Este informe señala mitos racistas: Los migrantes propagan enfermedades (y otras mentiras)

"Es un argumento falso para mantenerlos alejados". Según un estudio publicado en la revista médica 'The Lancet', los migrantes son una parte esencial de la estabilidad económica en EE. UU.

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Uno de los argumentos contra la inmigración entre los detractores es, entre otros, que los extranjeros son portadores enfermedades y que luego se convierten en una carga para los sistemas de salud en los países de destino porque están muy enfermos. Pero es falso.

"No hay pruebas que demuestren que los migrantes estén transmitiendo enfermedades", señala el doctor Paul Spiegel, que dirige el Centro para la Salud Humanitaria en la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins. "Es un argumento falso que se usa para mantener alejados a los migrantes", ha dicho Spiegel a NBC News.

"Contrariamente a la narrativa política actual que retrata a los migrantes como portadores de enfermedades que son una plaga para la sociedad, los migrantes son una parte esencial de la estabilidad económica en EE. UU.", agrega Terry McGovern, quien dirige el departamento de Población y Salud Familiar de la Universidad de Columbia.

Estos dos expertos se encuentran entre 24 personas que han trabajado en un proyecto de dos años para analizar si la migración propaga enfermedades y analizar los efectos que tienen los migrantes en la salud.

El estudio, publicado en la revista médica The Lancet, encuentra que la migración beneficia a las economías. También señala que las personas están utilizando mitos contra la migración.

"En demasiados países, el tema de la migración se usa para dividir sociedades y promover una agenda populista", señala el editor de The Lancet, Richard Horton."Con mil millones de personas en movimiento hoy en día, el aumento de la población en muchas regiones del mundo y las crecientes aspiraciones de una nueva generación de jóvenes, la migración no va a desaparecer. Los migrantes comúnmente contribuyen más a la economía de lo que cuestan ".

Según el informe, actualmente alrededor de una cuarta parte de los mil millones de migrantes se están mudando de un país a otro, el resto se mueve internamente en sus países.

El estudio de dos años encontró que los migrantes internacionales tienen menos probabilidades que las personas en sus países de acogida de morir de enfermedades del corazón, cáncer, enfermedades respiratorias y otros males. Las excepciones son la hepatitis, la tuberculosis y el VIH. Pero el estudio también encontró que estas infecciones generalmente solo se propagan dentro de las comunidades inmigrantes afectadas y no a la población en general.

Las condiciones en los campamentos de refugiados y en los centros de detención pueden llevar a la falta de vacunación y la propagación de enfermedades infecciosas, señala Spiegel. "No son los migrantes o la migración en sí lo que está propagando la enfermedad. Pueden ser las situaciones en las que se encuentran y la falta de acceso a la atención básica lo que puede exacerbar la situación".

Por otro lado, varios informes señalan que los inmigrantes constituyen una parte sustancial de la fuerza laboral en salud, incluso en Estados Unidos. Un informe publicado el martes en el Journal of American Medical Association encontró que el 16 % de los trabajadores de la salud en este país nacieron en otro lugar, incluyendo el 29 % de los médicos, el 16 % de las enfermeras registradas, el 20 % de los farmacéuticos, el 24 % de los dentistas y el 23 % de auxiliares de enfermería, psiquiatría y salud domiciliaria.

No obstante, el informe encontró que los migrantes a menudo son maltratados debido a temores infundados.

Por ejemplo, la administración de Trump ha propuesto trabas a los inmigrantes que ya se encuentran en Estados Unidos legalmente para que obtengan visas o tarjetas verdes si usan Medicaid, cupones de alimentos o viviendas públicas.

Los grupos médicos, incluida la Asociación Médica Americana, se han manifestado en contra de la política, y señala que terminará costando más a los contribuyentes, ya que las personas que no reciben atención médica temprana terminan enfermándose más de lo que lo harían con una atención adecuada.

La investigación apunta que muchos inmigrantes tienen miedo de inscribirse para obtener beneficios públicos debido al temor de ser deportados, incluso si están legalmente en EE. UU. Otras políticas pueden empeorar la salud mental y tener repercusiones a largo plazo, como por ejemplo la separación de familias migrantes.

"La separación de los niños migrantes de sus padres crea daños psicológicos a largo plazo, y es un aspecto cruel e innecesario de la política de Estados Unidos", dice McGovern, de Columbia. "La criminalización y la detención de los migrantes que buscan refugio viola el derecho internacional y los pone en mayor riesgo de sufrir enfermedades". Tiene más sentido que los países de acogida se ocupen de los inmigrantes y solicitantes de asilo, apunta Spiegel. "La migración está ocurriendo y seguirá", zanja.

"El racismo y los prejuicios deben confrontarse con un enfoque de tolerancia cero", recomienda el informe. "Los líderes públicos y los funcionarios electos tienen la responsabilidad política, social y legal de oponerse a la xenofobia y el racismo que alimenta el prejuicio y la exclusión de las poblaciones migrantes".