Gran Hermano la cancela”.

Eso es exactamente lo que un grupo activista de California denuncia que ha ocurrido: sólo dos semanas después de aparecer en la serie de televisión, ICE ha acabado con esta línea de teléfono gratuita, que existía realmente, según informa el diario Los Angeles Times.

El grupo, denominado Freedom Fighters (Guerreros de la libertad), aparece retratado en la serie de televisión (e incluso ha recibido asistencia económica gracias a Netflix). Desde 2013 tiene una línea gratuita para detenidos que recibe hasta 14.000 llamadas al mes de inmigrantes encerrados en todo el país buscando ponerse en contacto con un abogado.

El pasado 7 de agosto esta línea quedó interrumpida, según denuncia el grupo por decisión de ICE, y ahora debe usar un número de pago: para los migrantes sigue siendo gratuito, pero el grupo debe pagar miles de dólares al mes, lo que pone en peligro su continuidad.

ICE, que no ha explicado lo ocurrido a requerimiento del citado diario, sí ha explicado que estas líneas deben ser aprobadas por el Departamento de Justicia cada tres años. Los números gratuitos (1-800) regulares no funcionan desde los centros de detención, y los migrantes deben pagar por llamar a cualquier otro teléfono.

El grupo activista envió este jueves una carta a ICE acusándole de violar su derecho a la libertad de expresión y conminándole a reactivar la línea telefónica, una petición respaldada por seis actrices de la serie y 100 organizaciones de derechos civiles.