Los republicanos defienden a Trump y celebran su respuesta al COVID-19 en una noche salpicada de falsedades

El Partido Republicano retrató un futuro sombrío bajo un supuesto “socialismo” de Biden, el cual compararon erróneamente con los regímenes más autoritarios de América Latina.
/ Source: Telemundo

Era el turno de los republicanos y de presentar su propia versión de las cosas: el país que pintaron este lunes en la convención del partido oscilaba entre uno al borde del abismo hacia la anarquía y el socialismo y un país saboteado por un virus extranjero en plena expansión económica.

La primera noche de la Convención Nacional Republicana fue, más que un festejo, una defensa del presidente Donald Trump, oficialmente nominado como candidato a la mañana del lunes. Fue una defensa de su respuesta a la pandemia del coronavirus, a pesar de las más de 178,000 muertes, millones de contagios y millones de empleos perdidos, muchos de ellos para no volver. 

Estas crisis sin embargo, eran oportunidad para señalar a los demócratas, aunque no sean quienes están actualmente a cargo.

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"Desde una pandemia mundial hasta las muertes de George Floyd y Breonna Taylor, 2020 ha puesto a prueba a nuestra nación de formas que no habíamos visto en décadas", dijo el senador por Carolina del Sur, Tim Scott. "No se equivoquen: Joe Biden y Kamala Harris quieren una revolución cultural. Un Estados Unidos fundamentalmente diferente. Si se lo permitimos, convertirán a nuestro país en una utopía socialista".

Menos optimismo, más miedo al socialismo

El telón de fondo al show de Trump es un Estados Unidos en crisis por una pandemia desatada que ni las autoridades federales ni locales logran controlar, y en paralelo se desarrollan, ya durante meses, incidentes violentos y protestas contra la brutalidad policial que tampoco da tregua.

La expresentadora de Fox News Kimberly Guilfoyle, pareja del hijo mayor del presidente, Donald Trump Jr., ofreció una imagen particularmente sombría, en línea con el tono de la noche. Dijo, alzando la voz cada vez más y de manera portentosa, que los demócratas “quieren destruir este país y todo por lo que hemos luchado y apreciamos. ¡Quieren robar su libertad, su libertad!".

Según varios de los oradores, los demócratas quieren traer no solo anarquía sino también socialismo, el fantasma que han invocado elección tras elección desde la década de 1950 para pintar a los demócratas como radicales, aún los moderados y de centro, como Biden.

Aunque los demócratas en general busquen reforzar las garantías de bienestar social, como el Seguro Social, o busquen hacer más accesible la educación superior, eso no los acerca en el espectro político a una dictadura comunista: de hecho siguen estando bastante lejos hasta de sus parientes europeos, los social-demócratas de países como Dinamarca, donde la salud y la educación son costeadas por el Gobierno gracias a una tasa de impuestos más alta.

Para ponerle cara a ese argumento de los supuestos “peligros del socialismo” que acechan a Estados Unidos, los republicanos invitaron a Máximo Álvarez, un exiliado cubano y empresario conocido por criticar al régimen castrista de La Habana

Álvarez llegó a Estados Unidos en 1961 y se radicó en Miami, donde desde entonces ha crecido una comunidad inmigrante cubana importante que suele votar por republicanos elección tras elección.

"Escuché las promesas de Fidel Castro. Y nunca podré olvidar a todos los que crecieron a mi alrededor, que se parecían a mí, que podría haber sido yo, que sufrieron, pasaron hambre y murieron porque creyeron en esas promesas vacías", dijo Álvarez al borde del llanto.

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Después de sus palabras, “Fidel Castro” era una de las búsquedas más populares en redes sociales.

En entrevista con Noticias Telemundo, Álvarez dijo que, a su juicio, lo que proponen Biden, y su compañera de fórmula, Kamala Harris, es "una mentira", como las promesas “que prometen los comunistas” para sumar votos para luego "enriquecerse".

En inmigración, otros republicanos repitieron las falsedades que ha expuesto una y otra vez el presidente Trump. Así lo hizo su hijo mayor, Donald Trump Jr., quien dijo que "Biden también quiere traer más inmigrantes ilegales para quitarles los trabajos a los ciudadanos estadounidenses" y que los demócratas quieren “fronteras abiertas”.

