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Qué está haciendo el Partido Demócrata para llegar a los latinos, y la gran pregunta: ¿está funcionando?

Los demócratas se esfuerzan por reflejar la diversidad de la comunidad latina en su campaña. Escuchar y entender a 32 millones de votantes latinos no es fácil. El reto es integrar a nuevas comunidades votantes en cada estado. Pero algunos dicen que Joe Biden llega tarde.

Por Milli Legrain

READING, Pennsylvania. - A finales de agosto, mensajes del popular músico boricua Bad Bunny y del cantante de rancheras mexicanas Alejandro Fernández circularon en WhatsApp a través de la campaña presidencial del demócrata Joe Biden. Ambos artistas prestaron su voz para derrotar al presidente, Donald Trump, en dos videos dirigidos a los votantes puertorriqueños en Florida y Pennsylvania por un lado, y a los de origen mexicano en Arizona por otro. 

Pero los videos llegaron a los celulares de hispanos en todo el país, que pudieron percibir el esfuerzo de la campaña demócrata por hablarles a ellos por fin, no solo en su idioma, sino con su acento, su cultura y sus propias preocupaciones. Hace cuatro años fue la relativamente débil participación electoral de las comunidades negra y latina uno de los factores que hizo perder a la demócrata Hillary Clinton ante Trump.

Pero algunos votantes e incluso integrantes de la estructura del Partido Demócrata en estados clave como Pennsylvania y Wisconsin siguen inconformes, apuntan que el reconocimiento llega tarde y piden que se les escuche.

En busca de reconocimiento

“Hay muchas diferencias entre la cultura mexicana y la de los otros hispanos. No porque hablemos español pensamos igual. Somos muy diferentes”, indica Raymundo Jesús Pérez, un votante de origen mexicano nacido en Puebla hace 54 años. Pérez consiguió la ciudadanía hace años y trabaja en una taquería en el norte de Reading, Pennsylvania, una ciudad con un 67% de hispanos.

Los puertorriqueños son mayoría en esta ciudad, y en el disputado estado de Pennsylvania representan un 49% de la comunidad hispana. Al llevar más tiempo en el estado, son más visibles en las estructuras del poder del partido y en las organizaciones que buscan movilizar al votante latino como Make The Road y Casa in Action, que otros grupos como los dominicanos, mexicanos o salvadoreños. 

A mediados de septiembre, el Partido Demócrata lanzó el Consejo de Liderazgo Latino de Pennsylvania, encabezado por el congresista estatal Danilo Burgos, para movilizar al voto latino. De sus 14 integrantes, 10 eran de ascendencia puertorriqueña. 

En una entrevista con Noticias Telemundo, Burgos, de origen dominicano, dijo que, desde entonces, la lista de integrantes había sido actualizada para reflejar la diversidad de Pennsylvania: incorporaron a tres venezolanos, un colombiano, un dominicano y un mexicano. La lista nueva no se ha publicado aún.

Fernando Treviño, analista político demócrata establecido en Pennsylvania, opina que su partido “no se puede dar el lujo de solo hablar con los puertorriqueños”. En Philadelphia, la ciudad más grande del estado, hay grupos de relativamente nuevos votantes y activistas colombianos, venezolanos, argentinos y mexicanos que, al igual que Raymundo Pérez, quieren ser escuchados y reconocidos.

En las ciudades de este estado del llamado Cinturón del Óxido, el voto latino ha sido demócrata en las últimas elecciones, pero descuidar a ese colectivo “les puede costar la elección”, indica Treviño.

Lo que parece estar ocurriendo es una lenta adaptación del Partido Demócrata a una nueva realidad demográfica, a una base de votantes potenciales en constante crecimiento y evolución. Para Treviño se trata de “un problema para entender a las comunidades emergentes” en un estado donde los latinos representan el 5% de los votantes.

La campaña llega a última hora

Julio Guridy, consejero municipal desde hace 20 años en Allentown, a una hora en auto de Reading, afirma que la campaña de Biden tardó en llegar al Valle de Lehigh, uno de dos grandes focos de hispanos en el estado, pues abrieron una oficina hace apenas tres semanas: “Tuvimos que trabajar fuerte para que hubiera bastante apoyo”. 

