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“Fui deportado herido con la ropa ensangrentada”: expulsan a México a sobrevivientes de la camioneta de la muerte 

Un salvadoreño sobrevivió al accidente de Encino en el que murieron 10 migrantes, pero sufrió múltiples heridas y un severo trauma. Él y otras víctimas fueron devueltos a México a los pocos días.
/ Source: Telemundo

MCALLEN, Texas.– Su ropa seguía manchada de sangre, le dolían las manos hinchadas y veía con dificultad porque sus lentes se quebraron en el accidente. Estaba oscureciendo y no sabía dónde estaba. Un agente le indicó que se dirigiera al otro lado del puente junto al resto de los detenidos: estaba siendo retornado a México, tres días después de haber sobrevivido a una de las peores tragedias de tráfico de personas en Texas.

Antonio, un salvadoreño de 24 años, viajaba en la camioneta que se accidentó en Encino, Texas, el 4 de agosto. Murieron 10 inmigrantes, incluido el conductor, y resultaron heridos otros 21, según las autoridades texanas. El choque fue devastador y Antonio entró en shock: a su alrededor percibía a compañeros heridos y muertos sin saber realmente qué pasaba.

 El conductor iba al teléfono y a alta velocidad, según varios sobrevivientes, cuando giró repentinamente a la derecha y colisionó contra un poste de la luz. La camioneta circulaba con el doble de pasajeros de su capacidad y llena de galones de agua. El chófer iba a dejar a los migrantes en una zona remota para que pudieran eludir, a pie y monte a través, un checkpoint de la Patrulla Fronteriza, según explicó a Noticias Telemundo Benny Martínez, sheriff del condado de Brooks, donde ocurrió la tragedia. 

El consulado de Honduras en McAllen confirmó que al menos dos hondureños que sobrevivieron al accidente fueron expulsados a México en los días posteriores. El consulado salvadoreño no respondió a Noticias Telemundo Investiga, y las autoridades federales migratorias evitaron confirmar o negar las deportaciones.

“Un oficial me mintió”

El accidente ocurrió alrededor de las 4 de la tarde. Antonio fue trasladado a un hospital del área de la frontera pero, cuatro horas después, dice que le dieron el alta. Tenía heridas en las manos, dolores en el pecho y la espalda, y se sentía mareado y desubicado. “La atención fue mala. No me revisaron mi mano y la atención tardó”, denunció días después a Noticias Telemundo.

[Un sobreviviente de la camioneta de Texas cuenta el horror del choque: "Intenté rescatar a mi amigo pero estaba desmembrado"]

El hospital de McAllen que recibió a la mayoría de los heridos confirmó que dio el alta a varios accidentados esa misma noche.

Uno de los sobrevivientes del accidente de Encino se tomó esta foto en un hospital de McAllen, Texas.Cedida a Noticias Telemundo

"Un oficial me prometió en el hospital que me enviaría con mi familia [en Estados Unidos]”, dice Antonio, “me mintió, yo pude haber escapado del hospital, pero no estaba ni estoy en condiciones para caminar o para correr. Sólo quería hacer las cosas bien y que me ayudaran. Sólo quiero estar con mi esposa y mi hija”.

Su familia había llegado unos meses atrás a Estados Unidos y su plan era llegar clandestinamente al noroeste del país para reencontrarse con ellos. Preguntado por el oficial, el salvadoreño dice que su miopía no le permitió leer el nombre pero recuerda que vestía un uniforme color café. Los agentes estatales en Texas visten un uniforme de un color similar, pero el Departamento de Seguridad Pública no detalló si alguno de ellos visitó los hospitales.

“Me esposaron”

“Aun estando con la mano fracturada, me esposaron”, dice. 

[El conductor de la camioneta en la que murieron 10 migrantes en Texas giró a demasiada velocidad y chocó con un poste]

Un portavoz de South Texas Health System en McAllen, Tom Castaneda, dijo a Noticias Telemundo que, cuando fueron dados de alta, varios sobrevivientes fueron entregados a las autoridades migratorias y que son ellas las que escoltaron a esos heridos hasta el exterior del hospital.

