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“Nadie pondrá un dedo sobre sus armas”: la promesa de Trump a la NRA si regresa a la Casa Blanca

El expresidente se jactó ante miembros de la Asociación Nacional del Rifle de que durante su presidencia no hizo nada para reducir el uso de armas de fuego, que causan la muerte de cientos cada año en Estados Unidos.

Por Jill Colvin - The Associated Press

El expresidente Donald Trump les dijo el viernes a miles de miembros de la Asociación Nacional del Rifle que “nadie pondrá un dedo sobre sus armas de fuego” si él regresa a la Casa Blanca, y se jactó de que durante su presidencia él no hizo nada para reducir el uso de armas.

“Durante mis cuatro años no pasó nada. Y hubo gran presión sobre mí relacionada con las armas de fuego. No hicimos nada. No cedimos”, declaró en su discurso nocturno en el Great American Outdoor Show de la NRA, en Harrisburg.

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Presentándose como “el mejor amigo que los propietarios de armas de fuego hayan tenido jamás en la Casa Blanca”, Trump se comprometió a seguir protegiendo los derechos de los dueños de armas, incluso mientras Estados Unidos atraviesa una crisis de violencia con armas de fuego y tiroteos masivos que han dejado más de 3,000 muertos desde 2006.

“Su Segunda Enmienda (constitucional) siempre estará a salvo conmigo como su presidente”, aseveró.

Luego de otro triunfo en los caucus de Nevada el jueves por la noche, Trump utilizó el foro de la NRA para enfatizar su respaldo a los derechos a la tenencia de armas, una gran prioridad para los votantes republicanos.

El asunto también es de mucha relevancia para los demócratas, al igual que para los votantes más jóvenes, que crecieron participando en simulacros en caso de que haya un hombre armado activo y han sido testigos de una serie de balaceras en escuelas en los últimos años.

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La semana próxima será el sexto aniversario de uno de esos tiroteos: la masacre en la secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida, en la que murieron 17 personas.

Cuando era presidente, Trump tuvo que vérselas con lo ocurrido en Parkland y otras balaceras masivas, y en ocasiones se comprometió a reforzar las leyes que regulan las armas, pero posteriormente se retractó.

En una reunión con sobrevivientes y familiares de la masacre de Parkland en 2018, Trump prometió ser “muy estricto en las revisiones de antecedentes” y posteriormente regañó a un senador republicano por “tenerle miedo a la NRA”, alegando que él haría frente a los partidarios de las armas de fuego y finalmente lograría resultados para acabar con la violencia efectuada con armas.

Pero después se replegó tras reunirse con la asociación, y expresó su respaldo a cambios modestos al sistema federal de revisión de antecedentes y a que los profesores porten armas. En ese entonces dijo en una publicación en la red social todavía conocida como Twitter que el tema no contaba con “mucho respaldo político (por decirlo sutilmente)”.

En diciembre de 2018, su Gobierno prohibió los bump stocks, accesorios que permiten que las armas semiautomáticas sean disparadas como si fuesen ametralladoras y que fueron utilizados durante la masacre de octubre de 2017 en Las Vegas.

La presentación de Trump el viernes en Pennsylvania, un estado crucial y muy disputado entre ambos partidos, se llevó a cabo en un momento en que la contienda por la nominación republicana que él ha liderado pasará a Carolina del Sur.

Las primarias del 24 de febrero en ese estado podrían ser la última oportunidad para Nikki Haley, la única rival que le queda a Trump, para tratar de frenar el avance del exmandatario hacia la nominación presidencial.