“Hemos hecho caravanas de carros, reuniones con líderes comunitarios, distribución de panfletos y anuncios en la radio”, añade.

Tanto Biden como su compañera de fórmula, Kamala Harris, visitaron Philadelphia, la ciudad más grande del estado y con una alta población negra y latina. Pero no pisaron el Valle de Lehigh, donde tanto el vicepresidente, Mike Pence, como el mismo Trump han protagonizado eventos masivos en las últimas dos semanas.

Debido a la pandemia del coronavirus, la mayoría de los eventos de la campaña de Biden en Pennsylvania han sido virtuales. Pero Danilo Burgos, congresista estatal, afirma que esto abre una brecha digital que afecta a personas con menos recursos, impactando desproporcionadamente a la comunidad latina. “A los latinos nos gusta que nos hablen directamente”, añade.

En los estados donde la carrera está más apretada, como Florida, Texas, Arizona y Pennsylvania, el voto latino puede marcar la diferencia. Y aunque Biden disfrute de cinco puntos de ventaja en este último estado, su margen de maniobra es menor allí.

El registro de votantes de Pennsylvania, citado por el diario The New York Times, indica que desde 2016 los republicanos han registrado a 174,000 votantes nuevos, mientras que los demócratas han perdido a 31,000.

Una nueva generación de votantes

Jonathan Tinoco ha vivido la evolución de la comunidad latina de Pennsylvania en carne y hueso. De padre mexicano y madre cubana, a sus 31 años fue contratado por el Partido Demócrata en el condado de Berks, a tan solo dos meses de la elección presidencial, para movilizar el voto latino en su ciudad natal de Reading.

Cuenta cómo, a lo largo de los años como joven activista demócrata e hijo de inmigrantes, se vio obligado a hacer esfuerzos para integrarse con los estadounidenses blancos pero también con los hispanos, lo cual le llevó en ocasiones a cambiar su forma de ser.

Jonathan Tinoco, 31, de madre cubana y padre mexicano, moviliza el voto hispano en Reading a favor de los demócratas.Milli Legrain

“Tuve que esconder mi acento mexicano. Tuve que adoptar un acento más boricua”, dijo. Ahora advierte que “todo esto está cambiando”. Los mexicanos de su generación ya están en edad de votar: “Cuando se habla del voto latino, se refieren al voto boricua. Pero nosotros formamos parte del voto latino también”.

Su compañera Raquel Capellán, nacida hace 25 años en Nueva York de padre dominicano y madre afroamericana, también fue contratada a finales de agosto para movilizar al voto hispano. Estos jóvenes demócratas opinan que el puesto debería haber existido para latinos “hace años”, dada la demografía de la ciudad de Reading.

Pero Tinoco es optimista: “Creo que los latinos sin duda van a cambiar esta elección.”

Hijos de granjeros mexicanos en Wisconsin 

Wisconsin es otro estado crucial donde el voto latino puede marcar una diferencia. En 2016, Trump ganó allí por tan solo 22,000 votos. Ahora el estado tiene 183,000 latinos en edad de votar.

“Pennsylvania, Wisconsin y Carolina del Norte se van a decidir por unos cuantos miles de votos. El voto latino realmente puede hacer ganar o perder a Biden en esos tres estados”, indica Fernando Treviño.

Por ello, ahora más que nunca, Patricia Ruiz Cantú, presidenta del Caucus Latino del Partido Demócrata de Wisconsin de 2017 a 2018, y actual integrante del Consejo de Liderazgo Latino de Wisconsin, se esforzó para que la comunidad mexicana fuera tomada en cuenta por la campaña de Biden.

“Aquí tenemos a inmigrantes de Jalisco y Michoacán, que vienen a trabajar en las granjas. Ellos tal vez no puedan votar, pero sus hijos sí. Es muy importante que sientan la conexión con la campaña”, dice Ruiz-Cantú. 

En el pasado había eventos que buscaban al votante latino por medio de música tropical como la salsa, aunque no todos los hispanos sientan esa música como suya. Pero Ruiz-Cantú se alegra de haber alzado la voz dentro de su mismo partido, y asegura que la situación ha mejorado: “Yo les decía que había que poner información bilingüe. No estamos hechos de un mismo molde. Lo que puede funcionar en Florida no va a funcionar en Wisconsin”.

