Las reacciones a la ceremonia de naturalización en la Casa Blanca durante la convención: llueven las críticas

El acto saltó las alarmas por ser una posible violación de la Ley Hatch. Además, contrasta con las políticas antiinmigrante de la Administración: este miércoles se conoció que funcionarios de inmigración contemplaron usar un "rayo de calor" para quemar a migrantes en la frontera.

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/ Source: Telemundo
By María Peña

WASHINGTON.— La Casa Blanca fue escenario el martes de una ceremonia de naturalización durante la Convención Republicana, lo que le ha ganado críticas por el antagonismo de la Administración Trump contra la inmigración legal, y el enorme rezago y creciente costo en el proceso de ciudadanía.

En un video pregrabado en la Casa Blanca, el presidente, Donald Trump, dio la bienvenida a cinco extranjeros que momentos antes tomaron su juramento de lealtad para convertirse en ciudadanos estadounidenses. El acto fue pensado para ablandar la imagen de Trump ante la comunidad inmigrante.

“Estados Unidos se regocija al darle la bienvenida a cinco absolutamente increíbles nuevos miembros de nuestra gran familia estadounidense. Ustedes ahora son nuevos compatriotas de la nación más grandiosa en la faz de la Tierra de Dios”, dijo Trump en la ceremonia televisada.

Al parecer, los nuevos ciudadanos no sabían si Trump iba a estar en la ceremonia o que ésta iba a figurar en la programación de la convención. 

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¿Es usual hacer ceremonías de naturalización en la Casa Blanca?

Diferentes gobiernos han realizado ceremonias de naturalización en la Casa Blanca: hubo varias durante el Gobierno del expresidente Barack Obama, incluyendo en 2012 y 2015.

Pero al hacerla durante una Convención Republicana eso le ha generado críticas a Trump de usar a los inmigrantes como “piezas de utilería” o, peor aún, de que posiblemente se haya violado la ley federal conocida como el Hatch Act de 1939, que rige la conducta de empleados públicos. 

¿Qué es la Ley Hatch?

Esta regla, que no aplica al presidente ni vicepresidente, restringe la  participación en actos políticos partidistas de funcionarios gubernamentales, incluso de gobiernos locales y estatales, para evitar que usen su autoridad para influir en las elecciones.

La ley establece varias categorías de empleados públicos y sus correspondientes restricciones. Por lo general, los empleados federales no pueden postularse a cargos públicos, aprovechar su rango o autoridad en actividades políticas, o recibir donaciones destinadas a candidatos o grupos políticos, desde sus sitios de empleo y en horas de trabajo.

La Ley Hatch no impone penas de cárcel pero sí establece que, dependiendo de una revisión de la Oficina de Asesoría Especial, los  infractores puedan ser castigados con suspensión, baja de rango, despido,  censura, o  una multa civil de hasta mil dólares. 

Un comité de la Cámara de Representantes ha solicitado una investigación contra el secretario de Seguridad Nacional, Chad Wolf,  quien presidió el acto en la Casa Blanca. 

La ceremonia 

Esta ceremonia “casi con seguridad viola las leyes de ética que prohíben que funcionarios participen en actos de campaña y utilicen recursos del gobierno con ese fin”, le dijo a Noticias Telemundo Greg Chen, abogado y director de Relaciones Gubernamentales de la Asociación de Abogados de Inmigración de Estados Unidos (AILA, por su sigla en inglés).

“Esto ha sido un intento absurdo y manipulador del presidente Trump para tratar de ocultar las verrugas antiinmigrantes que son su verdadera agenda. Nadie, especialmente los votantes, se debe dejar engañar por esta artimaña”, advirtió Chen.

Este miércoles, el diario The New York Times dio a conocer que funcionarios de inmigración contemplaron usar un "rayo de calor" para quemar a migrantes que trataran de cruzar la frontera de manera ilegal.

El abogado recordó que Trump desmanteló DACA para los dreamers, ha cerrado las puertas del país a personas que buscan protección humanitaria, y ha intentado frenar la inmigración legal mediante restricciones adicionales en los trámites migratorios, incluyendo la ciudadanía.