También hubo agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) en el hospital que hicieron guardias a las puertas de la habitación las 24 horas del día, según el vocero.

Antonio explica cómo las autoridades migratorias lo trasladaron a un centro de procesamiento de extranjeros, popularmente conocidos como las hieleras; a una celda repleta de gente y con mantas térmicas para protegerse del aire acondicionado.

 “Habíamos 75. No había espacio ni para sentarse. No nos dejaron hacer ni una llamada. Tenía la ropa con mucha sangre, nos daban analgésicos y no comíamos nada, casi. Estaba débil. Seguía manchado de sangre. No dormíamos. No hubo un trato excepcional para nosotros”, relata.

Cuando habla de nosotros, se refiere a otros dos sobrevivientes del accidente que asegura que compartieron celda con él.

Noticias Telemundo preguntó hasta cuatro veces sobre los sobrevivientes del accidente, pero la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, a cargo de este tipo de instalaciones, no respondió sobre el estatus migratorio de Antonio. En un correo electrónico dijo que no comenta las condiciones médicas de sus detenidos por razones de privacidad y que los agentes del estado de Texas lideran la investigación. 

Los dedos de Antonio siguieron sangrando allí dentro, no le bajaba la inflamación y le costaba sentirlos. Pero, bajo el cortante frío y rodeado de migrantes agotados, se fue dando cuenta de que sus heridas no sólo eran externas.

El sitio del accidente en Encino, Texas, de una camioneta que transportaba a 25 personas, quienes se cree eran migrantes.Codi vía Twitter

“Lo vi dos veces”. Le pareció ver allí, arropado por una manta de aluminio, a uno de los compañeros que murió en el accidente, Jorge Alfredo Barralaga, un hondureño de 22 años que falleció en el accidente. También, con los días, se ha sentido muy angustiado y perseguido: “Pues mal, deprimido, triste, solo”, resume. 

“No firmamos nada”

“No nos dieron nada ni firmamos nada”, explica. Tan solo le colocaron una pulsera blanca con su número de caso que CBP suele poner en la muñeca de los procesados.

Junto a los dos compañeros también sobrevivientes, fue trasladado a un puente fronterizo que lleva a México: “Los tres salimos juntos para acá”.

Durante la pandemia, los puentes internacionales de la frontera de Texas se han convertido en el epicentro de las salidas, en cuestión de horas, de migrantes. Durante el año fiscal actual, Estados Unidos ha procesado más de 846,000 expulsiones en la frontera sur bajo el llamado Título 42, al considerar que la llegada de migrantes es un riesgo para la expansión del virus del COVID.

Cargando sus bolsas con documentos y pertenencias, los migrantes son fácilmente identificables en las puertas de entrada a México. Resuena con frecuencia la pregunta “¿en qué ciudad estamos?” cuando encienden de nuevo sus celulares para contactar a familiares y coyotes.

Dos migrantes son retornados a México bajo el título 42 que permite expulsiones rápidas durante la pandemia.Damià Bonmatí

Después de tres días sin saber de Antonio, su esposa, Nathaly, que vive en Estados Unidos, recibió la llamada de su marido. 

“Lo fueron a tirar ahí. Mi esposo estaba sin nada. Un amigo le prestó el teléfono para que me llamara y ver cómo hacer para sacarlo de ahí. Porque ahí estaba en el mero peligro. Y ahí en la garita de México dice que lo llamaban gentes para agarrarlo y secuestrarlo,  y dice que él corría para adentro. Llamé a alguien para que fuera a por él”, recuerda ella.

Ni Antonio ni Nathaly usan sus nombres completos por temor a represalias en México.

“Mis defensas están muy bajas, me mareo”

La situación en México ha sido precaria para este salvadoreño. “Cuando estoy acostado, no puedo respirar normal, siento que me ahogo. Mis defensas están muy bajas, me mareo frecuentemente”, explica a través del chat de Whatsapp, la vía que ha elegido para ser entrevistado. Hablar, dice, no es seguro para él. 

[Abbott emite una orden ejecutiva para limitar el transporte de migrantes en Texas que puedan transmitir el COVID-19]

Sufre dolores de cabeza, su mano sigue inflamada, le duele la espalda y la cintura, ha perdido mucho oído, y el trauma por lo vivido se dilata mientras pasan los días.