Ruiz-Cantú recuerda un evento exitoso el 23 de octubre del congresista de Illinois Jesús García, conocido como Chuy, donde la comunidad mexicana se sintió identificada con el mensajero.

El congresista “hizo una presentación en inglés y español no muy formal. […] Habló de que emigró a los 10 años cuando su padre vino como bracero. No hablaba inglés. Tuvo que empezar desde abajo. Sus padres trabajaron bien duro. […] Pero ahora tiene un puesto político. Y se identifica con las necesidades como lo que es recibir estampillas. Y eso no tiene que impedir que sigan adelante y que tengamos planes a futuro y que nos importe lo que sucede en esta nación,” comentó Ruiz-Cantú.

Por su parte, Jacquelyn Kovarik, directora de comunicación de Voces de la Frontera- Action, una organización con oficina en Milwaukee que busca fomentar el voto demócrata en comunidades inmigrantes de Wisconsin, explica que también tuvo que luchar para que se escuchara a su comunidad: “Me presentaron al director demócrata de la movilización latina en Wisconsin tan solo una semana antes de la Convención Demócrata”, que tuvo lugar allí a finales de agosto aunque la mayor parte fue virtual por la pandemia.

Pero Kovarik reconoce que, una vez que se estableció el contacto con el equipo de Biden, un miembro de su organización fue invitado a hablar en la convención, y su equipo tuvo la oportunidad de reunirse en persona con Kamala Harris en septiembre. “En materia de inmigración, ella realmente sabe de lo que está hablando”, dijo esta activista.

Trump y los pequeños empresarios 

Quien ya había abierto una oficina en el sur de Milwaukee, en el corazón de la comunidad latina, y al lado de la sede de Voces de la Frontera, es la campaña de Latinos por Trump. 

Frente a los ataques constantes del presidente que denigran a la comunidad hispana, a su política de tolerancia cero de separación de familias en la frontera, a sus campañas de detención y deportación, a sus políticas de restringir el asilo, y a cómo ha desestimado una pandemia que ha afectado de manera desproporcionada a la comunidad latina, muchos hispanos piensan que votar por Biden es una elección sencilla. 

Pero los asesores del presidente están llegando al pequeño empresario latino, preocupado por la economía y su negocio. Y algunas encuestas sugieren que el voto latino por Trump, sobre todo entre los hombres, puede superar al de 2016.

Seguidores de Trump afuera del mitin que dio el vicepresidente Mike Pence en el aeropuerto de Reading el 17 de octubre. Milli Legrain

A su vez, la campaña de Biden confía en que el voto latino a su favor sea abrumador.

“Las encuestas muestran que estamos bien situados para alcanzar o sobrepasar el 71% del voto latino que obtuvo el equipo Obama-Biden en su reelección en 2012”, dijo Cristóbal Alex, asesor del candidato demócrata en asuntos hispanos y antiguo presidente del Latino Victory Fund, un grupo fundado por la actriz Eva Longoria, que promueve la participación de los latinos en la política.

“Somos una población sumamente diversa. Y no podemos considerar [a los latinos] como un grupo monolítico. Y definitivamente no lo hemos hecho así”, dijo Alex. 

Alex menciona que la campaña de Biden tiene a directores de campaña para el voto latino en 11 estados clave. Y una estrategia que se enfoca en pequeños grupos concretos de votantas con “inversiones récord en anuncios publicitarios y personal”.

 “Estamos compitiendo por cada uno de los votantes”, agregó.

Pero la educación cívica y la participación política de comunidades de votantes menos establecidas y tradicionalmente marginadas es un reto a largo plazo. Eso lo sabe muy bien Kareena Ríos, voluntaria de Casa in Action en la ciudad de Lancaster, Pennsylvania.

“Si tu abuela no vota, tu tío no vota, y ambos están siempre trabajando. Y tú acabas de terminar el high school y estás trabajando también, no has tenido las mismas oportunidades para sobresalir que los demás”, dijo. 

“No te han explicado por qué tu voto es importante”, agrega. Y eso puede tener consecuencias.