Lo que los demócratas proponen en su plataforma, entre otras cosas, es una reforma migratoria que incluya un camino para la ciudadanía para los 11 millones de indocumentados en el país y reforzar la frontera sur con México con tecnología inteligente. Pero no proponen deshacerse de los controles en las fronteras, ni ofrecer una amnistía general.

Discursos sin respaldo de expertos ni datos científicos, económicos, o históricos

El evento republicano no fue tan virtual como el demócrata, pues una mayor parte de los eventos ocurrieron en vivo. Los discursos se realizaron desde el Auditorio Mellon en Washington, D.C., y algunos delegados hablaron desde Charlotte, Carolina del Norte.

Trump había dicho que no quería que su convención tuviera tantos videos pregrabados como los demócratas porque eso era “aburrido”, pero varios de sus segmentos fueron producidos con antelación.

En uno de ellos Trump se reunió con trabajadores de primera línea, como dos trabajadoras del Servicio Postal.

“Los estamos tratando bien, no nos estamos deshaciendo de ellos, a diferencia de los demócratas”, les dijo Trump.

El presidente, sin embargo, ha amenazado con cortarle fondos al Servicio Postal y admitió que está bloqueando dinero para la agencia porque los demócratas quieren ampliar el voto por correo por la pandemia.

La votación por correo será históricamente alta en las elecciones presidenciales por el coronavirus. Eso, más una deuda multimillonaria y los ataques del presidente, tienen en jaque a la agencia de correos y preocupados a los votantes para este noviembre.

De hecho, esta primera jornada republicana estuvo plagada de falsedades, tanto que la cadena CNN afirmó que, en sus discursos, los oradores hicieron más declaraciones no ciertas en una noche que los demócratas en sus cuatro días de convención, según su conteo.

Eran discursos que en varios casos no estaban en línea con lo que dicen los expertos o la ciencia y que no estaban respaldados por los datos económicos o históricos.

Por ejemplo, es falso que, como dijeron varios de ellos, Biden y los demócratas quieran quitarle el financiamiento a la Policía.

Así lo dijeron Ronna McDaniel, la presidenta del Comité Nacional Republicano (RNC), el congresista Jim Jordan y el representante por Georgia, Vernon Jones.

"Quieren quitarle los fondos a la policía, incluso mientras vemos que el crimen está aumentando una, dos tres y hasta cuatro veces en las principales ciudades", dijo McDaniel. Eso es falso, tal y como ha sido verificado por varias organizaciones, entre ellas PolitiFact.

Los McCloskey, la pareja que amenazó con un arma a las personas que marchaban frente a su casa, protestando contra las injusticias raciales, dijeron que "Trump nos trajo la economía más grandiosa". Eso es falso y requiere aclaración: es cierto que múltiples indicadores económicos como el desempleo, los salarios y la pobreza mejoraron durante la Administración Trump –hasta que la pandemia del coronavirus se los trajo abajo– pero también es verdad que llevaban una tendencia positiva desde la Administración Obama.

Incluso una de las oradoras más distinguidas de la noche, la exembajadora a las Naciones Unidas, Nikki Haley, no se salvó: dijo que Joe Biden y Kamala Harris "quieren aumentos masivos de impuestos para las familias trabajadoras" y esto por ahora no se corresponde a los hechos: Biden ha dicho que "no se impondrían nuevos impuestos" a nadie que gane menos de 400,000 dólares.

La propuesta de Biden lo que sí haría sería derogar los recortes de la ley fiscal de Trump para quienes ganen más de 400,000 dólares.

Quizá de las falsedades que más contrastan con la realidad es el manejo de la Administración Trump de una pandemia que ha cobrado casi 180,000 vidas.

Una enfermera, Amy Johnson Ford, le agradeció a Trump por traer el uso de la telemedicina durante la crisis sanitaria. Esto encontró respuesta inmediata en el doctor Vin Gupta a través de nuestra cadena hermana MSNBC.

"Todo lo que están oyendo es propaganda”, advirtió tajante Gupta. “No tenemos PPE (material de protección) para nuestros trabajadores de salud, aún no tenemos capacidad para hacer pruebas. Y la Administración Trump no inventó la telemedicina como acaba decir la enfermera Amy Ford".

Con información de PolitiFact.