ICE cortó las llamadas entre padres e hijos separados en la frontera

Muchos menores fueron entregados para ser dados en acogida sin informar de que sus padres les estaban esperando. Agentes de ICE impidieron además asegurarse de que volvían con sus verdaderas familias

 En otras ocasiones, los empleados del Departamento de Salud afirman que los agentes de ICE que monitoreaban las llamadas entre padres e hijos cortaban las comunicaciones cuando les escuchaban hablar a ellos. Según ICE, en la llamada solo podía estar presente el niño y el padre. Pero eso impedía, por ejemplo, que los empleados del Departamento de Salud se aseguraran de que el adulto con el que estaba hablando el niño era de verdad su padre, evitando así que pudiera “sufrir algún tipo de riesgo”.

Los oficiales de ICE, según el informe, estaban preocupados por que el personal del Departamento de Salud estuviera consumiendo demasiado tiempo de los 10 minutos que padres e hijos tenían para poder comunicarse. Como resultado, otros padres resultaron perjudicados y tuvieron menos tiempo para hablar con sus hijos.

Ambos departamentos tenían también que coordinar el transporte a la hora de reunir físicamente a las familias. “Hubo ocasiones en las que el padre no estaba disponible porque aún estaba en camino, lo que resultó en largas esperas para los niños y para el personal del refugio que lo acompañaba. En una ocasión, el personal de un refugio nos contó que tuvo que permanecer dos noches en un hotel con el niño antes de que se produjera la reunificación”, explica el informe.

De acuerdo con el testimonio de los oficiales del Departamento de Salud, durante el proceso de reunificación también hubo padres que fueron trasladados a las instalaciones equivocadas, aunque los oficiales de ICE aseguran no estar al corriente de que esto haya ocurrido.

“El informe detalla los caóticos intentos de la Administración para cumplir con la orden judicial de reunificar a los niños con sus padres”, concluye el congresista Pallone, “el proceso de identificar y reunificar a estas familias ha llevado demasiado tiempo e incluso cuando han sido reunificados, los procesos no se han seguido de manera consistente”. “Estos graves errores”, añade, “serán largamente recordados pero esperamos que nunca más repetidos”.