Noticias Telemundo ha intentado, en persona y por teléfono, confirmar con el consulado salvadoreño la deportación de uno o varios heridos del accidente de Encino, pero no ha habido respuesta.

Caminos dispares 

La cónsul hondureña en McAllen, Ana Bulnes, confirmó que al menos dos de sus ciudadanos fueron expulsados bajo el Título 42 y subrayó que la decisión es exclusivamente del Gobierno de Estados Unidos. A falta de la confirmación final de las identidades, Honduras es la nación más afectada en esta tragedia: perdió a al menos a cuatro nacionales en el accidente y seis más resultaron lesionados.

“Ellos están esperando recibir el alta médica. Algunos fueron procesados por Inmigración, otros no. Los que fueron procesados, estamos a la espera de saber cuál fue la resolución. Si son adultos solos, están aplicando la ley del Título 42, que es retorno al país de destino, que en este caso es México”, dijo en una entrevista a Noticias Telemundo.

 Los caminos de los sobrevivientes están siendo dispares.

En el condado de Falfurrias, donde se produjo el accidente, el sheriff Benny Martínez aclara que no hubo detenciones de los migrantes en la escena. “No detuvimos a nadie. Fueron trasladados a varios hospitales. Pero hasta donde yo sé no había ninguna orden de detención sobre ellos y no he recibido esas órdenes por parte de la Patrulla Fronteriza. Creo que es muy posible que se contactara a las familias para ver cómo procesarlos”.

Un oficial de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) evitó responder por correo electrónico si los sobrevivientes son testigos materiales en esta investigación.

En tragedias como la de San Antonio en 2017, donde murieron diez migrantes asfixiados en un trailer en el que eran transportados, ICE interrogó a algunos de los sobrevivientes y les abrió un camino hacia visas U de víctimas de crimen. A diferencia de esa tragedia, en la que el chófer fue detenido, juzgado y sentenciado a cadena perpetua, esta vez el conductor de la camioneta falleció en el acto.

Preguntado por el futuro de los 20 sobrevivientes, ICE dijo que sigue destinando sus recursos limitados a casos de seguridad nacional, fronteriza y pública.

[El Gobierno elabora un plan para acelerar las peticiones de asilo pero también las deportaciones]

Una semana después del accidente, el 12 de agosto, el Gobierno de Joe Biden anunció que ICE evitará el arresto y la deportación de inmigrantes indocumentados que hayan sido víctimas de crímenes en territorio estadounidense.

Antonio no recuerda que nadie lo interrogara sobre la tragedia de Encino.

“Son extorsionados y secuestrados”

El abogado de inmigración Jorge de la Fuente asesoró a algunos de los sobrevivientes que lograron salir del hospital. Explica que estos heridos tienen posibilidades de iniciar procesos de asilo, pero que a menudo no lo hacen por temor. “Cuando mandas una aplicación con Inmigración, hay un riesgo que la persona vaya a la entrevista de miedo creíble lo detengan y, si no la pasa, lo vayan a deportar”, admite.

En esta glorieta empezaron a concentrarse familias en primavera, pero el campamento se ha ido expandiendo a toda la plaza. Autoridades locales prevén construir una instalación provisional para acogerlos en las próximas semanas.Damià Bonmatí

Y, actualmente, la expulsión a México puede ocurrir casi de inmediato: “La situación en México es bien difícil para estos inmigrantes, llegan a ser extorsionados y secuestrados”, subraya este abogado, que trabaja para la organización La Unión del Pueblo Entero en la frontera sur de Texas.

Nathaly lo sabe y busca maneras para ayudar a su esposo varado en México.

“Sé que él es hombre, pero él me ha llorado. Me ha llorado y dice que ya no puede. Yo tenía esperanza de que lo dejaran por la situación del accidente, que por lo menos quedara en proceso o investigación. Pero no. Migración, ni porque los vio así ni nada, no los dejó quedar”.


Si conocen a más migrantes en esta situación, pueden contactar al autor de este reportaje a través del email damia.bonmati@nbcuni.com