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"Es solo el comienzo". La restrictiva ley antiaborto de Texas podría extenderse tras el interés de otros gobernadores

El movimiento contra los derechos reproductivos podría incluir el acceso a anticonceptivos o las opciones de fertilización in vitro, según los expertos. Al menos seis estados ya han mostrado interés en adoptar una legislación similar a la de Texas.

Por Elizabeth Chuck - NBC News

El efecto dominó tras la entrada en vigor de la restrictiva ley antiaborto de Texas fue inmediato. En 24 horas, los legisladores de al menos seis estados -Florida, Arkansas, Indiana, Mississippi, Dakota del Norte y Dakota del Sur- ya han mostrado interés en adoptar una legislación similar.

Dado que las legislaturas estatales están fuera de sesión, la mayoría de los proyectos de ley no se presentarán de inmediato. Pero los defensores del derecho al aborto dicen que la amenaza a la libertad reproductiva de las mujeres en todo Estados Unidos ya ha comenzado, y se extiende mucho más allá del aborto.

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"Es importante darse cuenta de que los ataques al aborto no son el fin del movimiento antiabortista", señaló Kristin Ford, vicepresidenta en funciones de comunicaciones e investigación de NARAL Pro-Choice America. "No es el único objetivo de sus esfuerzos ni su visión del futuro de este país", agregó.

Gran parte de los esfuerzos del movimiento se centran en el momento en que un feto o un embrión tiene derechos, lo que ha llevado a varios estados a proponer una legislación de "personalidad" a lo largo de los años. Los proyectos de ley suelen definir la vida humana como algo que comienza en el momento de la fecundación y proponen una protección legal a partir de ese momento.

Estos proyectos de ley podrían ganar impulso y afectar al acceso a los anticonceptivos o a lo que ocurre con los embriones no utilizados en los procedimientos de fecundación in vitro, según Jessica Arons, asesora principal de defensa y política de la libertad reproductiva de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por su sigla en inglés).

Ella y otros expertos en derechos reproductivos prevén dos consecuencias de la ley de Texas. A corto plazo esperan que se propongan más leyes antiabortistas similiares, y que otros estados emulen el lenguaje del proyecto de ley 8 del Senado, que es el primero de este tipo.

Anticipan que el impulso de la S.B. 8 podría ayudar al movimiento antiabortista a lograr sus ambiciones más amplias.

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"Ciertamente, su objetivo a largo plazo no es solo eliminar el aborto legal en este país. Es consagrar la personalidad en nuestras leyes", apuntó Arons.

La ley 8 entró en vigor después de que un Tribunal Supremo dividido se negara a bloquearla. Prohíbe los abortos una vez que se detecta la actividad cardíaca del feto, lo que ocurre a las seis semanas de embarazo, antes de que muchas mujeres sepan que están embarazadas.

Un mecanismo de aplicación único

Lo que hace que la ley sea única es el modo en que se aplica. El Gobierno estatal no garantiza su cumplimiento, sino que los ciudadanos particulares, incluidos los de fuera de Texas, pueden demandar a los proveedores de abortos o a las personas que ayudan a las mujeres a abortar después de las seis semanas, y pueden recibir 10,000 dólares más el coste de sus honorarios legales si ganan sus demandas.

El hecho de que sean los ciudadanos y no el Gobierno quienes hagan cumplir la norma "fue el eje para que el Tribunal Supremo permitiera la entrada en vigor de la ley", explicó Elizabeth Nash, analista de políticas estatales del Instituto Guttmacher, una organización sin ánimo de lucro que investiga los derechos reproductivos.

"Están externalizando la aplicación de la ley. Eso es clave", apuntó.

Arons dijo que el mecanismo de aplicación es preocupante, y no solo para las libertades reproductivas.

"El hecho de que Texas haya descubierto esta forma de eludir la Constitución siguiendo esta vía de aplicación privada en lugar de la gubernamental es algo que realmente pone en riesgo todos los derechos fundamentales", afirmó. "Creo que esto es sólo el comienzo, especialmente si el Tribunal Supremo sigue optando por la inacción ante las amenazas a los derechos fundamentales".

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La ley S.B. 8 ha hecho que sea casi imposible abortar en Texas. La distancia media de ida en coche para las mujeres embarazadas pasó de 12 millas (19 kilómetros) a 248 millas (400 kilómetros), según el Instituto Guttmacher.

Menos de una semana después de la aplicación de la prohibición casi total del aborto, otros estados ya estaban recibiendo llamadas de mujeres de Texas que necesitaban servicios.

El viernes pasado, la doctora Colleen McNicholas, directora médica de Planned Parenthood de la región de San Luis y el suroeste de Missouri, según que sus centros de salud estaban recibiendo llamadas de mujeres de Texas.

Manifestación antiaborto frente a la Corte Suprema
Manifestantes contra el aborto protestan frente a la Corte Suprema una decisión en Washington sobre el caso de Louisiana, Russo contra June Medical Services LLC, el 29 de junio de 2020.AP Photo/Patrick Semansky

"Es una vergüenza que en el país con más recursos del mundo la gente tenga que viajar cientos de kilómetros para recibir atención médica reproductiva básica", dijo. Muchas de las pacientes acuden simplemente para obtener medicamentos, no para un procedimiento", agregó.

Missouri, donde se encuentra McNicholas, podría ser el próximo estado en prohibir la mayoría de los abortos: este mes está prevista una audiencia federal para revisar su prohibición de abortar a las ocho semanas de gestación, sin excepciones en caso de violación o incesto.

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Aunque el caso Roe contra Wade, la histórica decisión del Tribunal Supremo de 1973 que consideró que el derecho de la mujer a abortar está constitucionalmente protegido, sigue legalizando los abortos a nivel federal, "muchos de nosotros ya hemos estado operando en un mundo post-Roe", señaló McNicholas.

"Muchas de las personas a las que servimos ya tienen un acceso tan limitado que el valor de Roe ya ha sido diezmado", afirmó.

"No puedo decir el número de personas a las que he oído decir cosas como 'Roe nunca será anulado'. La realidad es que no tiene que ser anulado para que los efectos sean completamente devastadores en una comunidad", concluyó.