ICE advierte que expulsará a estudiantes universitarios extranjeros que sólo tomen clases virtuales en el otoño

La nueva política, anunciada este lunes en su página web, afectará a miles de estudiantes extranjeros inscritos en universidades estadounidenses que, en medio de la pandemia del COVID-19, aún no han finalizado planes para las clases de otoño.
/ Source: Telemundo

WASHINGTON.— La Oficina de Servicios de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) advirtió este lunes que los estudiantes extranjeros que sólo tomen clases a través de internet el próximo semestre tendrán que cambiar de universidad o abandonar el país.

La nueva política, anunciada en su página web, afectará a miles de estudiantes extranjeros inscritos en universidades estadounidenses que, en medio de la pandemia del COVID-19, aún no han finalizado planes para las clases de otoño.

Por ley federal, los estudiantes con visas no inmigrante –es decir, visas temporales– no pueden matricularse en un plan de estudios completamente virtual y, si lo hacen, “tienen que salir del país o tomar medidas alternativas para mantener su estatus de no inmigrante, incluyendo una reducción de clases o licencia médica”, explicó ICE.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés), prevé publicar “los procedimientos y responsabilidades” de los inmigrantes con visas de estudiantes en el diario oficial del gobierno (Federal Register).

Según el documento, los estudiantes con visas “F-1” y “M-1" no podrán mantener un plan académico de solo cursos en línea.

El Departamento de Estado no otorgará visas a quienes se inscriban en universidades con sólo clases virtuales para el otoño, y los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP, por su sigla en inglés) no les permitirán el ingreso a Estados Unidos.

Eso significa que aún cuando han sido aceptados en las universidades, estos estudiantes no podrán iniciar sus estudios en el otoño.

El documento indica que los estudiantes con visa “F-1” inscritos en universidades con clases presenciales podrán tomar sólo un curso en línea, con un máximo de tres créditos.

Estudiantes de la Universidad de California en Los Ángeles, el 11 de marzo de 2020, una semana antes de la suspensión de clases por la pandemia de coronavirus.AFP via Getty Images

En cambio, los estudiantes que asisten a universidades con planes de estudio “híbridos” –es decir, cursos presenciales y también por internet– podrán tomar más de una clase virtual con tres créditos cada una. Estas exenciones no aplican para estudiantes con visa “F-1” que estén inscritos en cursos de aprendizaje de inglés, o estudiantes con visa “M-1” matriculados en programas vocacionales, que de todas maneras no tienen acceso a clases virtuales.

"Pone en riesgo su salud y seguridad"

En todo caso, la medida ya ha sido rechazada por grupos defensores de los inmigrantes, que advierten del enorme costo económico para las universidades que tienen un alto porcentaje de estudiantes internacionales.

En un comunicado de prensa, Esther Brimmer, directora ejecutiva y principal ejecutiva de la Asociación de Educadores Internacionales (NAFSA, por su sigla en inglés), dijo que la regla de ICE “perjudica a estudiantes internacionales y pone en riesgo su salud y seguridad y la de toda la comunidad de enseñanza superior”.

“La pandemia del COVID-19 en Estados Unidos sigue siendo impredecible y se debe confiar en las instituciones y darles autoridad para tomar las decisiones correctas para sus recintos, con base a circunstancias locales”, explicó Brimmer, cuyo grupo sin fines de lucro tiene más de 10,000 educadores y es el más grande de su tipo.

Las universidades estadounidenses afrontan una gran competencia global para atraer a estudiantes talentosos pero “desafortunadamente, esta Administración continúa adoptando políticas que solo incrementan las barreras para los estudios en este país, y eso es una preocupación grave”, advirtió Brimmer.

“Nuestra nación arriesga la pérdida de talento global con políticas que nos perjudican académica y económicamente”, puntualizó.

Además, muchas universidades han decidido sustituir las clases presenciales por unas virtuales, precisamente para resguardar la salud y bienestar de los estudiantes.

Son muy pocas las que prevén reanudar clases presenciales, precisamente para reducir el riesgo del contagio con el coronavirus, y es poco probable que los estudiantes ahora tengan suficiente campo de maniobra para matricularse o trasladarse a instituciones de enseñanza superior que tengan cursos presenciales.

Las autoridades a cargo del Programa de Intercambio de Estudiantes y Visitantes (SEVP) enviaron por separado un memorándum a las universidades para explicar el ajuste en el programa de visas estudiantiles. Así, las universidades deberán certificar ante el SEVP, mediante el formulario “I-20” que sus programas no son enteramente virtuales; que el estudiante en cuestión está inscrito solo en cursos en línea, y que está tomando el número mínimo de clases virtuales para avanzar en su programa académico.

Las universidades además tendrán la obligación de notificar al SEVP de cualquier cambio en su plan de estudios en un plazo de diez días si, por ejemplo, cambian de clases presenciales a clases en línea. También deberán notificar al Gobierno si el estudiante modifica su selección de cursos, y los cambia a cursos en línea.

Según ICE, el SEVP ya había mostrado flexibilidad para los semestres de primavera y verano, al permitir que los estudiantes extranjeros tomasen más cursos en línea de los que normalmente se permite bajo la ley.  

Para activistas de la comunidad inmigrante, las nuevas restricciones son otro ejemplo de cómo la Administración Trump usa la pandemia del COVID-19 como pretexto para cerrar el grifo de la inmigración legal.

Según un análisis del Instituto de Educación Internacional, en el ciclo académico de 2018-2019 –año del que tiene las cifras más recientes– hubo, por cuarto año consecutivo, poco más de un millón de estudiantes extranjeros en universidades estadounidenses.

El total de 1,095,299, representó un incremento del 0.05% respecto al año académico anterior. Los estudiantes extranjeros conforman el 5.5% de la población universitaria y, según cifras oficiales, en 2018 aportaron $44,700 millones a la economía, un incremento del 5.5% respecto a 2017.

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