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"Se trata de libertad": estadounidenses de origen cubano subrayan que la escasez no explica las protestas en la isla

En estos días de manifestaciones históricas, los cubano-estadounidenses insisten en luchar contra el desconocimiento de quienes piensan que estas protestas son por las vacunas contra el COVID-19 o el embargo, y dan ejemplos que prueban que no trata simplemente de una frustración económica.
/ Source: Telemundo

Por Carmen Sesin – NBC News

MIAMI.– Ahora que los cubanos están saliendo a las calles para protestar en números no vistos desde antes de la Revolución de 1959, los estadounidenses de origen cubano están desafiando la opinión de que las manifestaciones son simplemente por frustración económica.

Si bien los cubanos han expresado su enojo por la escasez de alimentos y medicinas, el aumento de la inflación y los cortes de energía, empeorados por los desafíos del COVID-19, muchos de los cánticos en toda la isla piden un cambio político e incluyen expresiones como "libertad", “queremos cambio” y “abajo la dictadura”.

Muchos cubano-estadounidenses dicen que eso no debe pasarse por alto.

"Por primera vez en 62 años, están arriesgando sus vidas de un extremo a otro de la isla para exigirle al régimen que rinda cuentas", dijo Carmen Peláez, cineasta cubano-estadounidense y consultora política demócrata. "Estoy en contra del embargo. Pero no se trata del embargo en este momento. De eso no se trata esta pelea".

En Estados Unidos, los estadounidenses de origen cubano toman diferentes posiciones sobre las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, algunas de las cuales se alinean a lo largo de líneas partidistas. Pero mientras los conservadores y republicanos son conocidos por una postura más dura contra Cuba, algunos progresistas han denunciado la dura postura del Gobierno cubano contra los llamados de los activistas a una mayor libertad de expresión.

Muchos cubano-estadounidenses han crecido escuchando llamados de "libertad" para Cuba en las calles de Miami y otras ciudades de Estados Unidos, pero rara vez se escucha en Cuba. Algunos cubano-estadounidenses han dicho que ha sido emocionante escuchar la palabra clamada por tantos en la isla.

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“Dejando a un lado las diferencias políticas, los cubanoamericanos están totalmente de acuerdo y entienden que estas protestas no son por el embargo o incluso por la escasez de alimentos. Es oposición al régimen”, dijo Giancarlo Sopo, un estratega de medios conservador.

“No importa si eres republicano o demócrata. Todos reconocemos de qué se tratan estas protestas”, dijo Sopo, pues los cánticos piden “libertad”.

Cuba ha sido dirigida por un Gobierno comunista, con un fuerte control sobre la sociedad, durante más de seis décadas. Aunque el Gobierno ha recibido elogios por su capacidad para ofrecer atención primaria a su población, también determina muchos aspectos de la vida de las personas, incluidos los salarios, los precios de los alimentos y el Internet, así como su libertad de reunión, expresión y la posibilidad de elegir un presidente que no pertenezca al Partido Comunista de Cuba.

Después de las protestas, el Gobierno de Cuba anunció que levantaría temporalmente las restricciones sobre la cantidad de artículos de aseo personal, alimentos y medicinas que los ciudadanos cubanos pueden llevar a casa cuando realizan viajes al extranjero, pero para muchos manifestantes en la isla es una concesión mínima en comparación con sus demandas, desconectada de sus necesidades básicas.

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel asumió algo de culpa por las protestas recientes, y dijo que las fallas del Gobierno jugaron un papel, aunque todavía dice que Estados Unidos tiene la culpa principalmente.

La gente sostiene banderas cubanas en apoyo de los cubanos que se manifiestan contra su Gobierno, en Hialeah, Florida, el jueves.Eva Marie Uzcategui / AFP via Getty Images

Antes de que comenzaran las protestas el domingo, las manifestaciones públicas de disidencia habían aumentado en los últimos meses. En noviembre, las autoridades disolvieron una huelga de hambre de miembros del Movimiento San Isidro, un colectivo de artistas, lo que provocó una protesta poco común de cientos de artistas y activistas frente al Ministerio de Cultura. Los que protestaron formaron otro grupo, llamado 27N.

El líder del Movimiento San Isidro, Luis Manuel Otero Alcántara, se declaró en huelga de hambre en mayo y fue trasladado a la fuerza al hospital el séptimo día, lo que llamó la atención del mundo y fue condenado a nivel internacional.

Ahora, tras las protestas, el Gobierno enfrenta más escrutinio por cerrar las redes sociales y las aplicaciones de mensajería.

La encargada de los derechos humanos en las Naciones Unidas, la presidenta chilena Michelle Bachelet, instó el viernes al Gobierno de Cuba a abordar las quejas de los manifestantes y pidió la pronta liberación de todos los detenidos.

"Estoy muy preocupada por el presunto uso de fuerza excesiva contra manifestantes en Cuba y la detención de un gran número de personas, incluidos varios periodistas", dijo Bachelet en un comunicado. "Es particularmente preocupante que se incluyan personas presuntamente incomunicadas y personas cuyo paradero se desconoce".

Las calles de la capital, La Habana, han estado tranquilas en los últimos días, pero se mantiene una fuerte presencia policial. Desde las protestas del domingo, 55 de las 383 personas que fueron detenidas en todo el país han sido liberadas, según Cubalex, un grupo de derechos humanos con sede en Estados Unidos.

Las palabras "Cuba Libre" aparecieron pintadas en grandes letras en la calle frente a la embajada de Cuba en Washington D.C. el viernes.

Para el Gobierno cubano el desafío será manejar la aguda crisis económica y la pandemia, mientras se abordan las preocupaciones de derechos humanos y los crecientes reclamos de "libertad" en la isla y en el extranjero.