Por su parte, Melissa Rodgers, directora de programas del Immigrant Legal Resource Center, acusó a Trump de “secuestrar” la ceremonia para sumar puntos políticos y “autopromoverse”. Mientras tanto, agregó, su gobierno privada a miles de extranjeros más de completar su proceso de ciudadanía para que no puedan votar en noviembre.

“No podemos permitir que esos cinco minutos de falsa empatía y calidez hacia los inmigrantes nos distraigan de las centenares de formas en que la Administración Trump continúa sus ataques” contra los inmigrantes y sus familias, puntualizó Rodgers.

Otros expertos han señalado que, en esta ocasión, la ceremonia contó con la presencia de varios marines, pese a que el Pentágono prohíbe que los soldados se impliquen en actividades políticas mientras visten el uniforme.

“Teatro político”

Es que el acto de naturalización fue especialmente criticado debido a las políticas antiinmigrantes de Trump, el rezago de casos pendientes que mantiene la Oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía (USCIS, por su sigla en inglés) y el creciente costo de esos trámites.

Para Mario Carrillo, activista del grupo America's Voice, el acto fue una “hipocresía” más de Trump, quien, además de reducir la inmigración legal, "convierte en un infierno la vida de inmigrantes indocumentados y solicitantes de asilo”.

“Esta estrategia hipócrita tenía la intención de suavizar la imagen del rampante racismo y la xenofobia que son comunes en la Administración Trump”, agregó Carrillo, cuyo grupo la calificó como “teatro político”.

Por su parte, Janet Murguía, presidenta de UnidosUS, señaló en Twitter que el acto fue “obsceno” y vergonzoso, tomando en cuenta que, desde que lanzó su campaña presidencial en 2015, Trump ha “satanizado a los inmigrantes, separado a familias, aumentado las tarifas para la ciudadanía, y ha diezmado el servicio de ciudadanía”.

Fue la misma queja del exprecandidato presidencial demócrata, Julián Castro. 

¿Qué responde el Gobierno de Trump?

En declaraciones a Noticias Telemundo, un portavoz de USCIS, que pidió el anonimato, afirmó que, entre el 18 de marzo (cuando suspendió la mayoría de sus servicios en persona debido a la pandemia del COVID-19) y el 23 de agosto pasados, la agencia ha concedido la ciudadanía a 156,849 extranjeros. Esa cifra incluye a cerca de 110,000 cuyas ceremonias habían sido canceladas.

Según sus datos más actualizados, desde el inicio del año fiscal 2020 en octubre pasado, la agencia ha aprobado 406,399 solicitudes de ciudadanía, pero tiene pendiente procesar otras 675,050. En los miembros del Ejército, las cifras son de 2,362 y 3,588, respectivamente. 

Ali Noorani, director ejecutivo del Foro Nacional de Inmigración, señaló la ironía de que, horas antes de la ceremonia de naturalización, un tribunal federal bloqueó los esfuerzos de la Administración Trump de dificultar más el proceso de ciudadanía para miembros de las Fuerzas Armadas.

En 2019, USCIS denegó la ciudadanía a miembros del Ejército en un 17%, o un incremento del 143% en el número de solicitudes rechazadas desde 2016, dijo Noorani.

Además, USCIS implementará a partir del próximo 2 de octubre un alza en las tarifas de diversos trámites, con un promedio del 21% para la mayoría, y un incremento superior al 50% en algunos casos.

Así, el costo de la ciudadanía aumentará de $640 a $1,170, y si una persona quiere apelar el rechazo de su solicitud, ese costo aumentará de $700 a $1,735.

El Foro Nacional de Inmigración ha creado una gráfica para explicar el alza en las tarifas de USCIS a partir del próximo 2 de octubreForo Nacional de Inmigración / Noticias Telemundo

USCIS había sido objeto de fuertes críticas porque, para ajustarse a recortes de fondos, tenía previsto suspender sin pago a más de 13,000 empleados a partir del próximo 30 de agosto, es decir a casi el 70% de su planilla laboral.

Esa suspensión hubiese agravado la montaña de casos acumulados para la adjudicación de millones de solicitudes para la residencia permanente, permisos de trabajo, visas temporales, y demás servicios migratorios.

Este martes, la agencia anunció que ha abandonado ese plan.